martes, 24 de mayo de 2016

White Sand, de Brandon Sanderson, Rik Hoskin y Julius Gopez


A veces, Brandon Sanderson hace trampa. Me explico. Si algo destaca de este autor es su velocidad para escribir (y publicar) novelas y novelas cortas. Es fascinante. Pero algunas de sus (más recientes) novelas son reescrituras o puestas a punto de sus primeros textos. White Sand fue la primera novela de Brandon Sanderson y la primera obra de Cosmere, la cual fue reescrita hace unos años y puesta a disposición de cualquier fan que la pidiera a través de su página web. Este junio se pone a la venta una novela gráfica que adapta este texto, con el dibujo de Julius M. Gopez y con el guion de Rik Hoskin. Oh, pero por supuesto que nos encanta que Sanderosn haga trampa.

White Sand nos cuenta la historia de un mundo llamado White Sand dividido en dos partes, en uno están los Daysiders y en el otro los Darksiders. Los Daysiders pueden controlar y manipular la arena y usarla como arma o escudo. Los Darksiders por su lado tienen otro tipo de habilidades aunque deben llevar siempre gafas de sol para protegerse de la luz. Ambos, por supuesto están enfrentados. El protagonista de la historia es Kenton, un Daysider algo rebelde. En este caso, White Sand es el primer tomo de una serie de novelas gráficas que adaptan esta primera novela, por lo que la historia termina necesariamente en un cliffhanger además de no exprimir todos los detalles y datos posibles de la misma.


Esta historia es puro Sanderson. Un sistema de magia interesante y original. Un héroe que se revela contra lo preestablecido y no se conforma con las normas a seguir y por lo tanto lo cuestiona todo. Por supuesto mientras seguimos a Kenton, este irá descubriendo sus poderes y a utilizarlos, lo que le permitirá ser todavía más poderoso. White Sand cuenta una historia clásica de Sanderson, cargado con todos los elementos que le caracterizan. Es una novela no demasiado profunda aunque muy entretenida. No tiene un worldbuilding comparable a Nacidos de la bruma, pero se podría situar junto a otras novelas tan interesantes del autor como Steelheart.
Por otro lado está la propia novela gráfica. Por un lado me ha parecido un dibujo muy notable, aunque para mí existen algunos “pero”. Los colores de la novela gráfica son demasiado brillantes, vivos y poco sucios, quizá un estilo demasiado americano (para mi gusto, claro), ya que siempre he leído las novelas de Brandon Sanderson con un toque oscuro, aunque sean fantasía “blanca”. Por otro lado, los protagonistas son personas de piel negra. Pero negro oscuro. Y aquí son mulatos. Saquen sus conclusiones. Por otro lado me ha parecido una historia muy cómoda de leer, con muchísima información pero muy bien dosificada, ya que no se hace cargante. La acción está bien dibujada, trasladando lo que a Sanderson se le da tan bien narrar a un formato gráfico.

En definitiva, White Sand es una novela gráfica muy recomendable, que adapta una primeriza historia de Sanderson y que está repleta de easter eggs para los más golosos del Cosmere. Un primer tomo que deja con muchas ganas de seguir leyendo y es que White Sand mantiene el ritmo y la acción durante todas sus páginas. Un apartado artístico notable y un guion muy trabajado hacen de White Sand un rara avis de nuestro “Branderson”. Pero dejando todo esto de lado. Es puro y vibrante Brandon Sanderson en formato visual, ¿hace falta algo más?

lunes, 23 de mayo de 2016

Neo Nostromo #1 - The Fifth Season y La polilla en la casa del humo

Primer episodio del podcast Neo Nostromo

Por fin, ya está aquí, el primer episodio de Neo Nostromo, el podcast que hemos montado Miquel Codony y yo, con una premisa clara: ser breves. El primer programa dura menos de 20 minutos y tratamos todos los siguientes temas:


Índice de contenidos:

Editorial por Miquel Codony sobre los premios de literatura fantástica

Reseña de The Fifth Season, de N.K. Jemisin

 

Reseña de La polilla en la casa del humo, de Guillem López


Comentario de novedades de literatura fantástica:

