viernes, 29 de abril de 2016

[Noticia] Alianza publicará El zoo de papel y otras historias, de Ken Liu


El zoo de papel y otras historias, de Ken Liu saldrá publicado en mayo de 2017 en RunasEl sello de literatura fantástica, ciencia ficción y terror de Alianza publicará la colección de historias de Ken Liu titulada The Paper Menangerie and other stories (El zoo de papel y otras historias). Esta antología acaba de ser publicada este mes de abril  por la editorial anglosajona Saga Press.

Aunque no está del todo confirmado, lo más probable es que Alianza utilice la misma cubierta de la edición de Saga Press. La traductora del volumen será María Pilar San Román, que ya conoceréis por sus traducciones de los relatos de Ken Liu en Terra Nova 2 (con el cuento "El hombre que puso fin a la historia") y Terra Nova 3 (con el cuento "Mono no Aware").

Los relatos de El zoo de papel y otras historias son los siguientes:
  • The Bookmaking Habits of Select Species
  • State Change
  • The Perfect Match
  • Good Hunting
  • The Literomancer
  • Simulacrum
  • The Regular
  • The Paper Menangerie 
  • An Advanced Readers' Picture Book of Comparative Cognition
  • The Waves
  • Mono no Aware
  • All the Flavors
  • A Brief History of the Trans-Pacific Tunnel
  • The Litigation Master and the Monkey King
  • The Man Who Ended History: A Documentary





El sello Runas además publicará la trilogía de fantasía (épica) de Ken Liu, "La Dinastía del Diente de León" cuya primera novela titulada La gracia de los reyes saldrá a la venta en junio de 2016. Cuenta con la traducción de Francisco Muñoz de Bustillo. La editorial también ha confirmado que ya han contratado el segundo libro de la trilogía The Wall of Storms, y que saldrá a la venta posiblemente en febrero de 2017 por lo que demuestran su gran apuesta por el autor. En el blog Sense of Wonder podéis leer una reseña de la novela.






martes, 26 de abril de 2016

Sharp Ends, de Joe Abercrombie


Volver a los mundos de La Primera Ley es como reencontrarte con ese amigo de copas con el que tantas risas, borracheras y noches en vela has pasado. Sharp Ends es la última publicación de Joe Abercrombie y lleva como subtítulo Stories from the World of the First Law. Son relatos ambientados en El Circulo del Mundo y se desarrollan desde antes de La Primera Ley hasta varios años después de Tierra Rojas. Muchos relatos están protagonizados por personajes ya conocidos y ocurren en lugares que aparecían en anteriores novelas. De trece relatos, siete han sido escritos exclusivamente para este volumen y los seis restantes han sido publicados en diferentes antologías y revistas desde 2010 hasta 2015. En Sharp Ends se les ha otorgado una cronología coherente con los sucesos de las novelas del Círculo del Mundo por lo que podremos leer los relatos sabiendo cuándo ocurrieron.

Uno de los puntos fuertes del libro es cómo está estructurado, pues una vez terminada la lectura de todos los relatos, da la sensación de haber leído un fix-up, es decir, los relatos tienen cierta correlación entre ellos (de forma muy sutil muchas veces) y dan una sensación de unidad muy interesante. Además hay un par de personajes que aparecen en muchos relatos y podrían ser ese conector de la antología completa.  Shevedieh y Javre aparecen en “Small Kindnesses”, “Tough Times All Over”, “Two’s Company”, “Three’s a Crowd” y “Skipping Town”, cinco de trece relatos. Hay un cuento en concreto, “Two’s Company” (que podéis leer gratis en Tor) que parece haber sido escrito por Joe Abercrombie para ser una base desde la que construir el resto de relatos de Javre y Shevedieh. En este relato, las dos mujeres viajan por el norte para encontrarse con Whirrun. Uno de mis cuentos preferidos de la antología. Me podría pasar todo el texto destacando relatos, pero el que protagoniza Shy (Tierras Rojas) titulado “Some Desperado” es magnífico (este relato aparecía en Dangerous Women, editado por Dozois y Martin).

Shevedieh y Javre en el relato "Two's Company" ilustrado por Tommy Arnold para la web de Tor

Sharp Ends tiene todo lo que uno puede esperar de Abercrombie: sangre, sexo, humor, violencia, acción, grandes diálogos, frases lapidarias y grandes escenas para memorizar. Pero quizá lo más destacable es la impresionante narrativa del autor. Leer este libro en inglés ha sido todo un reto además de una gozada. Los artificios del autor al construir las historias son tan buenos que el autor hace que parezca fácil construir un relato como estos. Sharp Ends tiene esos relatos que te dan ganas de terminar de leer para ponerte a escribir.

