9/7/18

El último sueño, de Guillem López

Lo he dicho en varias ocasiones, pero vais a dejar que me repita: Guillem López es el autor del panorama fantástico español actual más interesante, con más potencia narrativa y más trangresor. Lo sé, soy consciente de que es una afirmación manida y exagerada. Como si pretendiera vender el libro a ciegas. Pero lo creo con total honestidad. Guillem López tiene un buen puñado de novelas a sus espaldas, desde aquellas dos obras de fantasía publicadas en el extinto sello Grupo AJEC, pasando por Challenger y La polilla enn la casa de humo (Aristas Martínez) hasta Arañas de Marte (Valdemar). Todas ellas han cosechado una crítica muy positiva y un gran número de premios nacionales. Pero publicar mucho y ganar muchos premios no es sinónimo de nada, así que os reocmiendo lanzaros a por cualquiera de las obras antes mencionadas. Y ahora, vamos al turrón.
El último sueño narra la historia de Kemi y su huida del barrio rico en el que estaba prisionera. Se interna en las calles de la deplorable Ciudad Paraíso y allí descubre una misión a cumplir para la que necesitará ayuda. Por ello comienza a reunir ciertos contactos de este submundo cubierto de barro y polvo. Así será que comenzará a colaborar con Los Marginados, una banda de la ciudad. Burr, Zaid, Yiel y Adaxas se convierten en colegas de trapicheos y aventuras. ¿Por qué Kemi huyó del barrio pudiente? ¿Qué motivos tiene para reunir a esta banda? En esta novela de estructura y tema más mainstream (se aleja diametralmente de Arañas de Marte o Challenger) Guillem nos presenta una historia con un tono algo más juvenil y una historia de aventuras que, aunque sí tiene su fuerte dosis de reflexión social y filosófica, se centra en la acción y el camino que recorren los personajes.
Fotografía de Vicent Bosch para JotDown
Como la define su propio autor, El último sueño es fantasía industrial (no, no la voy a llamar industrialpunk, no estoy tan loco). Creo que a partir de este punto es esencial que os leáis la extensa pero interesantísima y lúcida entrevista que Ángel Luis Sucasas le hizo a Guillem López en Jot Down. Guillem López escribe fantasía urbana, pero no la fantasía urbana de Buffy o de Harry Dresden, sino una fantasía de la calle, sucia, con hormigón, gris, de cielos plomizos. Una fantasía repleta de crítica social protagonizada por jóvenes marginados sociales que se abren hueco en un mundo que les da la espalda. Una novela con toques de Dickens, donde la sociedad parece un monstruo devorador de ilusiones y almas, y nuestros protagonistas unos míseros chavales ante la enorme ola que está a punto de romper sobre ellos y arrastrarlos a lo más profundo. En la obra de Guillem López hay lugar para la esperanza, sí, pero es una esperanza que hay que pelear, una esperanza por la que hay que luchar y esforzarse. De nada sirve ser conformista, porque el conformismo te convierte en un adherido de la bestia.
Guillem López es un autor camaleónico, y no puedo evitar (más allá del parecido físico) hacer una comparación con China Miéville quien, al igual que el autor valenciano, prueba estilos narrativos distintos en cada una de sus novelas. Es así como Guillem López en cada uno de sus trabajos muestra una habilidad para el cambio y la adaptación tremenda.  El último sueño es una novela dura, violenta y cruda. Guillem López hace uso del viaje del héroe para contar la historia de Kemi, y en vez de querer pecar de ambicioso, el autor modifica detalles que para mí la convierten en una novela más transgresora que la media de novelas de aventuras. Kemi es trangénero, y esto sumado a la sexualidad libre de los personajes  no se cuestiona, sino que se celebra, y la ya mencionada crítica social hacen que esta novela sea un gran acierto y que encaje a la perfección en los tiempos de cambio que estamos viviendo. Pero nada de oportunismo, Guillem es punta de lanza y su reflexión y crítica en la obra sinceras. Quizá la novela peca un poco (por sacar algo malo) de un exceso de acción en algunos puntos concretos, pero a nivel personal he disfrutado una barbaridad de esta lectura. Como conclusión no tengo más palabras, pero os recomiendo echarle un ojo vosotros mismos y sacad vuestras conclusiones. Si algo tienen las novelas de Guillem es que te hacen pensar y te dejan con un poso de reflexión. Le vais a dar vueltas durante días tras haberla leído. 

27/6/18

Novedades de julio que me interesan

Como bien dice el título, se trata de un post cortito pero que seguro que a muchos les picará la curiosidad. Me apetece desde hace tiempo hacer una sección comentando algunas de las novedades que me interesan. Es otra nueva sección que comienzo y que espero no caiga en el olvido, pero si veo que gusta le daré caña. Así que nada, vamos a comenzar con el próximo mes de julio y los libros que se publican tanto en inglés como español que me gustaría leer o que me parecen interesantes. Por ahora intentaré mantener una lista breve conc omentarios igual de breves que me ayuden a poder hacer un post rápido pero que al mismo tiempo sirva como referencia y de interés. Por cierto, se aceptan sugerencias sobre novedades chachis que salgan este julio. ¡Ah! Y quedáos hasta el final del post que hay una sorpresa.



Insólita vuelve con fuerza en julio con una novela que, cuando la leí en inglés, no me terminó de convencer. Como soy un blando, quiero darle una segunda oportunidad. Eso y que los libros de Insólita siempre merecen amor. Ojo a la sinopsis, que tiene chicha: Tenemos a Patricia, una bruja con el don de hablar con los animales y a Laurence, un friki que ha construido una máquina en el tiempo con la que puede viajar 2 segundos hacia el futuro. Y ambos se encuentran de adultos. Y pasan cosas que boom. La traducción es de Natalia Cervera y en Lektu ya lo podéis reservar (con regalico incluído). 


