11/6/18

Las tres muertes de Fermín Salvochea, de Jesús Cañadas


Nota: esta reseña la escribí para la revista Supersonic #8. 


Que la nostalgia vende y está de moda es evidente. Lo vemos en los cientos de productos y subproductos que nos inundan. Nos hacemos mayores. Personalmente, lo celebro. Lo retro siempre ha tenido un toque atractivo para mí. Pero no todo vale. Jesús Cañadas (Los nombres muertos, Pronto será de noche) lo sabe. Como buen seguidor de la cultura pop ochentera y noventera, se nota que es consciente de que jugar con la nostalgia es bailar sobre el filo de la navaja. Su nueva novela, Las tres muertes de Fermín Salvochea tiene un poco de nostalgia, sí, pero es mucho más. Porque está claro que “todo ya se ha contado, y solo lo contamos a nuestra manera”, pero hay que saber hacerlo. Y Jesús Cañadas sabe.

Cádiz es la protagonista de toda la novela. Una Cádiz atemporal, sin época, histórica. En ella suceden hechos, historias, relatos. Jesús Cañadas decide coger algunas de estas historias y contarnos un cuento. Uno de muerte, de perdón, de tragedia, de aventuras. Primero, Cádiz de 1873, donde Fermín Salvochea es nombrado alcalde de la ciudad, tras instaurarse la Primera República. Salvochea era un conocido anarquista y debido a su ideología, sus decisiones políticas estuvieron siempre envueltas en polémica. Segundo, Cádiz de 1907, Fermín Salvochea muere y se convierte en leyenda, en mito, en misterio. Juaíco, el antiguo barbero de alcalde, y actual viejo borracho, le decide contar la historia, su historia, la de esa Cádiz que recuerda, a su hijo Sebastián. Pero los relatos siempre, siempre son mentira, por los recuerdos pasan por el filtro de nuestra percepción, y no existe la verdad absoluta. ¿Qué es cierto? ¿Qué se inventa Juaíco? ¿Cómo de fantástica fue y es Cádiz?


Sebastián, junto a sus amigos, forman un grupo de jovenzuelos de lo más carismáticos y entrañables. Sus correteos por las calles de Cádiz permiten al autor retratar su ciudad natal de forma minuciosa, pero sin cargar. Cádiz está repleta de secretos y misterios, y cuando una serie de misteriosos y brutales asesinatos manchan las empedradas calles de la ciudad, los jóvenes saldrán a investigar con las historias de Juaíco en la cabeza.

Jesús Cañadas escoge una estructura narrativa a dos tiempos, una situada en 1873 y otra en 1907. En la primera, Salvochea comienza como alcalde, y en la segunda, muere. En la primera, narrada por Juaíco, hay fantasía, hay leyendas, y hay niebla. Mucha niebla. Porque la memoria está nublada. En la segunda hay tragedia, hay muerte, hay realidad. O no. Ambos tiempos deben converger en algún momento. Las tres muertes de Fermín Salvochea es una novela de aventuras, histórica, de terror, fantástica… catalogadla como os sintáis más cómodos. Ante todo, es literatura. Y es una novela entrañable y escrita con gran oficio. Una novela que, en definitiva, (y quizá en realidad) trata de la relación parental entre un padre e hijo separados por una inmensa grieta. Con esto fue con lo que me quedé yo, tras carreras, muertes y piezas de puzle. Con un padre que no sabe ser padre, ni persona, y un hijo que simplemente no sabe. Esta historia es desgarradora, divertida y apasionante, Jesús Cañadas ha subido el listón tras la magnífica Pronto será de noche (Valdemar). Y como la propia Cádiz, parece destinada a convertirse en una obra atemporal.

8/6/18

La balada de Tom el Negro, de Victor LaValle


Si me seguís en Goodreads o en Twitter conoceréis mi afición por las novelitas cortas de Tor.com. He descubierto auténticas gozadas de historias. Por lo tanto, ver que algunas de estas novelas se están publicando traducidas es, para mí, una alegría tremenda. Tenemos Binti en Crononauta, Agentes de Dreamland en Runas, y la novela que nos pertoca hoy, La balada de Tom el Negro. Esta novela corta escrita por Victor LaValle se ambienta en el Nueva York de principios de los años 20. Tom es un músico de jazz venido a menos que no sabe cantar y tan solo sabe tocar dos canciones. Se gana la vida como músico callejero y estafando, de vez en cuando, a los incautos. Además hace encargos clandestinos alrededor de la ciudad. En uno de estos encargos debe ir al barrio de Queens a entregarle un libro a una bruja. A partir de aquí Charles Thomas Tester comienza a descubrir un mundo oscuro, misterioso y aterrador. Algo que no encaja con esa Nueva York segregada en barrios.

Tom (que no se hace llamar el Negro hasta la segunda mitad de la novela), decide ponerse a tocar en una calle de Queens, cuando un hombre le ofrece mucho dinero para que toque en una fiesta que celebrará en su casa. Ese mismo día dos policias (un detective y un agente) le cuestionan sobre la presencia de un negro (el propio Tom) en un barrio como Queens. A partir de aquí estos dos agentes comenzarán a ser la sombra que amenazará a Tom. Y no solo esta, sino que hay algo más. Un misterio cósmico, insondable, profundo.