  • Pesadilla a veinte mil pies y otros relatos espeluznantes de Richard Matheson (Gigamesh)
  • El caballero de los siete reinos, Martin (Gigamesh)
  • Visiones, de Edmundo Paz Soldán (Páginas de espuma)
  • Central Station de Lavie Tidhar (Orbit)
  • La hora de los desterrados, de Pablo Bueno (Sportula)
  • Seveneves, Neal Stephenson (Nova)
  • El dios asesinado en el servicio de caballeros, Sergio Morán (Fantascy)
  • War Factory, Neal Asher (Night Shade Books)
  • Pétalos de Acero, de José A. Bonilla (Hermenaute)

jueves, 19 de mayo de 2016

The Aeronaut's Windlass, de Jim Butcher


No siempre, pero en esta ocasión, los nominados al Hugo han despertado mi ansia lectora. Se han sumado diferentes factores, la propia nominación, el tener compradas varias de las novelas nominadas y el haber participado en el podcast Verdhugos que precisamente trataba sobre estas nominaciones. Hace unos días comentaba The Fifth Season, de N.K. Jemisin. Hoy le toca el turno a The Aeronaut’s Windlass, del popular Jim Butcher.

The Aeronaut’s Windlass, es la primera novela de una nueva saga de fantasía steampunk titulada “The Cinder Spires”. Según he estado leyendo en varias entrevistas y reseñas, se trata de una trilogía, aunque Butcher podría tener planificadas un total de 3 trilogías, es decir, 9 novelas en total para esta nueva saga. Ahí es nada. “The Cinder Spires” combina diferentes elementos de la fantasía como la magia, el steampunk, o la pura aventura. He de reconocer que siendo Butcher y después de haber leído dos novelas de Dresden y una de Alera, esperaba “algo” más. Pero llegaremos a esto más tarde. En un principio, estos elementos además de la sinopsis son más que llamativos para hacerse con la novela.


A modo de resumen argumental os puedo contar que el mundo donde se ambienta la novela está cubierto de una niebla extraña que ha forzado a la humanidad a vivir en el cielo, entre las nubes o en la tierra en diferentes tipos de bases. Aquí arriba tenemos diferentes plataformas y bases aéreas regidas por diferentes casas nobles que, obviamente, están peleadas entre ellas. La novela empieza con Gwendolyn Lancaster que se alista en el servicio militar contradiciendo los deseos de su familia. Junto a ella estarán Benedict Sorellin-Lancaster, Bridget Tagwynn y Rowl (Rowl es un gato antropomórfico, y el primero en ser aceptado para entrar al servicio militar). Por otro lado, el Capitán Grimm es expulsado de la armada y pilota el barco Predator. Por alguna razón le destruyen el barco y se ve metido en una trama conspiranoica protegiendo a un mago llamado Ferus que puede ser decisivo para ganar la guerra. Y hasta aquí puedo contar.

Ahora que ya estamos situados vamos con el resto. El elemento más obvio (y creo) que más se ha explotado para promocionar la novela, son los barcos flotantes que se usan como medio de transporte o como armas en las Spires. Este es además el elemento steampunk más obvio. La novela gira alrededor de una trama palaciega entre diferentes casas nobles históricamente enfrentadas debido a diferentes motivos. Y aquí entra en juego la magia. En este mundo existe el ether, una especie de energía que se utiliza como combustible o como arma de destrucción. Como comprenderéis, el ether juega un papel clave en la economía de las Spires y las diferentes casas luchan, traicionan y conspiran para hacerse con el monopolio.

El punto fuerte de la novela son desde luego, los personajes. Carismáticos, con gancho y con motivaciones interesantes, consiguen que el lector siga leyendo las más de 600 páginas de la novela. Y es que esto es un gran problema de la novela que como fichas de dominó, desencadena el resto de problemas. La novela es larga, sí, pero eso no es un problema per se. Butcher empieza la historia con mucha intensidad, presentando muchas cosas, situaciones y batallas que consiguen que leas las primeras 100 páginas en un suspiro, pero a partir de aquí todo se calma y el autor se dedica a contar y relatar todo su worldbuilding de la forma más aburrida posible. Detalles, detalles y detalles, que (por ahora, supongo) no aportan nada a la trama. Esto consiguió que me desesperara en la lectura, pues era tedioso avanzar y viendo que el libro no era especialmente breve, desanima. A esto hay que sumarle que la trama se resiente y empezamos a olvidar detalles o personajes y todo empieza a volverse confuso y extaño. Imaginaos un coche que arranca, avanza y se cala, arranca, avanza y se cala. Eso es The Aeronaut’s Windlass.

Jim Butcher consigue crear un mundo vivo, con un worldbuilding impresionante y muy interesante, pero falla estrepitosamente en la forma. Para los que tengáis más aguante con este tipo de novelas (Las mentiras de Locke Lamora, por ejemplo, sufre de lo mismo) estoy seguro de que os va a gustar mucho. Aunque el estilo de Jim Butcher es simple e incluso estéril en ocasiones, lo que hace lo hace genial. Aventuras, steampunk y un mundo de fantasía con magia intrigante y enorme. Una lástima enorme que Butcher haya decidido meter cientos de páginas de relleno, porque podría haber sido una novela excelente.

