15/4/19

Proyecto Celsius 2019


Un año más (aunque este voy un pelín tarde) doy por inaugurado el proyecto de lectura Celsius, edición 2019. Este año está cargadísimo de autores muy potentes. Y no solo eso, sino que muchos tienen una bibliografía muy extensa. En este caso he decidido escoger unos cuantos autores y una obra de cada uno de ellos que no haya leído o reseñado, para realizar una serie de artículos que sirvan de preámbulo al propio Celsius. También voy a subir una lista de reseñas de todos los autores que van al festival y han pasado ya por el blog, para que podáis consultarla sin problemas. Este año, como los dos anteriores, realizo parte de este proyecto con Isa, autora del blog A través de otro espejo, y hemos decidido leer y reseñar cuatro novelas que os dejaré marcadas más abajo.

Lecturas del proyecto Celsius232 ed. 2019:

8/4/19

A Memory Called Empire, de Arkady Martine


Cuando en otoño de 2018 me llegó una copia de prensa de esta novela al Kindle yo no podía creer mi suerte. A Memory Called Empire, de Arkady Martine es una de las novelas que MÁS ganas tenía de leer de este año. Prometía una historia que fusionaba lo mejor de la opereta espacial con una trama política estilo Dune. Intercambios interesantes entre personajes, tramas políticas complicadas, resoluciones y giros de guion... Y mirad esa portada. ¡ESA PORTADA! ¿Cómo no os va a dar ganas de leer el libro? Lo malo (y cierto) es que el libro da parte de lo que promete. Tiene mucha política, tiene conversaciones larguísimas entre personajes y la trama palaciega existe. Pero. Puede que hayan sido las expectativas, mi propio hype (algunos amigos saben lo ansias que estuve por conseguir una copia de prensa del libro que precompré con 5 meses de antelación), o quizá una cubierta que genera expectativas y una ilusión por encontrarme una historia de ciencia ficción nueva, original y espectacular. 

3/4/19

The Priory of the Orange Tree, de Samantha Shannon


Antes de comenzar la reseña quiero dejar claro que no he terminado el libro, lo he abandonado exactamente en la página 263. Dicho esto, la reseña es una valoración parcial, obviamente, de la obra, y resume mi experiencia de esas primeras páginas. 

Si hacemos caso al blurb de la portada de Karen Marie Moning, estamos ante una OBRA MAESTRA, de LO MEJOR DE LA FANTASÍA ÉPICA. Me pregunto si a esta gente le da igual arruinar su criterio de cara al público. No, ni es una obra maestra ni es lo mejor de nada. Aunque siguiendo con la portada (motivo semi-principal por el que compré el libro, no voy a mentir), el trabajo de Emili Faccini con la ilustración es maravilloso. Es justo el tipo de portada/ilustración que consigue generar espectativas hacia un libro. Así que la parte de diseño es excelente. Hay dos motivos más por los que compré el libro: Shannon me resultó una autora interesante cuando Fantascy publicó su La era de huesos, una novela de fantasía urbana resultona. Y además varios amigos de cuyo criterio me fío lo recomendaban a voces.

A ver, dejad que me resitúe. The Priory of the Orange Tree (El priorato del naranjo) es una novela de fantasía épica con dragones. O así la venden. También la llaman "la sucesora feminista de El señor de los anillos" (te miro a ti, Laure Eve). Pero la verdad es que los blurbs los firman autoras que no conozco o no me interesan (como Victoria Aveyard). En esta novela se nos presenta un mundo pseudomedieval situado en un escenario que podría recordar a una Europa fantástica (quizá artúrica incluso). Gran parte de la acción se sitúa en una corte donde la protagonista Ead debe atender las necesidad de la reina al mismo tiempo que aprende los mandatos religiosos de su priorato y los mitos y leyendas que dan forma a su país. Supuestamente Ead puede hacer magia, pero es algo que se menciona y aparece poquísimo. Esto es un rasgo muy característico del libro en el que ahondaré más tarde. Por otro lado tenemos el país de los dragones, Draconia, pero ojo, porque dragones vamos a ver poco, y los que veamos, en su mayoría, son decorado. De fondo. Aquí conocemos a Niclays que se pasa casi todo su tiempo en escena lloriqueando porque le han quitado a su dragón (que se usan de monturas para ser una especie de guardia alada de élite). El libro tiene otros dos personajes (es una novela coral), que son Tané y Lord Arteloth o Loth. 