La balada de Tom el Negro es una novela que sigue el canon actual de novelas neolovecraftianas. Tenemos un protagonista oscuro, venido a menos y que muy probablemente terminará mucho peor al final del libro. Tenemos una ambientación urbana, y el elemento de los dioses cósmicos. Debo reconocer que, aunque en la portada aparecen los tentáculos, no había leído nada de la novela por lo que me pilló relativamente por sorpresa. Esto jugó a favor de la novela, pues además de este, tiene otros puntos a favor. Es una obra breve, con un estilo muy directo y eficaz, y el ritmo de la lectura ayuda a que en un par de horas uno se haya terminado el libro. Engancha. Mucho. Y eso es algo que yo valoro una barbaridad. Como ya he dicho muchas veces, la mayor virtud de un libro para mí no es ni el estilo, ni una trama super elaborada, ni los temas. Es que enganche. Que entretenga. Si el libro consigue hacerme sentir ganas de terminarlo cuanto antes porque no puedo esperar a saber el final, las horas en ese libro han valido la pena. 

Victor LaValle no se enreda con ambalajes o estructuras complicadas. Es historia muy directa y lineal, va de A a B, y de hecho es relativamente predecible (sobre todo si conoces elementos del lovecraftianismo). Pero creo que esta es precisamente la característica que juega a favor del libro, ese estilo y estructura sencillos favorecen la atmósfera oscura y agresiva de la historia. Tom es un negro de Brooklyn que acaba metido en tejemanejes de los blancos de Queens. ¿Qué hay más aterrador que esto? Hasta la primera mitad del libro sentimos verdadero pánico por lo que le pueda ocurrir al protagonista, y no hablo de amenazas sobrenaturales. Hay una escena concreta en la que nota como tres hombres le persiguen y le van soltando comentarios. Al final, aterrorizado, se da la vuelta y ve que son tres niños menores de 15 años. Este tipo de detalles ayudan a maquillar el escenario en el que se desenvuelve la historia y le otorga al escenario un componente necesario y especial.

La balada de Tom el Negro es una historia interesante, misteriosa y que da cosica. Al mismo tiempo es entretenida y accesible. Esta historia está inspirada en El horror de Red Hook, relato de Lovecraft que, si he leído (en su día me leí los dos tocho-volumenes de la obra de lovecraft en Valdemar), no recuerdo. Intuyo por dónde van los tiros de los comentarios que hablan de que LaValle le da "una vuelta de tuerca al racismo del relato original", y desde luego el racismo es un tema a tratar en esta novela, pero en mi opinión LaValle no cae en convencionalismos ni el juego fácil de buenos y malos. En definitiva, una novela más que recomendable, y con una traducción de Pilar Ramírez Tello magnífica. De verdad, si veis libros traducidos por Pilar, da igual el autor, compradlos y leedlos. Garantía.

7/6/18

La moderna Atenea, de Mª Concepción Regueiro


Triskel Ediciones es una editorial independiente que comenzó a ganar notoriedad a raíz del premio Ripley de ficción corta (del que hablaremos en unas semanas). Y desde entonces se han mantenido con un catálogo original, rompedor y con propuestas de lo más curiosas. La moderna Atenea, de Mª Concepción Regueiro cumple todas estas características. Es un libro experimental, curioso y fuera de lo común. Una novela de ciencia ficción que explora, no solo conceptos, sino estructuras narrativas.

La moderna Atenea está estructurada en un formato curioso. La autora nos cuenta esta historia a través de artículos, boletines de prensa, correos electrónicos, testimonios y demás. Esto, además de darle un ritmo muy ágil a la novela, consigue enganchar debido al formato y lograr un aura de misterio que me ha recordado mucho a Sleeping Giants de Sylvan Neuvel. La historia comienza con un artículo en una revista en el que Magdalena Luiz (que muere no mucho después en un accidente de tráfico) firma una crónica polémica. Mucha gente comienza a percatarse de que hay algo especial sobre este texto y empiezan a escribir a la revista, El prodigio de las letras. De este modo vemos un intercambio epistolar entre personajes que buscan información sobre la autora y al mismo tiempo ofrecen datos de Magdalena Luiz. Pronto aparece otro nombre, Dorotea Suances, una mujer adinerada que vivió en el siglo XIX y que fundó el proyecto moderna Atenea. A partir de aquí la autora va confeccionando una trama a base de este intercambio de información entre personajes que construyen una historia de misterio y descubrimiento.

Mª Concepción Regueiro recupera el formato de la conocida novela de Mary Wollstonecraft, Frankenstein, y le da un giro moderno y actual. El formato epistolar todavía tiene mucha vida, y ahora que vivimos en la era de la información, obras como La moderna Atenea demuestran eso mismo. Es cierto que me hubiera gustado una historia un pelín más meta, por rizar el rizo. Quizá algo fuera del formato del propio libro. Una web sobre el proyecto moderna Atenea, quizá un blog ficticio de investigación sobre el tema. Algo viral.