Esta reseña la he publicado en colaboración con Odo, de Sense of Wonder. Aquí podéis leer su reseña.

lunes, 16 de mayo de 2016

The Fifth Season, de N.K. Jemisin


Hay novelas que apenas llevas leídas unas pocas páginas sabes que te van a gustar de principio a final. Cada capítulo, cada detalle. También nos podemos equivocar. The Fifth Season, de N.K. Jemisin es uno de estos libros que una vez lo coges, no puedes soltarlo. Un prólogo plagado de ideas impresionantes, una narrativa trabajada y una trama que se augura sorprendente. Aunque no todo el libro mantiene este nivel, creo que tiene virtudes suficientes para ser una lectura más que recomendable. Jemisin no es una autora desconocida para mí, pues sus dos trilogías previas habían dado mucho que hablar. La primera de ellas, y quizá la más juvenil, fue publicada en España aunque fue amputada en el segundo tomo. Sí es, en cambio, la primera vez que leo algo de la autora. 

The Fifth Season nos lleva a Stillness, un lugar donde como su propio nombre indica, no existe la calma, pues continuamente están sucediendo cataclismos naturales como volcanes, terremotos o tsunamis. En Stillness la humanidad no puede desarrollarse más allá de cierto límite (temporal), pues estos cataclismos suelen aniquilar casi completamente toda vida del mismo, plantas, animales y humanos. La humanidad ha aprendido a mal-sobrevivir estos cataclismos. Además existen unos personajes llamados orogenes que están conectados con el planeta y pueden “controlar” de forma instintiva estos cataclismos. Los orogenes son esclavizados por el gobierno (humanos) para evitar el colapso de la humanidad. Interesante, ¿verdad? Pues esto no es más que la superficie, unas 40 páginas de unas 500.

Respecto a la trama, considero que los poderes de los orogenes están más cercanos a la ciencia ficción que a la fantasía. Se ha hablado mucho del papel de la magia con un trasfondo científico o lógico, como el usado en las novelas de Sanderson, pero creo que Jemisin va más allá. Este poder se podría considerar una mutación genética, pues es algo ligado íntegramente al planeta donde viven los orogenes. Estos más que controlar, sienten una conexión casi neuronal con la orografía del lugar, respondiendo con estímulos a la misma. Además toda la trama gira alrededor de la geología, quizá lo más original y sorprendente de la trama ya que se trata con gran verisimilitud. ¿Cuántas novelas de fantasía habéis leído donde la geología sea tan interesante? Es por estas razones que creo que existe un novum, y por lo que esta novela tiene una base de ciencia ficción, aunque tenga una apariencia de fantasía. Otro punto fuerte de la novela es el tratamiento inusual y desde luego políticamente incorrecto del género sexual, donde se tratan temas tan dispares como la homosexualidad o el poliamor de forma natural y sin entrar en dramas exagerados. Por otro lado Jemisin hace una dura crítica a la esclavitud y al racismo, pues los orogenes son en su mayoría, personas de piel oscura. Además la humanidad, como he dicho antes, se ha preocupado de mantenerlos controlados con dureza a la vez que son discriminados allí por donde van. Tanto es así, que si el gobierno no se hace con el control de un orogene recién nacido, este seguramente sea linchado por su comunidad o incluso asesinado por sus padres. Ser orogene (ser diferente) es una lacra.

The Fifth Season es un tanto irregular en cuanto al ritmo, quizá se deba a que empieza muy potente y hacia la mitad de la novela (y estoy bastante seguro que se debe a la cantidad de páginas) la tensión decae, e incluso el estilo de Jemisin queda diluido. Jemisin escribe bien, muy bien, pero me ha dado la sensación de que lo hace cuando quiere, y es que hay fragmentos bastante largos que parecen estar salidos de un borrador, pues la diferencia con otras partes de la novela es bastante notable. The Fifth Season es la primera novela de una trilogía, y quizá aquí sea donde viene mi queja más grande. Mi intuición tras la lectura me susurra que esta trilogía se podría resumir en una sola novela. Da la sensación que Jemisin abre subtramas que a veces no aportan demasiado al libro y que chocan con la habilidad que tiene la autora de crear worldbuilding sin recurrir a los infodumps. Es decir, hace bien una cosa que después repite y encima mal, y de ahí saco mi conclusión en que este libro tiene cierto contenido de relleno que se podría haber sintetizado en una sola novela.