Me aventuro a afirmar que Sharp Ends se puede leer de forma individual, al igual que La mejor venganza, Los héroes o Tierras Rojas. Por supuesto que al leerlo tras las seis novelas predecesoras la obra gana en cuanto a riqueza de detalles. Además de que hay ciertos relatos que se relacionan directamente con hechos que ocurren en las novelas. Sin entrar en la trama, el primer relato es protagonizado por San dan Glokta pavoneándose de sus habilidades de esgrima. Si uno no ha leído la trilogía de La Primera Ley no reconocerá al personaje y recordará que es el tullido de las novelas antes de ser un gruñón cojo. De todas formas y aunque esta antología tenga relatos autoconclusivos, no considero recomendable (aunque se pueda) leerla sin antes haber leído alguna novela del Círculo del Mundo.


En definitiva, Sharp Ends demuestra que Joe Abercrombie no solo sigue en forma, sino que vuelve con fuerza y con una sonrisa macabra en la cara. Esta antología es una especie de primer plato para lo que el autor nos tiene preparados: esa nueva trilogía dentro del mundo de La Primera Ley que algunos esperamos dando palmas. A destacar la edición de Gollancz, por mi parte he adquirido la rústica sin solapas, pero la propia portada ya tiene una textura rugosa con letras doradas en relieve. Además antes de cada capítulo viene estampado a doble página la porción de mapa donde ocurre el mismo. Eso sí, no hay mapa completo como yo me esperaba en la contracubierta, imagino que la edición tapa dura sí lo llevará. Aprovecho para enlazaros este mapa interactivo del Círculo del Mundo donde resalta el lugar en el que ocurre cada relato. Esperemos que Alianza en su sello fantástico Lee Runas publique esta edición en tapa dura con el mapa y las sobrecubiertas. Por ahora sabemos que saldrá a la venta en otoño de 2016. No lo conseguiremos firmado para el Celsius232, pero hay que celebrar la prisa que se han dado en traerlo. Sharp Ends es un libro repleto de relatos donde Abercrombie vapulea, y maneja a sus personajes igual que a la prosa. Joe Abercrombie es el rey de la fantasía, y pronto será su emperador. 

lunes, 25 de abril de 2016

Relojes de hueso, de David Mitchell


Leer Slade House me dio a entender entre otras cosas que debía leer más de David Mitchell. En mi estantería están todas las novelas que el autor ha sacado en español, pero reconozco que me daba hastío ponerme con ello por la longitud de los textos. Relojes de hueso fue un arrebato lector consecuencia de leer comentarios positivos en redes sociales y ver el libro (cuatro ejemplares) en la biblioteca. Tardé menos de una semana en terminarlo y es de las lecturas más maravillosas que he tenido este 2016.

Holly Sykes tiene quince años, son los ochenta, y ella se escapa de casa tras una discusión enorme debido a que Holly es amante de un hombre de 24 años. Pero las cosas no salen como creía al salir por la puerta de casa, pues los relojes han empezado a girar. La novela tiene su punto de partida aquí y seguirá a través de seis partes que abarcan hasta el año 2043. David Mitchell construye un rompecabezas universal y temporal, cuyas piezas terminan encajando en un mosaico de varias dimensiones. Los diferentes narradores de esta novela están relacionados con Holly Sykes de formas diversas y extraordinarias.  Abarcar tantos mundos, épocas, contextos y personajes, permite a David Mitchell tratar una serie de temas realmente amplios, y quizá es por eso que la cantidad de páginas de la novela es inevitablemente numerosa. Relojes de hueso realmente parece introducirnos en un mundo donde el tiempo fluye de manera diferente, donde aquello de que el tiempo es relativo se toma de forma literal.

Relojes de hueso es una novela de personajes, donde cada uno de ellos es una pieza central rodeada de otras más pequeñas que solo al final de la novela encajan para formar un todo. Los personajes de la novela están marcados por algo (que no voy a revelar) y este algo parece que va uniendo sus tramas. Si habéis leído alguna otra novela de Mitchell ya sabéis como funcionan sus estructuras, para los que no, os animo a adentraros en esta novela. Como ya comentaba anteriormente, yo había leído previamente Slade House novela que se relaciona con Relojes de hueso y que podría ser perfectamente otro capítulo de esta obra (me da que quizá al autor le quedó demasiado larga y por ello existe Slade House). El caso es que esto indica lo bien construidas que están cada una de las tramas de la novela y que todas ellas funcionan perfectamente. Relojes de hueso es un mosaico de diferentes obras, incluso con estilos ligeramente diferentes que combinan de forma sorprendente. ¿Os imagináis releer esta novela pero alterando el orden de los relatos?