Ha sido curioso, al escribir este texto me doy cuenta de que apenas recuerdo mucho de la historia de los dos primeros volúmenes de esta serie de novelas cortas de Jy Yang. En cualquier caso, The Descent of Monsters es la tercera novela corta (o novella) de la saga Tensorate, una serie de obras silkpunk donde se explora la identidad de género, así como una serie de aspectos culturales. Además tiene una gran dosis de acción y aventura. Según leo en la sinopsis (cerrad los ojos si no habéis leído los dos primeros libros), esta tercera entrega trata sobre la investigación de unos crímenes que el protectorado ha cometido y trata de mantener ocultos. Suena a Sense8, y no lo digo de broma. Ah, recomendadísimas, las disfruté muchísimo.


¡Sí! Qué ganas de leer a Tchaikovsky en formato corto y en ciencia ficción. Hace poco reseñé un par de novelas cortas suyas precisamente de CF y las disfruté mucho (bueno, una no tanto). Tchaikovsky me parece uno de los autores británicos más interesantes del panorama actual, y además escribe igual o más rápido que Brandon Sanderson. En The Expert's System Brother tenemos a unos personajes aislados en un planeta en el que una comunidad de humanos viven en este planeta de aliens. Todo parece ir guay, en plan hippie, ya que esta comuna trata sobre estar en paz con la naturaleza, hasta que comienzan a pasar cosas. Y el protagonista hace preguntas.


Este es un poquito trampa, ya que lo leí en 2017 (¿o 2016?), pero me hace una ilusión tremenda volver al mundo de Wayward Children que ha creado Seanan McGuire. Os lo resumo mucho: un refugio-colegio para niños que vuelven de mundos mágicos. ¿Qué pasa con los niños que fueron a Narnia, o a Fantasía cuando vuelven al mundo real? ¿Llegan a readaptarse nunca? Además la trama tiene un crimen bastante oscuro como hilo conductor. Y nada, que lo leais, que es una pasada. Y viene traducido por mi admirada Maria Pilar san Román. 



Rocío Vega es una autora que hace mucho tiempo que me llama la atención. Su ciencia ficción (sin haberla leído, vamos, que es un juicio con cero credibilidad) me recuerda a las temáticas de Kameron Hurley, por lo que tengo una curiosidad tremenda. Cerbero publica este julio La compañía amable, una novela que, según he podido rescatar por Twitter, parece ser una obra de fantasía compuesta por un grupo de aventureras. ¿Espada y brujería? ¡Compro!


Tercera entrega de la serie Wayfarer de Becky Chambers. Todavía no he leído la segunda novela (de hecho será mi lectura de junio), pero según he leído esta tercera entrega parece centrarse en la hermana de Ashby (el capitán de la Peregrina) y en sus aventuras. Como ya sabréis, la primera novela, El largo viaje a un pequeño planeta iracundo, tuve la suerte de poder traducirla para Insólita. Además Becky Chambers vendrá al festival Celsius que se celebra en Avilés del 11 al 14 de julio.


La segunda novela de la trilogía Imperios de Polvo, de Anna Smith Spark, titulada como The Tower of Living and Dying. Grimdark británico brutal, repleto de barro y muy bien escrito. Disfruté muchísimo la primera novela y estoy ansioso por volver a visitar el mundo y los personajes de Smirth Spark. Recomendadísima.


¡Sí! Adrian Tchaikovsky de nuevo. Aunque estoy a punto de terminar esta novela, no sale oficialmente a la venta hasta mitad de julio. La novela trata un tema que, aunque a priori no es original, está muy bien llevado. La protagonista acaba con la vida del poderosísimo villano y concluye así una guerra que asolaba desde hacía años la tierra. ¿Qué pasa después con los héroes? ¿Con los soldados? ¿Y con los guerreros del villano? ¿Cómo se reconstruye una sociedad? ¿Y las ciudades, la economía? De mis mejores lecturas de este año.


Hace unos meses os recomendaba un relato de Enerio Dima, y deseaba que ojalá se publicara pronto una novela suya. Bien, pues aquí está. Cerbero se hace cargo de traer esta novela corta en formato bolsillo, Micosis. Desconozco por completo la temática, pero al voy a leer segurísimo.


¡Al fin! Me hace muchísima ilusión poder anunciar la nueva novela (obra) de L.J.Salart, autor de Proyecto Marte (novela de ciencia ficción que me gustó una barbaridad). Un cálido escalofrío es una obra muy personal e íntima, poblada de fantasmas, que trata los mismísimos temas que nos hacen ser humanos, así como nuestros miedos más profundos. La obra está escrita en catalán y la traducción corre a cargo de Blanca Rodríguez. Si no me equivoco, estará a la venta en el festival Celsius 232 de Avilés. Os dejo las palabras del propio L.J. Salart:

Lo siento, pero no me sale. Conjuro mis fantasmas para componer relatos que no os dejen dormir cuando os acurruquéis bajos las sábanas. Pero las historias se me vuelven luminosas como la caricia de un espectro: un cálido escalofrío.
Pensé en el concepto de sunshine horror, terror luminoso—en inglés suena mejor—, para describirlos. Pero no es terror, no dan miedo. Tengo claro que no van conmigo los fantasmas vengativos ni la sangre derramada por las paredes. Quiero creer que si alguien se queda atascado en este lado será más por amor que por odio. Quiero creer que los que se han ido no me han abandonado del todo y que, cuando siento un escalofrío, ha sido por un abrazo suyo.

11/6/18

Las tres muertes de Fermín Salvochea, de Jesús Cañadas


Nota: esta reseña la escribí para la revista Supersonic #8. 