Sigamos con los puntos fuertes de la novela, que son muchos. La construcción que realiza la autora con sus personajes me ha sorprendido gratamente. Las tres protagonistas ofrecen puntos de vista variados dependiendo en su madurez del mundo que las rodea. Destacar la trama contada en segunda persona que aunque pueda llegar a cargar tras 500 páginas, me ha parecido atrevida y desde luego la mejor escrita y donde Jemisin hace gala de su habilidad como narradora.


N.K. Jemisin ha logrado que me enganche a una nueva trilogía-de-tochos-de-fantasía, algo que debo reconocer, no es fácil. Aunque sufre de algunos errores evidentes y que le han restado puntos a la obra global (como forzar casualidades para que la trama no se estanque), he de reconocer que el conjunto de esta novela es casi excelente y una de las obras de fantasía más interesantes que he leído últimamente. ¿Si la recomiendo? Sin dudarlo, y si no quedaba claro, volved a leer la reseña. Yo estoy contando los días para que salga la segunda parte de The Fifth Season, titulada The Obelisk Gate. N.K. Jemisin demuestra que el género de la fantasía se puede explotar y exprimir mucho más siguiendo un canon más o menos mainstream, y eso tiene mucho mérito. The Fifth Season es una firme candidata a ganar los premios de fantasía a los que está nominada, y me sorprendería que no se hiciera con el Hugo (a día de hoy ha perdido el Nebula contra Un cuento oscuro, de Naomi Novik)

sábado, 14 de mayo de 2016

Las visiones, de Edmundo Paz Soldán


Edmundo Paz Soldán fue el autor cuya anterior novela, Iris, fue una de las principales causas de que naciera el The Spoiler Club. La lectura de esta novela de ciencia ficción me impactó tanto (y todavía lo hace) que me dejó suficiente poso como para necesitar analizarla a fondo en una tertulia. Edmundo Paz Soldán presentó una novela cuya lectura es complicada, con una narrativa trabajadísima pero que una vez el lector ha hecho el esfuerzo de entrar, recompensa con una trama excelente, una atmósfera envolvente y en general una novela rica en todos los aspecto. Imaginaréis mi reacción al enterarme de que el autor iba a publicar una colección de cuentos ambientado en Iris (y aquí no pongo cursiva, pues me refiero al lugar donde sucede la novela mencionada antes), titulada Las visiones (Páginas de espuma, 2016).

Las visiones, al contrario de lo que pueda parecer, son relatos que se pueden leer de forma independiente. Me tomo la licencia de copiar aquí un fragmento de una entrevista que he visto publicada en la reseña de mi amigo Odo, en su blog Sense of Wonder:

“El desafío era que el libro se leyera de forma autónoma, sin depender de la novela. Me interesó también desarrollar un arco narrativo a lo largo de todos los cuentos, de modo que si los lees en la secuencia en que están ordenados en el libro, puedes encontrar una suerte de historia alternativa de Iris, que a ratos se toca con la novela y otros ratos no. A la vez, más allá de esa arco narrativo de larga duración, otro desafío era que cada cuento pudiera funcionar por sí solo, sin depender del libro. La intención de todo ese engarce es que el libro se adapte a lo que el lector quiera hacer con él: están los cuentos solos que se pueden leer en desorden, está el libro de cuentos que debería leerse en orden, y está el libro de cuentos para los que han leído la novela.”    


Edmundo Paz Soldán consigue precisamente una colección de relatos autoconclusivos y con una trama interna sólida que funcionan sin haber leído Iris, es decir, cualquiera de vosotros puede leer Las visiones sin conocer Iris. Y creo que esto es un punto muy positivo para el lector que quiere acercarse a Edmundo, pues estos relatos son relativamente menos exigentes que la novela aunque sí que tienen la misma narrativa impresionante y esa capacidad inmersiva por la que destacan los textos del autor. Es decir, a la que alguien haya leído un par de relatos de Las visiones (a lo sumo 10-20minutos) ya querrá leer Iris. Por otro lado creo que haber leído Iris antes aporta una dimensión mucho más profunda a los relatos que se sitúan en escenarios muy desarrollados en la novela. Y por último, leer primero estos relatos puede facilitar entrar en la novela, que como comentaba antes, es tan exigente.