La moderna Atenea fue finalista en los premios Ignotus de 2009, por lo que Triskel presenta una reedición actualizada del libro. Reconozco con pesar que es el primer texto que leo de la autora (y no va a ser el último), pero es cierto que en este país es increíblemente complicado ser autor novel de ciencia ficción y conseguir publicar algo. Y aun así, la tarea más grande es que te lean (y que te compren). Por eso, riesgos como los de Triskel al publicar obras tan interesantes como esta me parecen más que loables y se merecen un empujón mayor.

Volviendo al libro, algo que me ha gustado mucho del estilo y la estructura es el misterio permanente y permeable que cubre toda la historia. No es que vayamos a encontrar giros de guion alucinantes, sino que la tensión narrativa está muy lograda, y uno de los mayores logros de un libro (para mí), es que te enganche y te genere interés. El libro ahonda en una gran cantidad de temas, hay crítica social, hay historia, por supuesto hay feminismo, y está el proyecto moderna Atenea que me ha parecido de lo más interesante. Me ha parecido muy curiosa la indagación sobre el anarquismo en España que aparece en el libro y que, desde luego, no esperaba para nada. Es cierto que este es un libro de ficción, por lo que más que los hechos históricos, me quedo con las reflexiones que transmite la autora a través de personajes y situaciones. En cualquier caso, una obra muy ambiciosa (y creo que si tengo que encontrarle un fallo sería este, que quiere abarcar demasiado) con una estructura que permite en poquitas páginas ahondar en temas complicadísimos y desde luego muy actuales hoy en día. Si os apetece leer algo diferente, extraño y conmovedor, venid a concer el proyecto moderna Atenea.

31/5/18

The Red Men, de Matthew de Abaitua



Hace unos meses Angry Robot pendía de un hilo. Al final terminó en manos de otro propietario y parece que, lentamente, ha ido recuperándose. Os hablo de que por aquel entonces muchos creíamos que era el adiós al sello que tantos autores poco conocidos había publicado (entre muchos, Lauren Beukes, Peter Tieryas y Kameron Hurley). Para mí es uno de los small press más importantes en inglés y cuyo catálogo me suele gustar bastante. Pero tal y como pasaba antes, Angry Robot da una de cal y otra de arena. Es muy difícil trazar una línea contínua de calidad en los títulos que publican. Hoy os vengo a hablar brevemente de The Red Men, una novela ciberpunk de Matthew de Abaitua publicada en 2017 por Angry Robot.

Matthew de Abaitua presenta una historia provocadora y original, con un estilo bastante elegante y un desarrollo de la trama irregular. Si tuviera que mencionar un problema (y comenzamos por ahí) es el ritmo. Aunque The Red Man pretende ser un thriller de ciencia ficción ciberpunk, en muchas ocasiones se me ha quedado en "muchas conversaciones" que alargaban escenas y situaciones de forma innecesaria. Al principio me resultaba algo evidente la crítica hacia ciertos aspectos capitalistas de empresas globales que lo dominan todo (lo evidente en una novela de este género), pero investigando descubrí que esta novela se publicó originalmente en 2007, por lo que estos elementos a priori típicos se convierten en aciertos que 10 años más tarde han... digamos que han ocurrido en cierto modo.

The Red Man la protagoniza Nelson, un ex periodista "antisistema" que ahora trabaja para Monad, una de las corporaciones mundiales más poderosas. Monad fabrica los androides que patrullan las calles de Londres y ayudan a policias en situaciones de riesgo como manifestaciones o enfrentamientos que puedan poner en peligro la integridad de los agentes. Monad fabrica al Red Men (hombre rojo), un programa de inteligencia artificial que genera trabajadores incansables, inteligentes y que son virtuales. Nelson recibe el encargo de supervisar Redtown, una ciudad virtual habitada por copias de personas reales y donde se pueden situar distintos escenarios para estudiar su evolución (amenazas, desastres o enfermedades contagiosas). El caso es que, como toda buena novela de ciberpunk, el mundo real y Redtown comienzan a diluir sus fronteras, y aquí se pone la cosa interesante.

The Red Man es una novela interesante, entretenida, pero olvidable. Y no sabría bien decir por qué. El humor negro que puebla el libro me ha levantado alguna risita, y las aventuras de Nelson y su colega Raymond (supongo que de Red Man) pasan de divertidas y tensas a ser ultra violentas. La ambientación opresiva y ciberpunk me ha parecido excelente, con esa ciudad contaminada, irrespirable, ultra capitalista y de corporaciones esclavistas, una leve resistencia de unos pobres diablos contra el sistema, etc. Pero lo cierto es que llegado a un punto inconcreto de la novela tenía ganas que se terminara y pasar a otra cosa. Lo dicho, no es una mala novela, ni de lejos, pero no ha logardo engancharme del todo. Si sois unos fanáticos del ciberpunk y os faltan cosas para leer (que lo dudo), echádle un ojo. 

24/5/18

Medusa Uploaded, Evelyn Devenport



Pocas veces me encuentro con una novela que me obsesione tantísimo como Medusa Uploaded. La última vez fue cuando leí Las estrellas son legión (que además un tiempo después pude traducir, sueño cumplido). Este libro tiene todos los elementos que más me apasionan de la ciencia ficción. Tiene naves espaciales, naves generacionales, intrigas, traiciones, asesinatos, complots, clanes y castas sociales, crítica social, referencias culturales (y muchas a Japón, guiño, guiño), etc. Pero vamos por partes.