Que la nostalgia vende y está de moda es evidente. Lo vemos en los cientos de productos y subproductos que nos inundan. Nos hacemos mayores. Personalmente, lo celebro. Lo retro siempre ha tenido un toque atractivo para mí. Pero no todo vale. Jesús Cañadas (Los nombres muertos, Pronto será de noche) lo sabe. Como buen seguidor de la cultura pop ochentera y noventera, se nota que es consciente de que jugar con la nostalgia es bailar sobre el filo de la navaja. Su nueva novela, Las tres muertes de Fermín Salvochea tiene un poco de nostalgia, sí, pero es mucho más. Porque está claro que “todo ya se ha contado, y solo lo contamos a nuestra manera”, pero hay que saber hacerlo. Y Jesús Cañadas sabe.

Cádiz es la protagonista de toda la novela. Una Cádiz atemporal, sin época, histórica. En ella suceden hechos, historias, relatos. Jesús Cañadas decide coger algunas de estas historias y contarnos un cuento. Uno de muerte, de perdón, de tragedia, de aventuras. Primero, Cádiz de 1873, donde Fermín Salvochea es nombrado alcalde de la ciudad, tras instaurarse la Primera República. Salvochea era un conocido anarquista y debido a su ideología, sus decisiones políticas estuvieron siempre envueltas en polémica. Segundo, Cádiz de 1907, Fermín Salvochea muere y se convierte en leyenda, en mito, en misterio. Juaíco, el antiguo barbero de alcalde, y actual viejo borracho, le decide contar la historia, su historia, la de esa Cádiz que recuerda, a su hijo Sebastián. Pero los relatos siempre, siempre son mentira, por los recuerdos pasan por el filtro de nuestra percepción, y no existe la verdad absoluta. ¿Qué es cierto? ¿Qué se inventa Juaíco? ¿Cómo de fantástica fue y es Cádiz?


Sebastián, junto a sus amigos, forman un grupo de jovenzuelos de lo más carismáticos y entrañables. Sus correteos por las calles de Cádiz permiten al autor retratar su ciudad natal de forma minuciosa, pero sin cargar. Cádiz está repleta de secretos y misterios, y cuando una serie de misteriosos y brutales asesinatos manchan las empedradas calles de la ciudad, los jóvenes saldrán a investigar con las historias de Juaíco en la cabeza.

Jesús Cañadas escoge una estructura narrativa a dos tiempos, una situada en 1873 y otra en 1907. En la primera, Salvochea comienza como alcalde, y en la segunda, muere. En la primera, narrada por Juaíco, hay fantasía, hay leyendas, y hay niebla. Mucha niebla. Porque la memoria está nublada. En la segunda hay tragedia, hay muerte, hay realidad. O no. Ambos tiempos deben converger en algún momento. Las tres muertes de Fermín Salvochea es una novela de aventuras, histórica, de terror, fantástica… catalogadla como os sintáis más cómodos. Ante todo, es literatura. Y es una novela entrañable y escrita con gran oficio. Una novela que, en definitiva, (y quizá en realidad) trata de la relación parental entre un padre e hijo separados por una inmensa grieta. Con esto fue con lo que me quedé yo, tras carreras, muertes y piezas de puzle. Con un padre que no sabe ser padre, ni persona, y un hijo que simplemente no sabe. Esta historia es desgarradora, divertida y apasionante, Jesús Cañadas ha subido el listón tras la magnífica Pronto será de noche (Valdemar). Y como la propia Cádiz, parece destinada a convertirse en una obra atemporal.

8/6/18

La balada de Tom el Negro, de Victor LaValle


Si me seguís en Goodreads o en Twitter conoceréis mi afición por las novelitas cortas de Tor.com. He descubierto auténticas gozadas de historias. Por lo tanto, ver que algunas de estas novelas se están publicando traducidas es, para mí, una alegría tremenda. Tenemos Binti en Crononauta, Agentes de Dreamland en Runas, y la novela que nos pertoca hoy, La balada de Tom el Negro. Esta novela corta escrita por Victor LaValle se ambienta en el Nueva York de principios de los años 20. Tom es un músico de jazz venido a menos que no sabe cantar y tan solo sabe tocar dos canciones. Se gana la vida como músico callejero y estafando, de vez en cuando, a los incautos. Además hace encargos clandestinos alrededor de la ciudad. En uno de estos encargos debe ir al barrio de Queens a entregarle un libro a una bruja. A partir de aquí Charles Thomas Tester comienza a descubrir un mundo oscuro, misterioso y aterrador. Algo que no encaja con esa Nueva York segregada en barrios.

Tom (que no se hace llamar el Negro hasta la segunda mitad de la novela), decide ponerse a tocar en una calle de Queens, cuando un hombre le ofrece mucho dinero para que toque en una fiesta que celebrará en su casa. Ese mismo día dos policias (un detective y un agente) le cuestionan sobre la presencia de un negro (el propio Tom) en un barrio como Queens. A partir de aquí estos dos agentes comenzarán a ser la sombra que amenazará a Tom. Y no solo esta, sino que hay algo más. Un misterio cósmico, insondable, profundo.

La balada de Tom el Negro es una novela que sigue el canon actual de novelas neolovecraftianas. Tenemos un protagonista oscuro, venido a menos y que muy probablemente terminará mucho peor al final del libro. Tenemos una ambientación urbana, y el elemento de los dioses cósmicos. Debo reconocer que, aunque en la portada aparecen los tentáculos, no había leído nada de la novela por lo que me pilló relativamente por sorpresa. Esto jugó a favor de la novela, pues además de este, tiene otros puntos a favor. Es una obra breve, con un estilo muy directo y eficaz, y el ritmo de la lectura ayuda a que en un par de horas uno se haya terminado el libro. Engancha. Mucho. Y eso es algo que yo valoro una barbaridad. Como ya he dicho muchas veces, la mayor virtud de un libro para mí no es ni el estilo, ni una trama super elaborada, ni los temas. Es que enganche. Que entretenga. Si el libro consigue hacerme sentir ganas de terminarlo cuanto antes porque no puedo esperar a saber el final, las horas en ese libro han valido la pena. 