David Mitchell es un autor cuyas obras tienen ciertas dosis de género bastante sutiles. No hay grandes elementos fantásticos que destaquen, sino una leve cortina que está ahí, sin la cual nada de esto podría ocurrir. Es fantasía, sí, pero es una fantasía más cercana al realismo mágico que a la fantasía más convencional. Relojes de hueso ganó el World Fantasy Award de 2015 y fue finalista el prestigioso Man Booker Prize de 2014, lo que evidencia el potencial de la novela tanto dentro del género fantástico como fuera del mismo (tanto por crítica como por lectores). Relojes de hueso es una novela que exige una atención constante por parte del lector, está plagada de detalles que serán importantes más adelante y que si uno pasa por alto pueda sentirse confuso más adelante. Es cierto que Mitchell consigue que estos detalles se recuerden, como una imagen que se nos queda grabada de un paisaje mientras conducimos. Por eso, al leerla en inglés, yo tuve miedo que el idioma me jugara una mala pasada, pero todo lo contrario, Mitchell es asequible y está tan bien escrito que parece incluso una tarea sencilla. Relojes de hueso es una novela abrumadora, impresionante y mágica. La palabra “fantástica” se queda corta para describir lo que uno de los autores de género fantástico en activo está haciendo ahora mismo. El género fantástico evoluciona y toma nuevos caminos para crear obras imperecederas y autores que dentro de unos años serán recordados como precursores. ¿Sabéis lo que creo después de leer esta novela? Que estamos viviendo la mejor época para el género fantástico de la historia del género y David Mitchell desfila en vanguardia. 

domingo, 24 de abril de 2016

Botín de Sant Jordi [Botín de Libros]

Uf, cuánto tiempo sin esta sección. Lo cierto es que desde que me mudé al norte ya no tengo control alguno sobre los libros que consigo y los que no, ya que se me acumulan durante meses en mi pueblo y cuando vuelvo a casa de visita tengo 20 o 30 libros nuevos que no me apetece fotografiar y subir al blog. Es una sección que me entretenía hacer, pero que ahora se compondría casi exclusivamente de ejemplares digitales, por lo que no tiene demasiado sentido ya que la gracia era la de convertir al libro físico en un objeto de deseo. Los que me seguís por redes sociales sabéis que no compro libros en Dinamarca, porque de media valen un 30% más caros que en España o por Internet, pero ayer por Sant Jordi me decidí dar un capricho y me compré 3 libros que salían este mes que me apetecía mucho tener en papel. Aquí va el reportaje fotográfico para alimentar vuestro Hype y que vayáis corriendo a por ellos.

Hay un bonus de la edición especial de Elantris X anivesario con la sobrecubierta exclusiva de Gigamesh. ¡Gracias a Nova por el ejemplar! Me ha hecho una ilusión tremenda.


miércoles, 20 de abril de 2016

La saga de Hrolf Kraki, de Poul Anderson


¡Vikingos! ¡Vikingos! Desde luego, hace unos años que esta palabra está de moda. Por un lado, mi yo historiador se retuerce, pues como de costumbre lo implícito en esa palabra no son más que un cúmulo de clichés alimentados por la cultura popular. Por otro, mi yo friki está feliz como unas castañuelas pues se están recuperando obras muy interesantes, como La saga de Hrolf Kraki y se están publicando muchas otras de gran calidad, como Neimhaim. Todas ellas aprovechando el tirón de la moda, o inspiradas en ella, en eso no me voy a meter ni me parece demasiado criticable. El caso es que cuando me vine a vivir a Dinamarca yo no conocía nada de este país excepto por un detalle, hacía unos años que había leído La saga de Hrolf Kraki, de Poul Anderson y sabía que en este país lo daneses eran herederos de una cultura muy fuerte como era la vikinga. Claro que lo que me encontré al llegar no tenía absolutamente nada que ver (excepto que Thor es uno de los nombres más comunes para hombre).