1/4/19

Circe, de Madeline Miller


Es posible que desde que terminé la carrera, Historia del arte, no había revisitado los mitos griegos. Ni en literatura, ni en ficción. Sí es cierto que he seguido leyendo historia clásica (hace poco SPQR, de Mary Beard) pero ya. En su momento flipaba mucho y estaba enganchadísimo a la mitología griega, sobre todo porque me la metía en vena para poder aprobar la carrera (en mi universidad estaba muy centrada en arte Clásico y antiguo). En cualquier caso, el año pasado salió en inglés Circe una novela que exploraba y desarrollaba el mito de la hechicera Circe, escrita por Madeline Miller, autora que ya había debutado con una novela de ficción histórica y mitológica con La canción de Aquiles que yo no he leído. He leído Circe traducido por Jorge Cano y Celia Recarey, en la publicación de Alianza de Novelas con una edición cuidadísima y muy bonita. Circe, como reza su título, nos cuenta la historia de la hechicera que aparecía en la Odisea de Homero y que hechizaba a los hombres de Odiseo al llegar a su isla. En la novela de Miller se nos promete un retelling en clave feminista que explora la figura de esta misteriosa mujer que, en definitiva, deja de ser un elemento narrativo para ser un personaje con motivaciones.

25/3/19

Rosalera, de Tade Thompson


Rosalera, de Tade Thompson, publicada por Runas/Alianza y traducida por Raúl García Campos, es una novela de ciencia ficción complicada de definir. Cristaliza tantos elementos y subgéneros e ideas que cualquier intento de sinopsis se quedaría corto o podría llevar a confusión o a falsas expectativas. De hecho, hablando con algunos amigos me he encontrado precisamente el comentario de "no me esperaba esto, la sinopsis apunta a otra cosa", así que voy a intentar ser lo más específico posible, pero disculpad si a lo largo de la reseña divago o me voy por las ramas para explicar algo en concreto. Rosalera es una novela de contacto, es decir, la trama principal gira en torno a los humanos que entran en contacto con una raza extraterrestre. La novela está ambientada en Nigeria en el año 2066 y la protagoniza Kaaro, un humano sensible, es decir que dispone de las habilidades para penetrar la xenosfera, una cúpula gigantesca que supone un espacio telepático aparecido en el lugar y alrededor de la cual se construyó Rosalera, una ciudad a poca distancia de Lagos. Kaaro tiene dos empleos, en un banco evitando que otros sensibles puedar burlar la seguridad de propio banco y como agente de una organización secreta del gobierno, la sección 45.

18/3/19

Amor de monstruo, de Katherine Dunn


Tras la fantabulosa La extraordinaria familia Telamacus, Blackie Books sigue apostando por un tipo de fantasia que reúne ciertas características en común (y que a cada libro que me leo me va apeteciendo más). Dramas familiares, crecimiento personal, escenarios cotidianos pero a la vez de maravilla...). En este caso publican Amor de monstruo, de Katherine Dunn, una novela que, contra todo pronóstico, me ha enganchado durante toda la lectura. Y digo contra todo pronóstico porque llevo todo un mes que apenas leo una veintena de páginas del tirón antes de caerme de sueño. Con Amor de monstruo, y seguramente esto sea lo que más os va a convencer de toda la diatriba en la reseña, ocurre aquello que pasa con los buenos libros, que te sumerges en la historia tanto que terminas el libro y de golpe vuelves a la realidad. Además, las similitudes temáticas con uno de mis autores japoneses preferidos, Junichiro Tanizaki, han contribuído a que el libro gane puntos. Eso y la excelente traducción de Jordi Mustieles y la edición casi de lujo de Blackie Books, por supuesto.

14/3/19

Escuadrón, de Brandon Sanderson


No lo voy a negar, Brandon Sanderson es el escritor de fantasía más importante de nuestros tiempos. Ha supuesto un cambio generacional a gran escala, es decir, el gran público comienza a reconocerle como un nuevo Robert Jordan (autor ultra super ventas de los 90 y los 2000) e incluso como un nuevo Tolkien a nivel de popularidad (aunque esta comparación siempre es arriesgada). Brandon Sanderson vende millones de ejemplares con cada uno de sus libros. Y es innegable que su presencia e influencia es una larga sombra que se extiende por (casi) todas partes. Como nota adicional, me alucina la inteligencia del autor para planificar y compartimentar su obra: una obra principal, varias sagas co-principales y luego novelitas más ligeras para llenar huecos entre libros y libros. ¿Quién es capaz de capitalizar tanto su propia literatura? Me flipa, de verdad. Porque luego saca libros de gran calidad, que no es fácil (y sí, sé que tiene un equipo bastante grande de gente que trabaja full time con su obra). En cualquier caso, hoy vengo a hablaros de una de esas obras escasas en su bibliografía, se trata de Escuadrón (Skyward), un libro juvenil de ciencia ficción, publicado por Nova y traducido por Manu Viciano, actual traductor de la obra del autor de Nebraska. 