Victor LaValle no se enreda con ambalajes o estructuras complicadas. Es historia muy directa y lineal, va de A a B, y de hecho es relativamente predecible (sobre todo si conoces elementos del lovecraftianismo). Pero creo que esta es precisamente la característica que juega a favor del libro, ese estilo y estructura sencillos favorecen la atmósfera oscura y agresiva de la historia. Tom es un negro de Brooklyn que acaba metido en tejemanejes de los blancos de Queens. ¿Qué hay más aterrador que esto? Hasta la primera mitad del libro sentimos verdadero pánico por lo que le pueda ocurrir al protagonista, y no hablo de amenazas sobrenaturales. Hay una escena concreta en la que nota como tres hombres le persiguen y le van soltando comentarios. Al final, aterrorizado, se da la vuelta y ve que son tres niños menores de 15 años. Este tipo de detalles ayudan a maquillar el escenario en el que se desenvuelve la historia y le otorga al escenario un componente necesario y especial.

La balada de Tom el Negro es una historia interesante, misteriosa y que da cosica. Al mismo tiempo es entretenida y accesible. Esta historia está inspirada en El horror de Red Hook, relato de Lovecraft que, si he leído (en su día me leí los dos tocho-volumenes de la obra de lovecraft en Valdemar), no recuerdo. Intuyo por dónde van los tiros de los comentarios que hablan de que LaValle le da "una vuelta de tuerca al racismo del relato original", y desde luego el racismo es un tema a tratar en esta novela, pero en mi opinión LaValle no cae en convencionalismos ni el juego fácil de buenos y malos. En definitiva, una novela más que recomendable, y con una traducción de Pilar Ramírez Tello magnífica. De verdad, si veis libros traducidos por Pilar, da igual el autor, compradlos y leedlos. Garantía.

7/6/18

La moderna Atenea, de Mª Concepción Regueiro


Triskel Ediciones es una editorial independiente que comenzó a ganar notoriedad a raíz del premio Ripley de ficción corta (del que hablaremos en unas semanas). Y desde entonces se han mantenido con un catálogo original, rompedor y con propuestas de lo más curiosas. La moderna Atenea, de Mª Concepción Regueiro cumple todas estas características. Es un libro experimental, curioso y fuera de lo común. Una novela de ciencia ficción que explora, no solo conceptos, sino estructuras narrativas.

La moderna Atenea está estructurada en un formato curioso. La autora nos cuenta esta historia a través de artículos, boletines de prensa, correos electrónicos, testimonios y demás. Esto, además de darle un ritmo muy ágil a la novela, consigue enganchar debido al formato y lograr un aura de misterio que me ha recordado mucho a Sleeping Giants de Sylvan Neuvel. La historia comienza con un artículo en una revista en el que Magdalena Luiz (que muere no mucho después en un accidente de tráfico) firma una crónica polémica. Mucha gente comienza a percatarse de que hay algo especial sobre este texto y empiezan a escribir a la revista, El prodigio de las letras. De este modo vemos un intercambio epistolar entre personajes que buscan información sobre la autora y al mismo tiempo ofrecen datos de Magdalena Luiz. Pronto aparece otro nombre, Dorotea Suances, una mujer adinerada que vivió en el siglo XIX y que fundó el proyecto moderna Atenea. A partir de aquí la autora va confeccionando una trama a base de este intercambio de información entre personajes que construyen una historia de misterio y descubrimiento.

Mª Concepción Regueiro recupera el formato de la conocida novela de Mary Wollstonecraft, Frankenstein, y le da un giro moderno y actual. El formato epistolar todavía tiene mucha vida, y ahora que vivimos en la era de la información, obras como La moderna Atenea demuestran eso mismo. Es cierto que me hubiera gustado una historia un pelín más meta, por rizar el rizo. Quizá algo fuera del formato del propio libro. Una web sobre el proyecto moderna Atenea, quizá un blog ficticio de investigación sobre el tema. Algo viral.

La moderna Atenea fue finalista en los premios Ignotus de 2009, por lo que Triskel presenta una reedición actualizada del libro. Reconozco con pesar que es el primer texto que leo de la autora (y no va a ser el último), pero es cierto que en este país es increíblemente complicado ser autor novel de ciencia ficción y conseguir publicar algo. Y aun así, la tarea más grande es que te lean (y que te compren). Por eso, riesgos como los de Triskel al publicar obras tan interesantes como esta me parecen más que loables y se merecen un empujón mayor.

Volviendo al libro, algo que me ha gustado mucho del estilo y la estructura es el misterio permanente y permeable que cubre toda la historia. No es que vayamos a encontrar giros de guion alucinantes, sino que la tensión narrativa está muy lograda, y uno de los mayores logros de un libro (para mí), es que te enganche y te genere interés. El libro ahonda en una gran cantidad de temas, hay crítica social, hay historia, por supuesto hay feminismo, y está el proyecto moderna Atenea que me ha parecido de lo más interesante. Me ha parecido muy curiosa la indagación sobre el anarquismo en España que aparece en el libro y que, desde luego, no esperaba para nada. Es cierto que este es un libro de ficción, por lo que más que los hechos históricos, me quedo con las reflexiones que transmite la autora a través de personajes y situaciones. En cualquier caso, una obra muy ambiciosa (y creo que si tengo que encontrarle un fallo sería este, que quiere abarcar demasiado) con una estructura que permite en poquitas páginas ahondar en temas complicadísimos y desde luego muy actuales hoy en día. Si os apetece leer algo diferente, extraño y conmovedor, venid a concer el proyecto moderna Atenea.