Las visiones no es una colección de cuentos de ciencia ficción, sino que utiliza un escenario de ciencia ficción (en muchos cuentos apenas es algo notable y se vislumbra en unos pocos detalles) para construir historias muy humanas que responden a preguntas vitales y tratan temas sociales. La guerra, dios, la droga, el colonialismo e imperialismo (y en general la política), el qué nos hace humanos, las relaciones dentro de una sociedad, la imagen del “profeta” o elegido como expiación de culpa y muchos otros ejemplos que podría citar, son tema tratados con asiduidad en estos relatos. Todo esto me deja con una gran curiosidad por conocer las influencias de Edmundo Paz Soldán (os recomiendo ver la presentación en Gigamesh de Iris). Así como Iris daba una mayor importancia al punto de vista del colonizador sobre el colonizado, en Las visiones vamos un paso más allá y la mayoría de los protagonistas son nativos del planeta o personajes que llevan mucho tiempo viviendo en el lugar. Por lo que el tratamiento de los temas antes mencionados tienen perspectivas diferentes a la forma en que el autor los trataba en Iris. Quizá por esta razón es por lo que creo que ambas obras se complementan y crean un todo increíblemente rico y potente, cargado de significado. Por ejemplo, aquí la amenaza de la guerra se cierne, en Iris la guerra era “portada” por los personajes. Las visiones, por otra parte, no son textos tan complicados de leer ya que el uso de neologismos aparece mucho menos. Mientras que en Iris los colonizadores experimentaban un cambio cultural y lingüístico, en Las visiones, el punto de vista de los nativos descarta gran parte de ese neolenguaje. 

En definitiva, Las visiones es una obra que funciona como fix-up y como recopilatorio de cuentos independientes (aunque me quedo con la primera), con características que pocas obras de ficción tienen. Edmundo Paz Soldán consigue ofrecer un punto de vista original, fresco y novedoso, que a su vez bebe de fuentes clásicas y contemporáneas. Sus textos están trabajados con esmero y se puede notar un cuidado extremo en la construcción del mismo. Esto es algo que cada vez me encuentro menos en mis lecturas, abundan los textos que dan más importancia al contenido literal, es decir, el tema, que a la forma de contar ese contenido. Por eso autores como Guillem López o Edmundo Paz Soldán (por citar los dos últimos que he leído) me resultan tan interesantes. Las visiones es un texto arriesgado, que se aleja de cualquier canon pero que derrocha ingenio y habilidad. Las visiones es una particular forma de ver la realidad a través de un punto de vista alterado que elimina los telones.

miércoles, 11 de mayo de 2016

United States of Japan, de Peter Tieryas



Robots gigantes, mechas, ¿qué más necesita un lector de género para lanzarse a por una novela? Quizá una sinopsis tan sugerente como la de United States of Japan, de Peter Tieryas: una ucronía donde Japón gana la Segunda Guerra Mundial contra Estados Unidos. Pero no nos confiemos por una portada y una sinopsis, ya sabéis, aquello de no juzgar un libro por su cubierta. United States of Japan tiene mucho, mucho más que ofrecer.

Beniko Ishimura es un teniente del ejército japonés cuya labor es la de controlar mediante censura los juegos de “portical” (una especie de dispositivos móviles avanzados). La trama principal nos cuenta como de forma indirecta y sin quererlo, Beniko empieza a investigar junto a la Mayor Tsukino para encontrar a un exsuperior del mismo. Este antiguo superior es sospechoso por prestar ayuda a los rebeldes americanos dentro del régimen. Además tendremos numerosas tramas secundarias que nos cuentan el pasado de Beniko y ayudan a la creación del worldbuilding.

No, United States of Japan no es una novela remotamente parecida a El hombre en el castillo (bueno, remotamente sí, tiene ciertas cosillas). Cyberpunk, quizá algo de novela negra, incluso thriller son elementos mucho más presentes en esta obra. Destacando una ambientación oscura y cuidada que consigue encajar toda esta mezcla de estilos y géneros para crear una novela realmente original. Además destaca el estilo de Tieryas creando diálogos de frases cortas sin identificar al personaje que habla. A su vez, estos diálogos son largos, cubriendo páginas y páginas. Algo confuso en un principio y, lo reconozco, que me mosqueó un poco, pero que según nos acostumbramos al juego cobra sentido y es más, me parece de lo mejor de toda la novela y una jugada arriesgada y bien conseguida. El estilo narrativo de Tieryas es el punto fuerte de United States of Japan, pero no la única de sus virtudes.