Por eso que Alianza recupere este clásico es para mí algo especial. La saga de Hrolf Kraki¸de Poul Anderson, es una adaptación de una de las sagas más conocidas para los que estudian o están interesados en cultura nórdica. Antes dejadme aclarar qué es un vikingo. Un vikingo era un granjero o comerciante escandinavo que se embarcaba para saquear. En el momento que cogía su arma y se montaba en el barco, era vikingo, y en el momento en que bajaba volvía a ser ese comerciante o granjero escandinavo. Punto aclarado, vamos a hablar del libro.

El libro narra la historia de Hrolf, rey que consiguió traer un período de paz a Dinamarca y unificó el país estabilizándolo. La novela no es una narración al uso, pues es una adaptación de un poema, y sigue respetando un lenguaje que a muchos puede recordar a Tolkien por lo arcaico de algunas construcciones. Salvando las distancias, claro, Anderson le confiere un lenguaje mucho más moderno. Anderson reconstruye a partir de la saga islandesa el mito del personaje (que no la veracidad histórica del mismo), por lo que Gunnvor narra toda esta historia en los salones del rey Aethelstan. El libro está dividido en varios capítulos largos que narran diferentes historias. La primera parte está dedicada a Frodhi, el cual asesina a Halfdan, abuelo de Hrolf. Hroar y Helfi consiguen escapar de las garras de Frodhi y planean la venganza según van creciendo. Magia, costumbres paganas y una tierra dura y fangosa nos reciben en este primer capítulo repleto de tensión y drama. La historia sigue con Hroar y Helgi como protagonistas y sus penurias para volver a su tierra y reclamar lo que es suyo. En esta parte de la historia incluso aparece Beowulf. La narración sigue saltando a otros personajes y localizaciones, como Uppsala, en Suécia y su rey brujo Adhils, el mítico Bjarki (conocido en las sagas por ser un bersekir).

En definitiva, La saga de Hrolf Kraki¸ es una novela excelente para seguir alimentando el mito de los vikingos desde su lado más fantástico. Monstruos, brujos, magia, espadas mágicas (ay, Tolkien) y una tierra llamada Dinamarca repleta de misterios que sigue intrigando a muchos lectores. La violencia en la novela es algo común y hay escenas y situaciones realmente crudas. La venganza era algo común y necesario en la cultura nórdica, pues era necesario para restaurar el equilibrio. Y sobre todo, unas gentes cuya meta era el honor y el reconocimiento, pues eso significaba ser recordado de por vida. Lee Runas (Alianza) presenta una edición muy cuidada, con traducción de Lorenzo Martín muy arriesgada y fiel a la obra original. Una lectura fabulosa, repleta de barro, espadas, barbas trenzadas, drakkars y mucha bruma. Alzad vuestra jarra de hidromiel y vamos de viaje con Hrolf Kraki.

viernes, 8 de abril de 2016

La polilla en la casa del humo, de Guillem López


Hola, lector. Bienvenido a mi blog. Te aviso, el texto a continuación es una reseña cuyo fin, además de exponer mi opinión y experiencia con este libro, es el de recomendarte esta lectura. Por lo que, si deseas ahorrarte la lectura de la reseña e ir directamente a por el libro, adelante, porque estoy seguro que después de terminar el texto va a ocurrir exactamente eso. Si de todas formas quieres leer esta reseña, adelante.

La polilla en la casa del humo (Aristas Martínez) vuelve a situar a Guillem López entre los autores más interesantes y con mayor talento del panorama fantástico nacional. Si con Challenger, el autor sorprendía por una estructura poco usual y una trama fragmentada en mil piezas de puzle, con esta nueva obra no se queda atrás. En este caso, Guillem deja de lado una construcción argumental complicada y va a jugar al otro extremo del campo, al del estilo narrativo, al de la forma. Esta novela se centra en un estilo narrativo depurado, evocador y directo. Construida a partir de la voz del narrador, uno de los principales motores de la misma.

La novela la protagoniza Veintiuno, y vive en los túneles. O mejor dicho, los Túneles, porque esto es todo lo que sabemos del lugar. Oscuridad, moho, enfermedad, roca y seres esculpidos a base de doblar el lomo moliendo piedras. Porque eso es todo lo que hay ahí abajo. Pero dónde es “ahí abajo” y dónde es “arriba”. El mundo creado por Guillem es espectacular y vasto en su sencillez. Tenemos a una serie de personajes que sobreviven moliendo roca y cavando túneles cada vez más profundos, galerías que ahondan en la negrura. Pocos han visto nunca la luz, y menos aún han conseguido salir fuera. 