Medusa Uploaded es una novela de ciencia ficción que se sitúa en una nave espacial generacional, la Olympia. Oichi es una chica gusano, una habitante de los niveles más inferiores de la nave y cuya vida está dedicada en exclusiva a servir a los Ejecutivos, la casta social más alta. Su existencia es despreciada y constantemente menospreciada incluso por otros gusanos. La competición por comida y recursos es fiera, y la traición es una herramienta muy útil. Pronto descubrimos que Oichi proviene de otra nave, una nave generacional hermana a Olympia que fue destruida por motivos desconocidos y en la que murió familia y amigos de Oichi. Ella comienza un plan de venganza para descubrir y eliminar a cualquier Ejecutivo que tuviera algo que ver con la destrucción de esta nave y la muerte de sus padres. A Oichi, pero, la descubren pronto (a la veintena de páginas), tras unos pocos asesinatos y la eliminan. La tiran por una exclusa al espacio exterior. Pero entonces llega la otra protagonista de la novela, Medusa, una especie de I.A./traje espacial tentacular que se acopla a Oichi. Juntas siguen su plan de venganza y de revolución. 



Como decía antes, la novela tiene una gran cantidad de elementos que me alucinan. Evelyn Devenport era una completa desconocida para mí hasta esta novela. ¿Sabeis aquello de no juzguéis una novela por la cubierta? Pues yo lo hice, muchísimo. Me compré el libro por la magnífica ilustración de Sam Weber (ilustrador de La gracia de los reyes o El muro de las tormentas, de Ken Liu) donde aparece Medusa cubriendo a Oichi y que me recuerda poderosamente a la obra de H.R. Giger. Lo cierto es que la ilustración capta a la perfección la ambientación oscura y opresiva del libro que yo describiría como un cruce entre Alien, Las estrellas son Legión y Luna de Ian McDonald. 

Oichi es una asesina. Es calculadora, fría y despiadada. No disfruta matando, no encuentra satisfacción al eliminar a sus enemigos. Pero sabe que debe hacerlo. Es su tarea. Como un cirujano que extirpa un tumor. Con la ayuda de la unidad Medusa entramos en un ciclo de plan-procedimiento-culminación que suele funcionar con mayor o menor medida. Al principio me asustó que sus planes siempre fueran a funcionar a la perfección. Su estatus de gusano le permite moverse libremente por cualquier conducto de la nave y cierto implante neuronal le otorga acceso a todo componente electrónico en la nave: desde cámaras de seguridad hasta bases de datos. Oichi es ciega, pero "ve" a través de cámaras, archivos, vídeos, audios y demás. Al principio creía que ella era otra I.A.. Su capacidad de reproducir películas o música en su cabeza y la velocidad para buscar en bases de datos así lo mostraban, pero no deja de ser una humana con ciertas mejoras. Oichi siente curiosidad por el arte, la música o el cine, por lo que es un personaje de extremos interesantísimo y con el que yo he empatizado sin problemas. 



La nave es un escenario fascinante. Pasillos y túneles oscuros, con iluminación escasa, una nave gigantesca repleta de escotillas, habitaciones y salas tenebrosas. Yo me lo imaginé como una Nostromo de Alien pero mil veces mayor. Y Oichi es su particular Alien. La autora se centra en construir personajes para, de este modo, describir el entorno. En vez de decirnos cómo es la nave, pone en palabras de los personajes olores, sensaciones y lugares. Esto crea una atmósfera muy conseguida y, como ya he dicho, opresiva al mismo tiempo que fascinante. Además tenemos "hechos" que acontecieron tiempo atrás y misterios que construyen interés en el lector. ¿Existió la Tierra en este mundo? ¿Por qué dos naves generacionales? ¿Por qué eliminaron una? ¿Cómo se formaron estas castas sociales de Ejecutivos y Gusanos? ¿De dónde salen las unidades Medusa? ¿Por qué Oichi tiene estos implantes?

El estilo es quizá lo que me ha vuelto más loco. Devenport escribe capítulos circulares, comienza con lo que está a punto de suceder o justo el final, y después va atrás para explicarnos cómo hemos llegado hasta allí. Pongamos un ejemplo inventado: un capítulo comienza con un asesinato, Oichi lanza por una escotilla a un tipo. Justo después vamos al principio. Cómo Oichi supo que este tipo era un depredador sexual que eliminaba a todos sus enemigos y que tuvo un papel importante en la muerte de sus padres. Le conoce, le espía, le observa, aprende de él. Después forja un plan para llevarlo a cierta escotilla concreta en un intervalo específico para que no puedan inculpar a otros personajes que a ella no le interese y cuando todo está en el momento exacto, boom. Muerte. Las imágenes que describe la autora son magníficas, potentes. Imaginad a una joven con un traje tentacular, negro, pulido, flotando en el espacio ante una nave generacional de varios kilómetros, el espacio al fondo. Los tentáculos del traje abrazados a un tipo que ha muerto asfixiado y cuyo cadáver está congelado.