11/3/19

En un rayo de sol, de Tillie Walden


Nota: Podéis escuchar esta reseña en el podcast Neo Nostromo.

En mi cumpleaños pasado un gran amigo me regaló un cómic gordísimo con un título (On a Sunbeam, En un rayo de sol) y una cubierta que auguraban varias horas de lectura y una historia inolvidable. Bien, inolvidable quizá sea una palabra fuerte, y quizá no me durara tantas horas, pero la novela gráfica de Walden me abstrajo totalmente y viajé con sus personajes a otro mundo. Bien, de base es una historia de ciencia ficción. Tenemos a un grupo de mujeres que se dedican a viajar por ¿el espacio? (aunque a veces parecían dimensiones alternas) reparando antiguas ruinas. Aceptan encargos y son autónomas. Allí trabaja nuestra protagonista, Mia. Al mismo tiempo vamos a conocer la historia de Mia cuando iba a un internado cinco años antes por medio de flashbacks, cuando se enamora por primera vez.

5/3/19

El informe Monteverde, de Lola Robles




Llevo con la reseña de El informe Monteverde, de Lola Robles, en borradores casi 2 meses. ¿Por qué? Pues porque quiero hablar de muchas cosas y no sé cómo. Y esto no me suele ocurrir. ¿Y esta introducción tan extraña? Es mi blog personal, ¿no? Y me apetecen estas líneas para coger el ritmo y entrar al trapo. Si soléis estar alerta de las novedades de género fantástico y no vivís en una cueva conoceréis a la editorial Crononauta, una pequeña editorial independiente conocida por haber publicado Binti, de Nnedi Okorafor (trad. de Carla Bataller). No hace mucho han reeditado Consecuencias natuarles, de Elia Barceló. Y hace unos meses la novela que hoy nos ocupa, El informe Monteverde, de Lola Robles.

19/2/19

Herederos del tiempo, de Adrian Tchaikovsky


Herederos del tiempo (Children of Time), de Adrian Tchaikovsky (Alamut, 2018) es probablemente la novela más popular del prolífico escritor británico, y no es para menos, pues esta extensa novela abarca multitud de temas y desarrolla un gran abanico de ideas. En Herederos del tiempo, traducida por Luis G. Prado (editor del sello Alamut), asistimos a la huida de los últimos remanentes de la humanidad a través del espacio rumbo a una serie de planetas que han sido previamente terraformados. O eso es lo que se cree. Por otro lado, una segunda línea argumental sucede en uno de estos planetas donde un nanovirus ha acelerado la evolución de varias especies (en general, distintos tipos de invertebrados) para convertirlas en seres inteligentes. La nave que viaja por el espacio, la Gilgamesh, no es generacional, pues sus tripulantes están sumergidos en un sueño profundo que los despierta varios miles de años después, cuando se acercan a uno de esos planetas terraformados que podría albergar un nuevo hogar.

Esta novela de ciencia ficción utiliza tropos clásicos de la literatura de ciencia ficción, en concreto la exploración espacial y la colonización de otros sistemas planetarios con una frescura y originalidad extraordinarios. La humanidad no es una civilización super potente con capacidad para irrumpir en cualquier planeta y colonizarlo al instante. De hecho, los pocos humanos que quedan están apiñados en la Gilgamesh, y han tenido que huir a toda prisa de la Tierra, un planeta tóxico y venenoso que se ha vuelto hostil tras innumerables guerras y contaminación humana. Pero esta nave  está tripulada de forma automática para llegar a las coordenadas que un clasicista ha descubierto leyendo e interpretando información de los Antiguos. Estos Antiguos son los humanos de una civilización anterior que llegaron a la cima tecnológica y decidieron terraformar varios planetas para prevenir una posible catástrofe en la Tierra y, de este modo, evitar la extinción de la humanidad. Es decir, esta colonización espacial de la humanidad es un desesperado intento por sobrevivir (algo mucho más adecuado a nuestros tiempos), y no una mera forma de exploración y robo de recursos (algo más relativo a la ciencia ficción de los años 70).