Hace ya un tiempo considerable que leí esta obra. Por pura casualidad, deambulando entre las estanterías de una biblioteca, vi que alguien, con mucho humor y mala hostia, había escondido este libro tras unos cuantos de Tolkien (que acostumbran a ser unos cuantos tochos). Decidí llevármelo a casa ya que la sinopsis (si, por aquel entonces todavía leía sinopsis) me llamó la atención. Para esta reseña he vuelto a la biblioteca y he rescatado el mismo volumen, apenas leído o usado, esta vez bien colocado en su lugar. Stephen R. Lawhead es un señor norteamericano que estuvo viviendo en Oxford para documentarse para sus obras, y es que este señor tiene predilección por la mitología y la cultura Celta. Es posible que sea más conocido aquí por su pentalogía de Pendragón o por algunas obras de ficción histórica. Yo solo he leído este volumen.