Y todo esto es solo el comienzo de la novela.

Pero a las pocas decenas de páginas se añaden una cantidad de misterios y subtramas interesantísimas que ofrecen al libro una profundidad bárbara. Ah, y las referencias a algunas de mis canciones y películas preferidas han favorecido que me gustara todavía más. El libro termina con un final impresionante y que no esperaba para nada. En palabras llanas, me ha volado la cabeza. Es autoconclusivo, sí. De hecho el final es muy bueno. Pero deja la puerta abierta a más novelas (de hecho este libro es descrito como "número 1 en la serie de Medusa". Me come el ansia por saber cómo sigue esta historia. Si podéis, leedlo. Solo espero que os guste tanto como a mí. Ha sido una de las lecturas que más me han fascinado en mucho tiempo. Aquí podéis leer las primeras páginas.

15/5/18

El zoo de papel y otros relatos, de Ken Liu



Tengo un defecto, tiendo a posponer las reseñas de los libros que más me han gustado o impactado. Quiero que el texto sea lo más preciso posible. Elaborado, profundo, trabajado. Y de mientras publico reseñas de libros que, aunque son entretenidos, no necesitan tanta introspección ni reflexión para reseñar. Al final el conjunto es el de muchas reseñas sobre libros normaletes y los que realmente deberían destacar se me quedan en el tintero. Como comentaba en pasadas reseñas, tengo bastantes textos en borradores (más de 100), muchos casi terminados pero que he dejado ahí, en el limbo. No hay motivos. No hay excusas. Así que hoy os traigo la reseña de una de las obras que más disfruté en 2017 (de hecho la puse en el top de las mejores lecturas de dicho año). Se trata de El zoo de papel y otros relatos, del ya más que conocido Ken Liu.

Este libro lo he leído dos veces. En realidad más, ya que había disfrutado de varios de los relatos en inglés en revistas o en varias antologías como Terra Nova. Pero me compré el volumen en inglés y me lo leí de una sentada. Qué gozada. Y luego lo releí con la traducción de María Pilar san Román. De verdad, qué gozada. Qué bien traduce. El caso es que tengo una espinita que me molesta, que está ahí. Tengo la ligera sensación de que Ken Liu no tiene la repercursión que un autor de su categoría debería tener. Y esto es una sensación basada en percepciones totalmente subjetivas. Es decir, podría estar totalmente equivocado. Lo que quiero decir es que este volumen de relatos es de esos libros que podrían aparecer en los folletines culturales de cualquier periódico, en Babelia, en Jot Down, o en clubs de lectura de bibliotecas y librerías. El zoo de papel y otros relatos es un libro que trata temas universales. Pero además lo hace con originalidad, con un estilo que pocos escritores alcanzan jamás. Ken Liu es, llanamente, de los mejores autores que he leído jamás.

Me da que esta reseña se me va a alargar.

Pero volvamos al libro. La antología (y la llamo así porque es un recopilatorio de cuentos previamente publicados) se inicia con un prefacio del propio autor en el que narra su experiencia. En la reseña de La gracia de los reyes comentaba la capacidad del autor para crear mundos originales, culturas, situaciones, personajes y demás. No solo world-building (guolbildin) sino una capacidad imaginativa desbordante. Pues con esta antología no se queda corto, e incluso hay relatos que son de puro derroche creativo. 


El libro comienza con un relato que me tiene en ascuas, por un lado el relato en conjunto no me gusta, pero por otro, y como decía antes, el derroche creativo es tan brutal que no puedo evitar sentir que este texto es excelente. 'Acerca de las costumbres de elaboración de libros en determinadas especies' es una especie de ensayo antropológico o cultural sobre distintas especies del universo y su modo de transmitir la escritura. No os hacéis ni una idea de la cantidad de modos y formas que Liu imagina. Lo que os decía, derroche. 'Cambio de estado' es un relato donde el Ken Liu que yo conozco aparece. El de los personajes profundos, el del drama, el de la tragedia. Ken Liu os va a hacer llorar. Os va a ablandar la patata. 'Como anillo al dedo' es un relato que reflexiona sobre la influencia de la tecnología en nuestars vidas. Un Black Mirror descafeinado, y no porque sea malo, sino porque no es tan tecnofóbico ni de terror. Bueno, sí, es bastante terrorífico. 'Buena caza' cuenta la historia de Liang, el hijo de un cazador de demonios que pierde sus poderes mágicos ya que su padre asesina a una huljiging. Liang debe adaptarse a los tiempos modernos. Ken Liu usa este relato para reflexionar sobre el choque entre tradición y modernidad. 'El literomante' es uno de esos relatos espectacular que uno lee cada mucho. Aunque, sorpresa, diría que el 99% de los relatos que vais a encontrar aquí son tan increíblemente buenos que os va a costar volver a leer un texto breve que os emocione tanto. En cualquier caso, en este relato reflexiona a través de la lingüistica sobre la pérdida, la crueldad y la desolación. La guerra y la crueldad humana a veces no tienen límites.