Pero quizá una de las cosas que más me han cautivado ha sido el propio Beniko Ishimura, un anti-héroe de principio a fin. Beniko es un muro de hielo, no le apetece hacer nada, es vago e insulso hasta decir basta. En muchas ocasiones el lector está tan cautivado por su personalidad que necesita seguir leyendo tan solo para averiguar más del propio personaje. He encontrado similitudes con Beniko en personajes tan dispares como Sand Dan Glokta (Joe Abercrombie) o Holden Caulfield (J.D. Salinger), aunque esto es algo totalmente personal. Con Beniko (y sobre todo con cosas de su pasado) viviremos escenas crueles, duras y en las que el personaje reacciona con extrema frialdad. A su vez, parece que el deus ex machina revolotea alrededor del personaje, pues escapa de situaciones gracias a ocurrencias en el momento indicado, pero reconozco que no me han molestado en absoluto. Tieryas construye una estructura enorme alrededor de este personaje al que deconstruye y vuelve a reconstruir una y otra vez. Pocos anti-héroes tan antipáticos consiguen una conexión tan grande con el lector.

En definitiva, United States of Japan no es una novella de mechas, (aunque SÍ hay peleas de robots gigantes), sino que es una propuesta interesante y arriesgada. Una novela adulta repleta de escenas gráficas y muy sangrientas (hay alguna en concreto que me puso los pelos de punta) muy bien escrita y construida. Quizá he echado en falta más desarrollo del mundo que presenta Tieryas, pero en general he quedado más que satisfecho. Una novela que destaca sobre el resto, diferente, original, con buen ritmo y una buena estructura, pero sobre todo, muy entretenida. Esperaba una de robots al puro estilo Pacific Rim y me he encontrado una de las mejores novelas de ciencia ficción de 2016 (en un TOP20, no nos emocionemos demasiado). Peter Tieryas y su United States of Japan es un descubrimiento titánico.

lunes, 9 de mayo de 2016

Graft, de Matt Hill


Quiero empezar esta reseña con un aviso, va a ser breve. Mi experiencia con Graft ha sido un tanto agridulce, pues me ha querido gustar, pero tiene muchos problemas que afectan demasiado al resultado final. La novela empieza con un ritmo muy bueno y con una premisa interesante, pero esto se desinfla y se va haciendo más costoso avanzar. Pero vamos por partes. Graft, de Matt Hill, es una de las últimas novedades en el catálogo de Angry Robots. Es una novela de ciencia ficción con tintes distópicos o de thriller tecnológico.

La acción de la novela sucede en Manchester en un futuro no demasiado lejano. Matt Hill nos introduce en una sociedad cuyas normas, leyes y reglas se han endurecido como consecuencia de algo que no sabemos con demasiada certeza (el autor obvia este tema y no lo profundiza en toda la novela). Sol y Irish llevan un taller de coches en el que desguazan vehículos para venderlos. Un día roban un coche de lujo y al desmontarlo encuentran a Y en el maletero. Por un lado, un grupo intentará recuperar a Y y por otro, Sol tratará de ayudar a Y junto a Roy y Mel. La acción se desarrolla a través de esta premisa, ¿por qué quieren recuperar a Y? ¿Quién es Y y qué representa?

Hay dos líneas temporales en la trama, una sigue a través de flashbacks la vida de Y que empiezan desde que es creada hasta que acaba en el maletero. La segunda es el presente de Y, Roy y Mel. Al comienzo la novela avanza a buen ritmo, con una premisa de thriller interesante y unos personajes potentes, pero el conjunto de la novela conlleva gran cantidad de personajes y situaciones que pueden confundir al lector, ya que aparecen portales a otras dimensiones (ay, las paradojas).Por otro lado esto también enriquece la novela, pues tiene elementos interesantes como las modificaciones físicas (recordemos que Y es “creada). Además el tono de Graft es duro, oscuro y más cercano a una novela negra que a un thriller.

Creo que el ritmo de la novela no es regular y pasa de escenas trepidantes y que enganchan a tediosos fragmentos que entorpecen la lectura. Además Matt Hill quiere otorgar un efecto de misterio a la historia pero en mi opinión enturbia demasiado lo que ocurre, dejando poco claro qué sucede en qué momento. En muchas ocasiones deja incluso de lado la trama por el estilo, algo que me ha parecido muy confuso. Hay detalles nada claros y que Hill no justifica, como las motivaciones de los personajes o el mundo, el cual parece más un decorado para ambientar la trama que un elemento de la propia historia. A pesar de estos errores no abandoné la lectura pues creo que tiene gancho y la premisa me atrapó lo suficiente como para seguir hasta el final. Matt Hill es un autor interesante y estaré atento a sus siguientes obras, aunque no puedo recomendar Graft sí que creo que es un autor al que hay que seguir la pista.

viernes, 6 de mayo de 2016

La casa de la muerte, de Sara Pinborough


La literatura juvenil tiene auténticas joyas, como es el caso de La casa de la muerte, de Sarah Pinborough (Lee Runas, 2015). Es cierto que hay ciertos tópicos de los que parece no poder huir, protagonistas adolescentes, la relación amorosa, pero si algo suele fallar en las novelas juveniles son la prosa y el planteamiento de la novela en general (trama, argumento, desarrollo). En La casa de la muerte todo esto termina siendo un punto a favor.