Si habéis leído Challenger, sabréis que Guillem tiene gran talento narrativo. Su estilo es personal y muy identificable. En este caso opta por un lenguaje duro y directo, afilado y mordaz. Los personajes no tienen reparos en utilizar un lenguaje soez. Yo no suelo disfrutar demasiado de personajes que dicen “polla”, “joder” y “puta” constantemente, como si el recurrir a estas palabras fuera un recurso fácil para otorgar negrura al relato; pero Guillem consigue un equilibrio nada sencillo de conseguir entre el lenguaje malsonante y una narración armoniosa. Dentro de la crudeza del relato, el autor consigue crear armonía narrativa, tanto como para que el lector se enganche y viva entre los túneles, se manche de polvo y sienta sed cuando los personajes sienten sed. Es posible que Guillem López tenga una obsesión con las felaciones, pues debe ser la acción que, después de dormir, hablar y caminar, más aparece en la novela, pero reconozco que es una pieza más que encaja estupendamente en el todo de la obra.

“Hubo un tiempo en que me esforzaba por morir lo más rápido posible. Buscaba pelea en cualquier parte, con los monstruos más horrendos y peligrosos que pudiese echarme a la cara. Así perdí dos dientes y apenas puedo cerrar el puño izquierdo debido a un tajo de cuchillo. Esa inquietud se me ha diluido con el paso de los ciclos. Como a los hombres y mujeres de mediana edad. Al fin y al cabo, es cuestión de tiempo. Ellos alcanzarán antes su objetivo. Matemática del pesimismo.”

La polilla de la casa del humo va sobre forma, sobre estilo y sobre situaciones. La principal referencia que podemos encontrar, tanto en desarrollo de trama como en la voz del narrador es esa fantástica novela de Salinger El guardián entre el centeno. En cuanto a la construcción del mundo y para hacer una analogía gamer (que no todo va a ser leer) podría citar Dark Souls. Guillem no presenta un argumento claro y definido. No hay una introducción, nudo y desenlace obvios. Guillem desmenuza la historia y la coloca como piezas de un puzle sucio y pringoso a lo largo de toda la novela. ¿Por qué cavan? ¿Qué hay afuera? ¿Desde cuándo están ahí dentro? ¿Es esto un fanfic de Mad Max? Y si nos fijamos en los detalles, descubriremos “personas” a las que les sueldan plazas de metal y se convierten en “algo más”, mineros de los que se dicen han conseguido escapar, y en definitiva, un mundo rico y vivo plagado de microhistorias, como si de un Challenger invertido se tratara. La polilla de la casa del humo pide al lector que junte piezas, que recuerde detalles y se pregunte por qué. No es que deje el final abierto, es que hay “pistolas de Chéjov” sin disparar que le dan un misterio y profundidad muy interesantes.

“En medio de mis devaneos intelectuales llegó Uñas. Era un viejo danzarín que desplegaba un paraguas sobre su cabeza. ¿Quién sabe por qué llevaba un paraguas y de dónde lo había sacado? Se rumoreaba que alguien lo trajo de la superficie. Nadie lo sabía. Él solía contar que lo heredó de un amigo o que lo encontró en las fauces de un cocodrilo muerto, pero nadie hacía caso. Estaba loco. Quizá esa era la mejor solución posible aquí abajo. Nadie quería acabar como él y, evitando la locura, enloquecían. Es algo que descubrí hace tiempo. Uñas vivía mejor que todos nosotros.”

Citando a Miquel Codony, estamos ante lo mejor de 2016, y un posiblemente “clásico contemporáneo”. ¿Os parece exagerado? Podéis comprobarlo con vosotros mismos, bajad a los túneles con Veintiuno de la mano de Guillem López, quizá no queráis volver a subir.

¡Adoremos a Guillem!

miércoles, 6 de abril de 2016

The House of Shattered Wings, de Aliette de Bodard


Reconozco que no soy demasiado fan de la mitología bíblica. Supongo que haber asistido a un colegio católico durante casi toda mi educación puede influir en el hecho de que el tema “ángeles” y “demonios” me produzca cierta repelencia. Pero eso no impidió para nada que comprara en preventa The House of the Shattered Wings, de Aliette de Bodard (novela que acaba de ganar un BSFA a mejor novela). Bodard es una autora que considero interesante, con un estilo original y trabajado y cuyas historias disfruto por aquello de sugerir pero no mostrar totalmente. Por eso es quizá que mis expectativas eran demasiado altas para la novela.