'Simulacro' además de ser un ejercicio de estilo (son varias entrevistas a varios personajes, ejercicio que el autor llevará a cabo en algún que otro texto más), es una estupenda reflexión sobre el perdón y los recuerdos. 'Regulada' me dejó alucinado. En este caso es una novela corta que recuerda mucho a Blade Runner, ese ambiente noir y tecnológico con ciertos tintes distópicos. Un relato de suspense políciaco de lo más entretenido. Y aquí llega uno de mis dos preferidos, 'El zoo de papel', un relato sobre la maternidad, sobre las raíces culturales, sobre crecer, sobre las elecciones en la vida. Un texto durísimo y tierno al mismo tiempo. Y finalizo la reseña (comentar todos los relatos puede llegar a cansar y así os dejo la puerta abierta a que exploréis) con 'Mono no aware', mi relato preferido de Ken Liu y premio Hugo en 2013. Un texto del que no os voy a contar nada, pero que leí por primera vez en al avión cuando me mudé a Dinamarca por primera vez y me deshice en lágrimas. Uno de mis relatos preferidos de todos los tiempos.

En definitiva, habréis notado cierto entusiasmo hacia el autor. Ken Liu aúna muchísimas características que me fascinan: especulación científica, social y cultural. Ken Liu te puede hablar de una nave generacional como del cambio cultural que sufre una familia de immigrantes a medida que pasan las generaciones. Al mismo tiempo es capaz de reflexionar sobre periodos históricos concretos sin poner buenos y malos, sino a personas en situaciones extremas. Los textos de Ken Liu son eso, humanistas, y en definitiva apelan a aquello que nos hace ser personas. Nuestros errores, nuestras taras, manías, virtudes, sueños y motivaciones. Es por eso que leer a Ken Liu debería ser asignatura obligatoria para cualquier aficionado a la lectura. Además la edición de Runas es de 10, con una espectacular traducción de María Pilar san Román. No me queda nada más por decir. Leed a Ken Liu. Os cambiará la forma de ver la vida.

7/5/18

Alida y el reino de Uluf, de Eric G. Moral


La fantasía se puede enfocar de modos muy distintos. Para mí, es el género más versátil y amplio de todos. Por ello cuando escuché de Alida y el reino de Uluf, de Eric G. Moral (publicada en Edelvives) mi entusiasmo creció. Una novela que sucede en África (en un país imaginario pero que es muy semejante a Casmance, al sur de Senegal) llamado Uluf. Magia, brujería, presagios y aventuras. ¿Interesante, verdad? La novela la protagonizan Alida, una adolescente nativa de Uluf que fue adoptada por una pareja que reside en Barcelona, donde ella se ha criado y ha vivido toda su vida; y Sam, cuyos padres son amigos de los de Alida y ambos adolescentes se conocen desde bien jovencitos. La novela comienza con el padre de Alida, Pau, un africanólogo que se ha perdido en Uluf, país en plena rebelión. El intérprete de Pau aparece en la casa de Barcelona de Alida y le dice a ella y a su madre que Pau ha sido secuestrado por los rebeldes. A partir de aquí comienza una novela de aventuras protagonizada por la pareja de jóvenes en este país africano.

Lo que primero destaca y en lo que el autor hace bastante émfasis es en la relación entre los dos adolescentes. No se soportan. Se dedican a chincharse y a ser repelentes el uno con la otra siempre que pueden. De este modo Eric construye la personalidad de sus personajes de una forma bastante eficiente. Aunque quizá demasiado, pues la manía que cogí a Sam en las primeras páginas no me la quité de encima en todo el libro. Es cierto que Sam es el arquetipo de occidental del primer mundo, con mentalidad racional, capitalista y demás. Pero en ocasiones su actitud me recordaba a la del protagonista de El guardián entre el centene. La de un arrogante e imbécil jovencito al que no le han dado dos guantás bien dadas en el momento oportuno. Por supuesto África se ocupará de ponerlo en su sitio, pero como lector he disfrutado mucho más de Alida. Una chica muy humana, repleta de claroscuros, miedos, inseguridades, motivaciones y un amor tremendo por su tierra natal. Aquí vemos reflejado el profundo respeto que siente el autor por este vastísimo continente. A través de las palabras de Alida soñamos con África, sus gentes, sus culturas, sus paisajes.


La novela está preñada de frases para enmarcar. Muchas citas lapidarias a veces pueden ser un problema, y aunque quizá en una novela juvenil de este estilo sea normal ser menos sutil, yo hubiera preferido que el autor se comediera un poco con algunas lecciones de moral (la cultura de Facebook ante los desastres, reflexiones sobre racismo, capitalismo o cultura). Tengo mi ejemplar lleno de marcadores pues tiene pasajes muy buenos e interesantes, pero en ocasiones me resultaba demasiado obvio. Demasiado "mírame, estoy siendo profundo". Hubiera disfrutado más si el autor me hubiera dado espacio a mí para reflexionar ante hechos o frases dichas por los personajes en vez de darme la conclusión del acertijo moral resuelta. Además tiene un par de deus ex machina que me sacaron bastante de la lectura en ese momento. En cualquier caso, es un error muy menor que no afecta en apenas nada a la lectura.