31/5/18

The Red Men, de Matthew de Abaitua



Hace unos meses Angry Robot pendía de un hilo. Al final terminó en manos de otro propietario y parece que, lentamente, ha ido recuperándose. Os hablo de que por aquel entonces muchos creíamos que era el adiós al sello que tantos autores poco conocidos había publicado (entre muchos, Lauren Beukes, Peter Tieryas y Kameron Hurley). Para mí es uno de los small press más importantes en inglés y cuyo catálogo me suele gustar bastante. Pero tal y como pasaba antes, Angry Robot da una de cal y otra de arena. Es muy difícil trazar una línea contínua de calidad en los títulos que publican. Hoy os vengo a hablar brevemente de The Red Men, una novela ciberpunk de Matthew de Abaitua publicada en 2017 por Angry Robot.

Matthew de Abaitua presenta una historia provocadora y original, con un estilo bastante elegante y un desarrollo de la trama irregular. Si tuviera que mencionar un problema (y comenzamos por ahí) es el ritmo. Aunque The Red Man pretende ser un thriller de ciencia ficción ciberpunk, en muchas ocasiones se me ha quedado en "muchas conversaciones" que alargaban escenas y situaciones de forma innecesaria. Al principio me resultaba algo evidente la crítica hacia ciertos aspectos capitalistas de empresas globales que lo dominan todo (lo evidente en una novela de este género), pero investigando descubrí que esta novela se publicó originalmente en 2007, por lo que estos elementos a priori típicos se convierten en aciertos que 10 años más tarde han... digamos que han ocurrido en cierto modo.

The Red Man la protagoniza Nelson, un ex periodista "antisistema" que ahora trabaja para Monad, una de las corporaciones mundiales más poderosas. Monad fabrica los androides que patrullan las calles de Londres y ayudan a policias en situaciones de riesgo como manifestaciones o enfrentamientos que puedan poner en peligro la integridad de los agentes. Monad fabrica al Red Men (hombre rojo), un programa de inteligencia artificial que genera trabajadores incansables, inteligentes y que son virtuales. Nelson recibe el encargo de supervisar Redtown, una ciudad virtual habitada por copias de personas reales y donde se pueden situar distintos escenarios para estudiar su evolución (amenazas, desastres o enfermedades contagiosas). El caso es que, como toda buena novela de ciberpunk, el mundo real y Redtown comienzan a diluir sus fronteras, y aquí se pone la cosa interesante.

The Red Man es una novela interesante, entretenida, pero olvidable. Y no sabría bien decir por qué. El humor negro que puebla el libro me ha levantado alguna risita, y las aventuras de Nelson y su colega Raymond (supongo que de Red Man) pasan de divertidas y tensas a ser ultra violentas. La ambientación opresiva y ciberpunk me ha parecido excelente, con esa ciudad contaminada, irrespirable, ultra capitalista y de corporaciones esclavistas, una leve resistencia de unos pobres diablos contra el sistema, etc. Pero lo cierto es que llegado a un punto inconcreto de la novela tenía ganas que se terminara y pasar a otra cosa. Lo dicho, no es una mala novela, ni de lejos, pero no ha logardo engancharme del todo. Si sois unos fanáticos del ciberpunk y os faltan cosas para leer (que lo dudo), echádle un ojo. 

24/5/18

Medusa Uploaded, Evelyn Devenport



Pocas veces me encuentro con una novela que me obsesione tantísimo como Medusa Uploaded. La última vez fue cuando leí Las estrellas son legión (que además un tiempo después pude traducir, sueño cumplido). Este libro tiene todos los elementos que más me apasionan de la ciencia ficción. Tiene naves espaciales, naves generacionales, intrigas, traiciones, asesinatos, complots, clanes y castas sociales, crítica social, referencias culturales (y muchas a Japón, guiño, guiño), etc. Pero vamos por partes.

Medusa Uploaded es una novela de ciencia ficción que se sitúa en una nave espacial generacional, la Olympia. Oichi es una chica gusano, una habitante de los niveles más inferiores de la nave y cuya vida está dedicada en exclusiva a servir a los Ejecutivos, la casta social más alta. Su existencia es despreciada y constantemente menospreciada incluso por otros gusanos. La competición por comida y recursos es fiera, y la traición es una herramienta muy útil. Pronto descubrimos que Oichi proviene de otra nave, una nave generacional hermana a Olympia que fue destruida por motivos desconocidos y en la que murió familia y amigos de Oichi. Ella comienza un plan de venganza para descubrir y eliminar a cualquier Ejecutivo que tuviera algo que ver con la destrucción de esta nave y la muerte de sus padres. A Oichi, pero, la descubren pronto (a la veintena de páginas), tras unos pocos asesinatos y la eliminan. La tiran por una exclusa al espacio exterior. Pero entonces llega la otra protagonista de la novela, Medusa, una especie de I.A./traje espacial tentacular que se acopla a Oichi. Juntas siguen su plan de venganza y de revolución. 



Como decía antes, la novela tiene una gran cantidad de elementos que me alucinan. Evelyn Devenport era una completa desconocida para mí hasta esta novela. ¿Sabeis aquello de no juzguéis una novela por la cubierta? Pues yo lo hice, muchísimo. Me compré el libro por la magnífica ilustración de Sam Weber (ilustrador de La gracia de los reyes o El muro de las tormentas, de Ken Liu) donde aparece Medusa cubriendo a Oichi y que me recuerda poderosamente a la obra de H.R. Giger. Lo cierto es que la ilustración capta a la perfección la ambientación oscura y opresiva del libro que yo describiría como un cruce entre Alien, Las estrellas son Legión y Luna de Ian McDonald. 