La casa de la muerte, trata de un grupo de jóvenes que viven aislados en una especie de internado en Inglaterra. Ellos intuyen por qué están allí, pero desde el principio de la novela hay un halo de misterio y secretismo autoimpuesto por los jóvenes. En esta especie de internado hay un grupo de adultos que supervisan a los adolescentes de forma exageradamente estricta. Poco más sabemos al inicio de la novela salvo que los chavales creen estar enfermos con algo a lo que llaman ser “defectuoso” y que su encierro durará hasta que muestren síntomas de dicha enfermedad. También saben que tras mostrar esos síntomas, desaparecerán.

La novela plantea un escenario duro, y aunque estemos acostumbrados a una banalización de la muerte en las novelas juveniles, aquí se le da un peso y una crudeza que consiguen que cada muerte signifique algo. Aunque en el libro no aparecen muertes explícitas, no hay escenas macabras ni asesinatos grotescos. Al contrario de lo que podemos esperar de un libro con este título. Lo más duro de esta novela es la espera. La espera a lo inevitable, a que la enfermedad surja y uno desaparezca. Sin saber si quiera con certeza que esto puede ocurrir. Los jóvenes son semi-abandonados en este lugar a la espera de una incerteza.

En esta novela también hay espacio para el amor. Una relación que no peca de artificial o forzada, sino que se gesta a partir de unas situaciones que entendemos gracias al personaje de Toby, situaciones envueltas en este ámbito de terror y de espera mortal. Tanto es así que esta relación se convertirá en parte del motor de la trama. La casa de la muerte es una novela de difícil clasificación. Es género fantástico quizá por este futuro o sociedad parecida a la nuestra donde se desarrolla la historia. Podríamos hacer una analogía muy clara (algunos ya la habréis hecho leyendo la reseña) con El señor de las moscas, de Golding. Por lo que entonces diría que tanto una como la otra son novelas de terror. Un terror muy real, un terror que no se dibuja a través de sombras o monstruos, sino por una espera. Una larga espera a lo desconocido aunque imaginado. La novela por supuesto no es perfecta, y peca de repeticiones y de unos flashback que más que aportar contenido a la historia lastran la narración, pero en definitiva creo que es una novela interesante, que quiere contar algo y que lo hace de forma honesta y maravillosa (parafraseando a Gaiman en su blurb). Creo que la clave de Sarah Pinborough es la voz narrativa que utiliza para tratar temas oscuros, porque al fin y al cabo, La casa de la muerte no es una novela sobre la muerte, es una novela sobre la vida y la esperanza.

miércoles, 4 de mayo de 2016

El caballero de los siete reinos, de George R.R. Martin


Cristina Macía nos vuelve a deleitar con una nueva traducción de George R.R. Martin. Y hay que reconocerlo, gran parte del éxito del autor en España ha sido el trabajo arriesgado de Macía. En cualquier caso, mientras esperamos la salida de Vientos de invierno, la editorial Gigamesh se ha preocupado de proporcionar material suficiente de Martin hasta la fecha, como los tres volúmenes de su autobiografía literaria, la enciclopedia de Canción de hielo y fuego y El caballero de los siete reinos, tres relatos o novelas cortas que tienen lugar en Poniente.

El caballero de los siete reinos está protagonizada por Ser Duncan el Alto, un escudero que acaba de ser nombrado caballero, y el joven Egg, un curioso chiquillo con mucha labia. Dunk y Egg son una pareja divertida, y protagonizan tres relatos en la línea de las historias de Poniente pero con una dosis añadida de humor. Se trata de historias divertidas, entretenidas, y que a su vez proporcionan más contenido al lore de Canción de hielo y fuego.  Dunk y Egg recorren Poniente viviendo una serie de aventuras y desventuras. En el relato “La espada leal” se enfrentan a una viuda mientras una gran sequía tiene lugar. En “El caballero misterioso” la traición y la trama palaciega aparecen en el torneo de una boda.