La premisa de la novela es interesante y en cierta manera adictiva (sobre todo si te gusta el estilo narrativo de la autora), pero de la mitad hacia el final la novela decae en ritmo y en interés por parte del lector. Ya se ha confirmado secuela en 2017 titulada The House of Binding Thorns. Hay aspectos en los que Aliette de Bodard es especialmente buena, como en construir el mundo en el que se desarrolla la novela, repleto de detalles y con gran profundidad (si la seguís en redes sociales podréis ver que se documenta hasta detalles casi enfermizos, una pasada); además Aliette saber crear atmósferas evocadoras que consiguen meterte de lleno en la historia, en este caso un París post-apocalíptico controlado por unas Casas formadas por ángeles caídos. Estas casas, como era de esperar, son rivales, y la trama gira alrededor de las rencillas entre estas casas. Y es aquí donde radica el punto débil de la novela, pues tras una introducción fascinante, la novela no parece avanzar demasiado con el nudo, y desde luego el “desenlace” se vuelve anticlimático e insuficiente.



El ritmo de la novela es pausado, ninguna novedad dentro de la narrativa de Aliette. En este caso se centra más en diálogos que hacen avanzar la trama y en menos texto. Este libro, y comparándolo con anteriores obras de la autora, me parece quizá un acercamiento a algo más comercial, por ello quizá este cambio a páginas repletas de diálogos (corregidme si me equivoco, pero esto es algo que suelo ver mucho en literatura anglosajona más “mainstream”). El caso es que este formato narrativo entorpece el ritmo de lectura a partir de la mitad, sumando a este hecho la aparición de varios deus ex machina que no tienen justificación alguna en la trama y aparecen porque un mago lo hizo. 

The house of the shattered wings me parece una novela interesante de fantasia urbana (con un tono muy adulto, es decir, más cercana a Dresden que a Steelheart) que aporta frescura en cuanto a narrativa y construcción de mundos, aunque se queda muy floja en desarrollo argumental y estilo. Y ojo, este último detalle lo comento en comparación con otras obras de la autora, ya que estaba acostumbrado a cierta calidad que aquí no ha aparecido. El sistema de creencias me crea sensaciones contradictorias, pues como decía al principio, el tema bíblico no me interesa lo más mínimo, pero es cierto que Aliette consigue dotarlo de profundidad y hacerlo lo suficientemente interesante para no repetir esquemas vistos decenas de veces. Aliette de Bodard presenta su novela más asequible para un público más general, pero a su vez más arriesgada y ambiciosa en cuanto a estilo narrativo. La autora cumple con creces en el apartado de construcción, trasfondo, personajes y estilo, pero creo que suspende en el argumental y en el de desarrollo de la trama.


lunes, 4 de abril de 2016

Central Station, de Lavie Tidhar


A Lavie Tidhar lo conocemos en España por Osama (RBA, 2013), novela que publicó RBA en aquella extinta colección de género fantástico, que algunos conocíamos como “la colección plateada” por su bestiales portadas de Colucci. La novela por desgracia está descatalogada y saldada. Pero lo que me trae aquí es la más reciente publicación de Tidhar, titulada Central Station. Una novela de ciencia ficción que se centra en una estación llamada “central”, debido a que es el punto neurálgico para lograr el despegue orbital y por consecuente el viaje espacial.

La Central Station está situada en la antigua Tel Aviv, ciudad que ahora es un núcleo comercial repleto de todo tipo de personajes, situaciones y conductas sociales. Por ello, Tidhar construye la trama a través de una gran cantidad de subtramas conformando un todo que cristaliza a modo de argumento-colmena. Este universo creado por Tidhar triunfa al dejarnos una ciudad que más que algo alejado, futurista y de ciencia ficción, es viva, humana y reconocible. La novela está plagada de personajes principales como por ejemplo un oráculo que porta una IA, un niño que habla con un amigo (quizá) imaginario, un curioso robot, un soldado mecánico que está secretamente enamorado y muchas otras genialidades que son parte de este magnífico mosaico. Pero todos estos personajes destacan por sus peculiaridades. Tidhar consigue un contrapunto entre estas peculiaridades y actitudes reconocibles, como por ejemplo un marciano que vuelve del planeta rojo totalmente cubierto de bio-implantes para cuidar de su padre enfermo. Algo tierno, muy humano, ligado a algo ajeno y extraño. Y así es como Tidhar construye su historia y sus personajes, ahondando en lo más humano pero sin dejar de lado la especulación.