Oichi es una asesina. Es calculadora, fría y despiadada. No disfruta matando, no encuentra satisfacción al eliminar a sus enemigos. Pero sabe que debe hacerlo. Es su tarea. Como un cirujano que extirpa un tumor. Con la ayuda de la unidad Medusa entramos en un ciclo de plan-procedimiento-culminación que suele funcionar con mayor o menor medida. Al principio me asustó que sus planes siempre fueran a funcionar a la perfección. Su estatus de gusano le permite moverse libremente por cualquier conducto de la nave y cierto implante neuronal le otorga acceso a todo componente electrónico en la nave: desde cámaras de seguridad hasta bases de datos. Oichi es ciega, pero "ve" a través de cámaras, archivos, vídeos, audios y demás. Al principio creía que ella era otra I.A.. Su capacidad de reproducir películas o música en su cabeza y la velocidad para buscar en bases de datos así lo mostraban, pero no deja de ser una humana con ciertas mejoras. Oichi siente curiosidad por el arte, la música o el cine, por lo que es un personaje de extremos interesantísimo y con el que yo he empatizado sin problemas. 



La nave es un escenario fascinante. Pasillos y túneles oscuros, con iluminación escasa, una nave gigantesca repleta de escotillas, habitaciones y salas tenebrosas. Yo me lo imaginé como una Nostromo de Alien pero mil veces mayor. Y Oichi es su particular Alien. La autora se centra en construir personajes para, de este modo, describir el entorno. En vez de decirnos cómo es la nave, pone en palabras de los personajes olores, sensaciones y lugares. Esto crea una atmósfera muy conseguida y, como ya he dicho, opresiva al mismo tiempo que fascinante. Además tenemos "hechos" que acontecieron tiempo atrás y misterios que construyen interés en el lector. ¿Existió la Tierra en este mundo? ¿Por qué dos naves generacionales? ¿Por qué eliminaron una? ¿Cómo se formaron estas castas sociales de Ejecutivos y Gusanos? ¿De dónde salen las unidades Medusa? ¿Por qué Oichi tiene estos implantes?

El estilo es quizá lo que me ha vuelto más loco. Devenport escribe capítulos circulares, comienza con lo que está a punto de suceder o justo el final, y después va atrás para explicarnos cómo hemos llegado hasta allí. Pongamos un ejemplo inventado: un capítulo comienza con un asesinato, Oichi lanza por una escotilla a un tipo. Justo después vamos al principio. Cómo Oichi supo que este tipo era un depredador sexual que eliminaba a todos sus enemigos y que tuvo un papel importante en la muerte de sus padres. Le conoce, le espía, le observa, aprende de él. Después forja un plan para llevarlo a cierta escotilla concreta en un intervalo específico para que no puedan inculpar a otros personajes que a ella no le interese y cuando todo está en el momento exacto, boom. Muerte. Las imágenes que describe la autora son magníficas, potentes. Imaginad a una joven con un traje tentacular, negro, pulido, flotando en el espacio ante una nave generacional de varios kilómetros, el espacio al fondo. Los tentáculos del traje abrazados a un tipo que ha muerto asfixiado y cuyo cadáver está congelado.

Y todo esto es solo el comienzo de la novela.

Pero a las pocas decenas de páginas se añaden una cantidad de misterios y subtramas interesantísimas que ofrecen al libro una profundidad bárbara. Ah, y las referencias a algunas de mis canciones y películas preferidas han favorecido que me gustara todavía más. El libro termina con un final impresionante y que no esperaba para nada. En palabras llanas, me ha volado la cabeza. Es autoconclusivo, sí. De hecho el final es muy bueno. Pero deja la puerta abierta a más novelas (de hecho este libro es descrito como "número 1 en la serie de Medusa". Me come el ansia por saber cómo sigue esta historia. Si podéis, leedlo. Solo espero que os guste tanto como a mí. Ha sido una de las lecturas que más me han fascinado en mucho tiempo. Aquí podéis leer las primeras páginas.

15/5/18

El zoo de papel y otros relatos, de Ken Liu



Tengo un defecto, tiendo a posponer las reseñas de los libros que más me han gustado o impactado. Quiero que el texto sea lo más preciso posible. Elaborado, profundo, trabajado. Y de mientras publico reseñas de libros que, aunque son entretenidos, no necesitan tanta introspección ni reflexión para reseñar. Al final el conjunto es el de muchas reseñas sobre libros normaletes y los que realmente deberían destacar se me quedan en el tintero. Como comentaba en pasadas reseñas, tengo bastantes textos en borradores (más de 100), muchos casi terminados pero que he dejado ahí, en el limbo. No hay motivos. No hay excusas. Así que hoy os traigo la reseña de una de las obras que más disfruté en 2017 (de hecho la puse en el top de las mejores lecturas de dicho año). Se trata de El zoo de papel y otros relatos, del ya más que conocido Ken Liu.