La novela es, en definitiva, un libro de aventuras y de aprendizaje. Sam se deconstruye, sirviendo de arquetipo de Europa y su mirada siempre por encima del hombro hacia África. Y Alida aprende a forjar su personalidad (ya bastante sólida) y a redescubrir su propia identidad, aspecto que creo es el mayor acierto de todo el libro. Eric consigue un personajazo tremendo con Alida, sus experiencias y su forma de ver el mundo. Alida y el reino de Uluf es una novela muy entretenida, con un tono muy ligerito y que se lee en dos tardes. Además os recomiendo seguir al autor, Eric G. Moral, por las redes sociales ya que sus aventuras por el continente africano y sus perlitas de conocimiento sobre la cultura de países como Senegal es de lo mejorcito de la red. Yo le sigo desde hace tiempo y os aseguro que vale la pena. 

4/5/18

Dogs of War, de Adrian Tchaikovsky


Hace unos días os comentaba mis sensaciones tras leer Ironclads, de Adrian Tchaikovsky. Una novela que, en resumen, me había resultado bastante floja. Tchaikovsky publicó esa novela junto a esta otra, Dogs of War en un periodo muy corto de tiempo. Ambas son novelas cortas, ambas son de ciencia ficción bélica y ambas tratan temáticas de lo más interesantes. Pero Dogs of War, resumiendo y spoileando el resto de la reseña, me ha parecido una obra mucho más redonda que a la anterior. Con esta reseñaespero corroborar mi afirmación cuando digo que Tchaikovsky es un tipo con una cantidad de ideas apabullante y que, además, no tiene nada que envidiar al ritmo de escritura de Brandon Sanderson.

Este libro explora unas cuantas ideas de lo más molonas, como el rol que puede llegar a tener una IA en la sociedad, los derechos que debería tener o qué nos hace humanos. Algo que a priori es bastante común. Pero y si lo hace a través de una serie de personajes muy pintorescos como bioformas animales que se usan para la guerra. Rex es una bioforma, es decir, un animal vivo artificial. La novela se cuenta desde la perspectiva de esta bioforma por lo que el estilo narrativo se vuelve interesantísimo (instintos + forma de pensar de lo más curiosa). Rex, además, es 100% leal a su amo y un arma letal contra los enemigos. Su unidad está formada por otras bioformas y conforman un grupo variopinto de lo más curioso y entretenido. Tenemos la mentalidad canina de Rex, la mente colmena de un enjambre de abejas o los instintos asesinos de un lagarto gigante. Los puntos de vista de estas formas de vida cibernéticas aportan reflexioniones de forma sutil que el autor se abstiene de explicar como narrador, ya que las pone en boca de los personajes.

Es muy interesante observar los conflictos a los que se ve sometido Rex, pues ni aunque quisiera, no puede negarse a cualquier orden de su maestro, lo que le obliga a cometer actos moralmente negativos. El ritmo del libro es muy ágil y está salpicado de escenas de acción muy interesantes e impactantes. Los que hayáis leído obras de Tchaikovsky sabréis lo bien que se le da describir situaciones de conflicto, combates y demás. En conclusión, es un libro de ciencia ficción bélica que presenta un drama muy humano a través de una bioforma canina. La historia de esta inteligencia artificial es conmovedora y aporta reflexiones morales y éticas de lo más interesantes. Además de ser una excelente novela de personajes, es una obra de lo más disfrutable y entretenida. Muy recomendable, en este caso sí, para comenzar a leer al autor con un texto breve pero intensísimo.

1/5/18

The Collapsing Empire, de John Scalzi



John Scalzi es uno de los autores más populares de ciencia ficción space opera (u opera espacial). Sus novelas son entretenidas, divertidas y ligeras. En general. Su tono es mayormente comercial y aunque a veces se ha escapado de esta corriente más "mainstream" dentro del propio género con obras como Lock In (o la secuela Head On), suele esribir obras situadas en el espacio, con navecitas pew pew y personajes carismáticos. Explico esto porque cuando me dispongo a leer un libro de Scalzi espero ciertas cosas: cierto oficio, es decir, no una novela excelsa en cuanto estilo pero si funcional, con una estructura sólida, estilo eficiente y un ritmo aceptable. Buenas tramas, y no las mejores tramas, pero sí buenas, que tengan sentido y me enganchen, por muy simples que puedan ser. Personajes memorables, y sentido del humor. Si uno de estos elementos falla o flojea, el conjunto se resiente, y esto es lo que me ha ocurrido con The Collapsing Empire de John Scalzi. 

The Collapsing Empire incia una nueva saga para nada relacionada con su trabajo más popular, Old Man's War (La vieja guardia). En esta nueva serie tenemos el típico imperio humano galáctico que está interconectado por una red llamada Flow, una especie de túneles que contectan todos los planetas. No existe tecnología para desarrollar el viaje interestelar, por lo que estos túneles son vitales. Y ya. No hay más. Scalzi situa a una serie de personajes a través de este imperio terriblemente tópico y plano y les ocurren cosas. Quizá lo que más me dolió fue la pereza al construir el mundo. Aunque bueno, diríamos, si el resto es guay, da igual esto del guolbildin, ¿no? Veréis, el caso es que la trama no es especialmente entretenida, no es ingeniosa y no sorprende. Los personajes son más de lo mismo, tópicos y clichés que siguen una serie de pasos que todos conocemos y sueltan frases prefabricadas. Además, Scalzi se permite el lujo (lujazo, diría yo) de conseguir que toda esta novela sea introductoria para la nueva serie. Es decir, tenemos una novela que comienza una nueva saga de ciencia ficción que no explica apenas nada, con personajes sosos, una trama aburrida y que no consigue enganchar. ¿Por qué? ¿Por qué iba a seguir leyendo el resto?