Con Central Station Lavie Tidhar deja de lado todo lo que hasta ahora había cultivado: novelas noir que recordaban a Dashiel Hammet y que se podrían encontrar en la ucronía. En este caso tenemos un relato más parecido a los textos de Ken Liu, más centrados en los aspectos que nos hacen humanos, pero que a su vez con ecos de clásicos como Isaac Asimov en cuanto a evolución tecnológica y robótica se refiere.

Es la primera novela que leo de Lavie Tidhar, y sobre todo lo anteriormente mencionado, me ha fascinado la forma de narrar del autor. Con breves pincelazas y pequeños detalles, construye un mundo vivo y palpable. Además es evocador y otorga un gran ritmo a la trama. Central Station está plagado de grandes ideas que relucen en cada página. No es un libro de acción, pero eso no quita que haya tensión y conflicto en suficientes cantidades como para no poder dejar de lado la novela. Lavie Tidhar es de los autores más interesantes que he leído en mucho tiempo.

Nota: me comenta Cristina Jurado que Kailas editorial publicará "A man lies dreaming", de Tidhar, a principios de 2017, y que además podremos leer un relato de autor en la antología "WhiteStar", que sino me equivoco, está dedicada a David Bowie.

jueves, 24 de marzo de 2016

Hijos del dios binario, de David B. Gil


David Gil es un escritor al que conocí de pura casualidad, pues como muchos otros autores, lanzó su novela autopublicada al océano de Amazon. Dicha novela, El guerrero a la sombra del cerezo (el cual parece que finalmente va a salir en papel) se cruzó en mi camino y la compré, aunque nunca la llegué a leer. David da el salto a un monstruo editorial como es Penguin Random House y publica un thriller con aires de best-seller en el sello Suma de Letras (sí, ahí donde se publicó al hijo de Stephen King) titulado Hijos del dios binario. En cuanto me enteré de la noticia, mi alarma para “todo lo que tenga un aire cyberpunk o se parezca a Ghost in the Shell” se activó.

Daniel Adelbert es un prospector, un oficio que consta en localizar objetos históricamente valiosos para sus clientes. Él está especializado en el siglo XX. Actualmente trabaja para Ludwig Rosesthein, pero Kenzô Inamura reclama sus servicios a cualquier precio. William Ellis es asesinado tras enviar un correo fantasma a Alicia Lagos, su antigua compañera de universidad y examante con cierta información que pondrá en marcha a la periodista. Alicia decide dejarlo todo atrás para investigar la muerte de Will, la cual parece estar entrelazada con una conspiración a escala mundial. La tercera trama sucede dentro de una institución donde parece que se entrena a unos chavales como si fueran máquinas programables. Nicholas, uno de los chicos que más destacan en este centro se cuestiona qué hacen en el lugar. Todo esto sucede bajo la sombra de las enormes y todopoderosas corporaciones que, en un futuro próximo, amenazan con tener el mundo en sus manos.


Hijos del dios binario es un thriller de ciencia ficción ambientado en un futuro próximo. El autor introduce elementos tecnológicos no demasiado dispares de lo que estamos acostumbrados, pero que le sirven para construir una trama de thriller tecnológico. Es decir, sigue existiendo Facebook, pero la realidad virtual se ha vuelto mucho más sofisticada. Quizá el elemento que más destaca de la novela es uno que recuerda a Neuromante, de William Gibson (y no sólo por la influencia de elementos japoneses futuristas en la obra), pues David incluye una forma de Internet más compleja. Lo llaman la Red y como os habréis imaginado, se puede viajar por ella de varias formas, ya sea con un aparato electrónico como un móvil o “entrando” directamente al mundo virtual.

El estilo de la novela es quizá en lo que más me ha costado formar una opinión. El propio David ha reconocido en una entrevista que quería una novela más mainstream y desde luego, Hijos del dios binario tiene ese aire a best-seller (esperemos que así sea). Me explico: se recurre a símiles manidos, los personajes no escapan de ser clichés y las situaciones las hemos visto decenas de veces en films como Bourne. Pero no deja de haber cierta sofisticación en la forma de escribir de David. La estructura es sólida, el ritmo es bueno, ni demasiado rápido, ni demasiado lento (tiene escenas reflexivas bastante largas que me han resultado muy interesantes); la trama no siempre es previsible, y tiene elementos bastante interesantes. Hijos del dios binario no quiere innovar, no trata de ser original, pero sí es honesta y muestra lo que es, un muy buen thriller de ciencia ficción, cargado de buenas ideas, muy bien escrito y con una trama que engancha. Y me parece muy inteligente por parte de David haber escrito esta novela, pues es accesible para todos los públicos (como bien comenta Marta en su blog), ha salido publicada en un sello generalista y le ha abierto las puertas a poder centrarse en obras menos típicas y más originales (como esa histórica sobre samuráis…). 