Este libro lo he leído dos veces. En realidad más, ya que había disfrutado de varios de los relatos en inglés en revistas o en varias antologías como Terra Nova. Pero me compré el volumen en inglés y me lo leí de una sentada. Qué gozada. Y luego lo releí con la traducción de María Pilar san Román. De verdad, qué gozada. Qué bien traduce. El caso es que tengo una espinita que me molesta, que está ahí. Tengo la ligera sensación de que Ken Liu no tiene la repercursión que un autor de su categoría debería tener. Y esto es una sensación basada en percepciones totalmente subjetivas. Es decir, podría estar totalmente equivocado. Lo que quiero decir es que este volumen de relatos es de esos libros que podrían aparecer en los folletines culturales de cualquier periódico, en Babelia, en Jot Down, o en clubs de lectura de bibliotecas y librerías. El zoo de papel y otros relatos es un libro que trata temas universales. Pero además lo hace con originalidad, con un estilo que pocos escritores alcanzan jamás. Ken Liu es, llanamente, de los mejores autores que he leído jamás.

Me da que esta reseña se me va a alargar.

Pero volvamos al libro. La antología (y la llamo así porque es un recopilatorio de cuentos previamente publicados) se inicia con un prefacio del propio autor en el que narra su experiencia. En la reseña de La gracia de los reyes comentaba la capacidad del autor para crear mundos originales, culturas, situaciones, personajes y demás. No solo world-building (guolbildin) sino una capacidad imaginativa desbordante. Pues con esta antología no se queda corto, e incluso hay relatos que son de puro derroche creativo. 


El libro comienza con un relato que me tiene en ascuas, por un lado el relato en conjunto no me gusta, pero por otro, y como decía antes, el derroche creativo es tan brutal que no puedo evitar sentir que este texto es excelente. 'Acerca de las costumbres de elaboración de libros en determinadas especies' es una especie de ensayo antropológico o cultural sobre distintas especies del universo y su modo de transmitir la escritura. No os hacéis ni una idea de la cantidad de modos y formas que Liu imagina. Lo que os decía, derroche. 'Cambio de estado' es un relato donde el Ken Liu que yo conozco aparece. El de los personajes profundos, el del drama, el de la tragedia. Ken Liu os va a hacer llorar. Os va a ablandar la patata. 'Como anillo al dedo' es un relato que reflexiona sobre la influencia de la tecnología en nuestars vidas. Un Black Mirror descafeinado, y no porque sea malo, sino porque no es tan tecnofóbico ni de terror. Bueno, sí, es bastante terrorífico. 'Buena caza' cuenta la historia de Liang, el hijo de un cazador de demonios que pierde sus poderes mágicos ya que su padre asesina a una huljiging. Liang debe adaptarse a los tiempos modernos. Ken Liu usa este relato para reflexionar sobre el choque entre tradición y modernidad. 'El literomante' es uno de esos relatos espectacular que uno lee cada mucho. Aunque, sorpresa, diría que el 99% de los relatos que vais a encontrar aquí son tan increíblemente buenos que os va a costar volver a leer un texto breve que os emocione tanto. En cualquier caso, en este relato reflexiona a través de la lingüistica sobre la pérdida, la crueldad y la desolación. La guerra y la crueldad humana a veces no tienen límites.

'Simulacro' además de ser un ejercicio de estilo (son varias entrevistas a varios personajes, ejercicio que el autor llevará a cabo en algún que otro texto más), es una estupenda reflexión sobre el perdón y los recuerdos. 'Regulada' me dejó alucinado. En este caso es una novela corta que recuerda mucho a Blade Runner, ese ambiente noir y tecnológico con ciertos tintes distópicos. Un relato de suspense políciaco de lo más entretenido. Y aquí llega uno de mis dos preferidos, 'El zoo de papel', un relato sobre la maternidad, sobre las raíces culturales, sobre crecer, sobre las elecciones en la vida. Un texto durísimo y tierno al mismo tiempo. Y finalizo la reseña (comentar todos los relatos puede llegar a cansar y así os dejo la puerta abierta a que exploréis) con 'Mono no aware', mi relato preferido de Ken Liu y premio Hugo en 2013. Un texto del que no os voy a contar nada, pero que leí por primera vez en al avión cuando me mudé a Dinamarca por primera vez y me deshice en lágrimas. Uno de mis relatos preferidos de todos los tiempos.

En definitiva, habréis notado cierto entusiasmo hacia el autor. Ken Liu aúna muchísimas características que me fascinan: especulación científica, social y cultural. Ken Liu te puede hablar de una nave generacional como del cambio cultural que sufre una familia de immigrantes a medida que pasan las generaciones. Al mismo tiempo es capaz de reflexionar sobre periodos históricos concretos sin poner buenos y malos, sino a personas en situaciones extremas. Los textos de Ken Liu son eso, humanistas, y en definitiva apelan a aquello que nos hace ser personas. Nuestros errores, nuestras taras, manías, virtudes, sueños y motivaciones. Es por eso que leer a Ken Liu debería ser asignatura obligatoria para cualquier aficionado a la lectura. Además la edición de Runas es de 10, con una espectacular traducción de María Pilar san Román. No me queda nada más por decir. Leed a Ken Liu. Os cambiará la forma de ver la vida.

7/5/18

Alida y el reino de Uluf, de Eric G. Moral


La fantasía se puede enfocar de modos muy distintos. Para mí, es el género más versátil y amplio de todos. Por ello cuando escuché de Alida y el reino de Uluf, de Eric G. Moral (publicada en Edelvives) mi entusiasmo creció. Una novela que sucede en África (en un país imaginario pero que es muy semejante a Casmance, al sur de Senegal) llamado Uluf. Magia, brujería, presagios y aventuras. ¿Interesante, verdad? La novela la protagonizan Alida, una adolescente nativa de Uluf que fue adoptada por una pareja que reside en Barcelona, donde ella se ha criado y ha vivido toda su vida; y Sam, cuyos padres son amigos de los de Alida y ambos adolescentes se conocen desde bien jovencitos. La novela comienza con el padre de Alida, Pau, un africanólogo que se ha perdido en Uluf, país en plena rebelión. El intérprete de Pau aparece en la casa de Barcelona de Alida y le dice a ella y a su madre que Pau ha sido secuestrado por los rebeldes. A partir de aquí comienza una novela de aventuras protagonizada por la pareja de jóvenes en este país africano.