Me atrevería a decir que El caballero de los siete reinos es la incursión de Martin en la novela juvenil. Un Poniente relativamente descafeinado pero que no pierde esa atmósfera amenazante y cruel. Además Martin se ha inspirado claramente en los clásicos relatos de caballeros, pero con el ingrediente Martin de acción, giros de guion y humor. Dunk y Egg son una pareja divertida, de polos opuestos pero que consiguen encajar a la perfección creando un tándem con el que el lector empatiza al instante y se sumerge en una lectura apasionante. Personalmente me lo he pasado genial, y no descarto releer los tres relatos de nuevo (ya había leído la adaptación a comic hacía unos años), porque me parecen una perfecta puerta para entrar a Poniente para los que tienen miedo de los libros demasiado largos.


George R.R. Martin es un autor de atmósferas, de escenarios y de personajes. Combina todos estos elementos para crear tramas que a primera vista pueden parecer simples o algo caóticas en algo adictivo. El lector quiere saber más. Más de todo. Y si algo consigue Martin es emocionar. Es un autor que despierta emociones que leyendo raramente se consiguen. El lector, como he comentado antes, empatiza al instante con los personajes, y esto es lo que provoca todos esos memes sobre el autor matando personajes. No se trata del propio fin de que mueran, sino de todo el proceso por el que pasa el lector con esos personajes. Muchísimos autores matan, pero pocos te preparan para que esas muertes te duelan. George R.R. Martin es uno de los grandes autores de fantasía actuales y uno de los más versátiles.

Hace unos años DeBolsillo publicó la adaptación a cómic de las dos primeras historias (aunque el dibujo era un tanto, justito). Por fin Gigamesh publica esta fantástica edición que cuenta con la ya mencionada traducción de Cristina Macía, la divertidísima introducción de Corominas y la impresionante cubierta del mismo. Martin lo vuelve a conseguir, nos atrapa en sus historias para dejarnos con ganas de más historias, más cuentos y más relatos. Además Gigamesh confirmó que van a publicar una edición en tapa dura con las ilustraciones interiores de la versión inglesa y con un formato acorde con el canon de los libros en edición lujo de Canción de hielo y fuego. En fin. Cómo odio Gigamesh.

martes, 3 de mayo de 2016

Resumen de lecturas [abril, 2016]



1º - The Showa Anthology: Modern Japanese Stories, editado por Van C. Gessel (1989) 

Me ha costado horrores conseguir leer esta antología. La edición es complicada de conseguir y en la biblioteca lo daban por perdido. La lectura ha sido una decepción importante, y no por los autores, sino por la edición, con una letra ilegible, márgenes hasta el borde del libro y en general, incómoda y poco manejable. Además la traducción de los relatos chirría bastante. Aquí los contenidos.

2º - 69, de Ryû Murakami  

Ya lo he confesado en varios lugares, pero Ryû Murakami es de mis autores de cabecera. Aunque recomiendo no leer demasiadas obras suyas seguidas, pues es un autor crudo, duro y con una mirada despojada de artificios hacia la realidad. La trama es la de el protagonista contando sus desventuras en 1969, el cambio político y social de Japón, lo desenfadado de la juventud y cómo el choque cultural debido a la ocupación de EE.UU. afecta a los japoneses.

3º - Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago  


4º - La saga de Hrolf Kraki, de Poul Anderson [Reseña

5º - Relojes de hueso, de David Mitchell [Reseña

6º - Snakewood, de Adrian Selby 

Pronto reseña en el blog, pero adelanto que ha sido una lectura difícil, entretenida, pero que no ha cumplido las expectativas que genera al inicio de la novela. Tiene cosas interesantes y algunos planteamientos novedosos, pero peca de fallos gordos.

7º - Luna llena y otros cuentos, de Yasushi Inoue 

8º - Spiral, de Koji Suzuki 

Segunda parte de la trilogía RING. La trama continúa justo después de la primera novela pero con otros personajes. Si Ring parece descabellada, Spiral lo es todavía más. Y ojo, que más que terror, trata sobre genética. Es quizá un thriller (sobre genética y mutación viral) con tintes sobrenaturales.

9º - The Emperor's Railroad, de Guy Haley [Reseña

10º - La polilla en la casa del humo, de Guillem López [Reseña

11º - El elefante desaparece, de Haruki Murakami 

Decepción total. Habrá reseña en El peso del aire.

12º - Sharp Ends, de Joe Abercrombie [Reseña]  

13º - The Sino-Japanese War and Birth of Japanese Nationalism, de Makito Saya 

De este quiero hablar tranquilamente en El peso de aire. Como curiosidad, ¿sabíais que escritores como Doppo Kunikida colaboraron con la prensa japonesa para difundir información falsa sobre las matanzas que realizaban los japoneses? El libro está lleno de detalles interesantes como este.