martes, 8 de marzo de 2016

Stalker. Picnic extraterrestre, de Arkadi y Borís Strugaski



Stalker es una novela cuyos protagonistas apenas aparecen en toda la obra. Los extraterrestres han pasado por la Tierra y se han marchado, pero tras de sí han dejado una gran cantidad de basura. O quizá no sea basura. Los stalker son contrabandistas que se dedican a entrar en La Zona, el lugar donde aterrizó la nave de estos visitantes desconocidos. Estos extraterrestres literalmente hicieron un picnic en la Tierra, dejaron toda su basura por el lugar y se largaron, como si de un turista mal educado se tratara. Para los humanos esto es un lugar de estudio y contrabando, como si de hormigas se tratara, La Zona es como un caramelo goloso para todos ellos. Basura para unos, tesoro para otros, ¿os va sonando todo esto? Gigamesh ha reeditado esta impresionante obra de ciencia ficción rusa, junto con una introducción de Ursula K. LeGuin.

Redrick es uno de los contrabandistas que se dedican a sacar objetos tan extraños como “vacíos llenos”, objetos que cuestan un dineral en el mercado negro de Harmont. A esto hay que sumarle el ambiente distópico de Harmont, donde el ejército gobierna con mano dura y los alimentos son muy escasos. Pero Redrick no tiene ninguna intención de marcharse de su ciudad. Es a través de este personaje que los hermanos Struatski nos hablan de la libertad y la felicidad. Redrick prefiere ser un contrabandista que tener un trabajo “legal”. Parece estar obsesionado por el dinero, por conseguir las mejores piezas y venderla al mejor postor, pero esto no deja de ser una consecuencia de un deseo mayor: proteger a su familia. Redrick es un personaje complejo y repleto de matices.

Entrar en La Zona significa arriesgarse a mutaciones genéticas e incluso a la muerte. Pero el material que allí se encuentre se cree que puede ayudar en el desarrollo tecnológico. Aunque en la propia novela no veamos muchos de estos avances, la fiebre por ganar esta carrera tecnológica es palpable. La Zona es un Chernobyl. Una metáfora de lo suicida que puede llegar a ser la humanidad, internándose en una zona en la que te juegas la vida constantemente. Como he dicho antes, Stalker fue censurada debido a los diálogos. Los hermanos Strugaski usan insultos y palabras coloquiales y a menudo malsonantes para construir el ambiente de y las relaciones de los stalker. Los stalker son gente pobre, contrabandistas, gente de clase baja. Son chusma que se dedica a sobrevivir robando basura de un lugar radioactivo. Cabe destacar los motes que los stalker ponen a los fenómenos que tienen lugar en La Zona, como por ejemplo el claro de mosquitos, o la pelusa ardiente.

Stalker es una novela que rompe con los clichés preconcebidos del lector casual de ciencia ficción. No hay espacio, no hay naves espaciales, no hay alienígenas. Stalker es una novela que reflexiona y critica de forma muy dura una sociedad en decadencia. Tanto es así, que cuando fue publicada por primera vez sufrió un duro golpe por parte de la censura de la Unión Soviética. En este volumen, Gigamesh se ha encargado de traducir y publicar el manuscrito original de los hermanos Strugatski en una edición con la calidad a la que estamos acostumbrados por parte de la editorial. Al contrario de lo que se pueda pensar sobre una obra rusa escrita durante la Guerra Fría y que hace una crítica directa al gobierno, Stalker se centra más en el humanismo que en la ideología política. Destino o libertad serán algunos de los temas tratados por los autores.

Stalker. Picnic extraterrestre, es una novela dura y cruda. Un canto a la búsqueda de la libertad y la felicidad. Una novela que destapa la suciedad y la corrupción del mundo y deja a la vista las heridas de la injusticia. Una novela filosófica envuelta en la carcasa de la ciencia ficción. Es una novela que narra la vida de un hombre cuyo mundo es un vertedero de chatarra alienígena, las sobras de un picnic de alguien que venía de paso. Porque en el universo no somos más que pequeñas hormigas que se lanzan sobre un caramelo perdido.