Lo que primero destaca y en lo que el autor hace bastante émfasis es en la relación entre los dos adolescentes. No se soportan. Se dedican a chincharse y a ser repelentes el uno con la otra siempre que pueden. De este modo Eric construye la personalidad de sus personajes de una forma bastante eficiente. Aunque quizá demasiado, pues la manía que cogí a Sam en las primeras páginas no me la quité de encima en todo el libro. Es cierto que Sam es el arquetipo de occidental del primer mundo, con mentalidad racional, capitalista y demás. Pero en ocasiones su actitud me recordaba a la del protagonista de El guardián entre el centene. La de un arrogante e imbécil jovencito al que no le han dado dos guantás bien dadas en el momento oportuno. Por supuesto África se ocupará de ponerlo en su sitio, pero como lector he disfrutado mucho más de Alida. Una chica muy humana, repleta de claroscuros, miedos, inseguridades, motivaciones y un amor tremendo por su tierra natal. Aquí vemos reflejado el profundo respeto que siente el autor por este vastísimo continente. A través de las palabras de Alida soñamos con África, sus gentes, sus culturas, sus paisajes.


La novela está preñada de frases para enmarcar. Muchas citas lapidarias a veces pueden ser un problema, y aunque quizá en una novela juvenil de este estilo sea normal ser menos sutil, yo hubiera preferido que el autor se comediera un poco con algunas lecciones de moral (la cultura de Facebook ante los desastres, reflexiones sobre racismo, capitalismo o cultura). Tengo mi ejemplar lleno de marcadores pues tiene pasajes muy buenos e interesantes, pero en ocasiones me resultaba demasiado obvio. Demasiado "mírame, estoy siendo profundo". Hubiera disfrutado más si el autor me hubiera dado espacio a mí para reflexionar ante hechos o frases dichas por los personajes en vez de darme la conclusión del acertijo moral resuelta. Además tiene un par de deus ex machina que me sacaron bastante de la lectura en ese momento. En cualquier caso, es un error muy menor que no afecta en apenas nada a la lectura.

La novela es, en definitiva, un libro de aventuras y de aprendizaje. Sam se deconstruye, sirviendo de arquetipo de Europa y su mirada siempre por encima del hombro hacia África. Y Alida aprende a forjar su personalidad (ya bastante sólida) y a redescubrir su propia identidad, aspecto que creo es el mayor acierto de todo el libro. Eric consigue un personajazo tremendo con Alida, sus experiencias y su forma de ver el mundo. Alida y el reino de Uluf es una novela muy entretenida, con un tono muy ligerito y que se lee en dos tardes. Además os recomiendo seguir al autor, Eric G. Moral, por las redes sociales ya que sus aventuras por el continente africano y sus perlitas de conocimiento sobre la cultura de países como Senegal es de lo mejorcito de la red. Yo le sigo desde hace tiempo y os aseguro que vale la pena. 

4/5/18

Dogs of War, de Adrian Tchaikovsky


Hace unos días os comentaba mis sensaciones tras leer Ironclads, de Adrian Tchaikovsky. Una novela que, en resumen, me había resultado bastante floja. Tchaikovsky publicó esa novela junto a esta otra, Dogs of War en un periodo muy corto de tiempo. Ambas son novelas cortas, ambas son de ciencia ficción bélica y ambas tratan temáticas de lo más interesantes. Pero Dogs of War, resumiendo y spoileando el resto de la reseña, me ha parecido una obra mucho más redonda que a la anterior. Con esta reseñaespero corroborar mi afirmación cuando digo que Tchaikovsky es un tipo con una cantidad de ideas apabullante y que, además, no tiene nada que envidiar al ritmo de escritura de Brandon Sanderson.

Este libro explora unas cuantas ideas de lo más molonas, como el rol que puede llegar a tener una IA en la sociedad, los derechos que debería tener o qué nos hace humanos. Algo que a priori es bastante común. Pero y si lo hace a través de una serie de personajes muy pintorescos como bioformas animales que se usan para la guerra. Rex es una bioforma, es decir, un animal vivo artificial. La novela se cuenta desde la perspectiva de esta bioforma por lo que el estilo narrativo se vuelve interesantísimo (instintos + forma de pensar de lo más curiosa). Rex, además, es 100% leal a su amo y un arma letal contra los enemigos. Su unidad está formada por otras bioformas y conforman un grupo variopinto de lo más curioso y entretenido. Tenemos la mentalidad canina de Rex, la mente colmena de un enjambre de abejas o los instintos asesinos de un lagarto gigante. Los puntos de vista de estas formas de vida cibernéticas aportan reflexioniones de forma sutil que el autor se abstiene de explicar como narrador, ya que las pone en boca de los personajes.

Es muy interesante observar los conflictos a los que se ve sometido Rex, pues ni aunque quisiera, no puede negarse a cualquier orden de su maestro, lo que le obliga a cometer actos moralmente negativos. El ritmo del libro es muy ágil y está salpicado de escenas de acción muy interesantes e impactantes. Los que hayáis leído obras de Tchaikovsky sabréis lo bien que se le da describir situaciones de conflicto, combates y demás. En conclusión, es un libro de ciencia ficción bélica que presenta un drama muy humano a través de una bioforma canina. La historia de esta inteligencia artificial es conmovedora y aporta reflexiones morales y éticas de lo más interesantes. Además de ser una excelente novela de personajes, es una obra de lo más disfrutable y entretenida. Muy recomendable, en este caso sí, para comenzar a leer al autor con un texto breve pero intensísimo.