A ver, la novela no deja de ser entretenida. Tiene sus disparos y sus pew pew, y el final me sorprendió (algo prodigioso si contamos el desarrollo del resto de la obra), pero me ha parecido una novela muy pobre, plana y sin interés. Creo que Scalzi tiene potencial como autor, y lo ha demostrado en la ya mencionada La vieja guardia o en Lock In pero cuando leo novelas de este tipo no puedo evitar pensar en que cierto autor necesitaba pagarse unas reformas en la casa (totalmente legítimo, no deja de ser un oficio). El caso es que no la recomiendo, y mucho menos si es vuestro primer Scalzi. Aunque es cierto que se lee en dos tardes y tiene momentos de humor muy conseguidos, el conjunto, para mí, no pasa el aprobado. Una lástima.

30/4/18

Ironclads, de Adrian Tchaikovsky


Seamos sinceros, tengo tantas reseñas acumuladas y escritas a medias que solo ponerme en la pestaña de borradores del blog me agobia una barbaridad. Pero es que tengo muchas, como esta de Ironclads, casi terminadas, y creo que el blog se merece un poquito de atención. No es necesario un texto larguísimo, ni hacer un análisis brillante como los de Esteban Betancour. Así que voy a hablaros de Ironclads, esta novela corta de Tchaikovsky que, por desgracia, no me ha gustado demasiado. Y me parece paradójico, pues es la primera vez que hablo de este autor que me alucina en el blog, y el estreno es con la que probablamente sea la única novela que no me ha funcionado del todo.

Adrian Tchaikovsky, autor que visitó el festival Celsius232 en 2014, es autor de una serie de 10 libros de fantasía titulada Shadows of the Apt. Pero quizá lo conoceréis por ser el autor de Children of Time, novela de ciencia ficción que Alamut (supuestamente) publicará traducida. Ironclads es una novela de ciencia ficción bélica que se situa en un futuro cercano (muy cercano) donde trata la invasión de Suecia por parte de los Estados Unidos de América. Esta invasión está motivada por motivos económicos y sociales precedidos por las grandes corporaciones y sus dueños ultraricos (algo que me recordó a las premisas de las novelas de Richard Morgan), por lo que los EE.UU. deciden enviar un grupo de militares a Escandinavia. Para el país norteamericano, los soldados son carne de cañón y un método barato para llevar a cabo su plan militar. Tchaikvosky pues presenta un escenario donde cuestiona valores morales y éticos sobre la guerra. Ironclads es una novela que viene de la mano de Dogs of War otra novela corta de ciencia ficción bélica de la que hablaré en una entrada futura. 

Como el propio autor ha revelado en alguna entrevista, su intención era la de plantear preguntas y situaciones plausibles en un futuro lo suficientemente cercano como para que el lector pudiera verse reflejado en él y pensara "vaya, esto podría ocurrir, me lo creo". La novela la protagoniza esta escuadra de militares norteamericanos que cuestionarán continuamente su rol en todo este conflicto. ¿Son soldados o peones? ¿Soldado y peón es lo mismo? ¿Qué pintan ellos allí? 

En realidad tanto la idea como el desarrollo de la novelita son interesantes y la verdad es que se lee muy comodamente. Mi problema ha sido quizá con el propio contenido de la obra. En más de una ocasión sentí que el autor se guardaba mucho por explicar y ofrecía resúmenes algo vagos que no me acababan de explicar del todo qué estaba ocurriendo. La historia se centra mucho en los personajes y trata de adoptar un tono muy humanista, pero que en muchísimas ocasiones se torna cansino y pesado. Es cierto que entré a leer Ironclads imaginando una novela con acción y debate filosófico y político, pero no me esperaba que fuera a estar tan mal mezclados. Me explico, cuando se habla de política, se hace eterno y mi sensación es que el autor no ha conseguido la sutileza que quizá habría encajado mejor en la obra. No puedo evitar pensar en otras obras que tratan este tema como Genocidal Organ (novela y manga de Project Itoh) que presenta a un cuerpo de élite norteamericano destinado a misiones de alto riesgo en países en conflicto.

En cualquier caso, creo que no deja de ser una obra interesante, con un planteamiento que no está nada obsoleto, pese a partir de una premisa clásica. Tchaikovsky me parece uno de los escritores más interesantes que hay actualmente, y ha firmado varias novelas que a mí me han fascinado de una manera brutal, como la ya mencionada Children of Time, o Spiderlight (Tor.com), dos novelas por las que os recomiendo comenzar a leer al autor (en vez de por Ironclads).