15/5/18

El zoo de papel y otros relatos, de Ken Liu



Tengo un defecto, tiendo a posponer las reseñas de los libros que más me han gustado o impactado. Quiero que el texto sea lo más preciso posible. Elaborado, profundo, trabajado. Y de mientras publico reseñas de libros que, aunque son entretenidos, no necesitan tanta introspección ni reflexión para reseñar. Al final el conjunto es el de muchas reseñas sobre libros normaletes y los que realmente deberían destacar se me quedan en el tintero. Como comentaba en pasadas reseñas, tengo bastantes textos en borradores (más de 100), muchos casi terminados pero que he dejado ahí, en el limbo. No hay motivos. No hay excusas. Así que hoy os traigo la reseña de una de las obras que más disfruté en 2017 (de hecho la puse en el top de las mejores lecturas de dicho año). Se trata de El zoo de papel y otros relatos, del ya más que conocido Ken Liu.

Este libro lo he leído dos veces. En realidad más, ya que había disfrutado de varios de los relatos en inglés en revistas o en varias antologías como Terra Nova. Pero me compré el volumen en inglés y me lo leí de una sentada. Qué gozada. Y luego lo releí con la traducción de María Pilar san Román. De verdad, qué gozada. Qué bien traduce. El caso es que tengo una espinita que me molesta, que está ahí. Tengo la ligera sensación de que Ken Liu no tiene la repercursión que un autor de su categoría debería tener. Y esto es una sensación basada en percepciones totalmente subjetivas. Es decir, podría estar totalmente equivocado. Lo que quiero decir es que este volumen de relatos es de esos libros que podrían aparecer en los folletines culturales de cualquier periódico, en Babelia, en Jot Down, o en clubs de lectura de bibliotecas y librerías. El zoo de papel y otros relatos es un libro que trata temas universales. Pero además lo hace con originalidad, con un estilo que pocos escritores alcanzan jamás. Ken Liu es, llanamente, de los mejores autores que he leído jamás.

Me da que esta reseña se me va a alargar.

Pero volvamos al libro. La antología (y la llamo así porque es un recopilatorio de cuentos previamente publicados) se inicia con un prefacio del propio autor en el que narra su experiencia. En la reseña de La gracia de los reyes comentaba la capacidad del autor para crear mundos originales, culturas, situaciones, personajes y demás. No solo world-building (guolbildin) sino una capacidad imaginativa desbordante. Pues con esta antología no se queda corto, e incluso hay relatos que son de puro derroche creativo. 


El libro comienza con un relato que me tiene en ascuas, por un lado el relato en conjunto no me gusta, pero por otro, y como decía antes, el derroche creativo es tan brutal que no puedo evitar sentir que este texto es excelente. 'Acerca de las costumbres de elaboración de libros en determinadas especies' es una especie de ensayo antropológico o cultural sobre distintas especies del universo y su modo de transmitir la escritura. No os hacéis ni una idea de la cantidad de modos y formas que Liu imagina. Lo que os decía, derroche. 'Cambio de estado' es un relato donde el Ken Liu que yo conozco aparece. El de los personajes profundos, el del drama, el de la tragedia. Ken Liu os va a hacer llorar. Os va a ablandar la patata. 'Como anillo al dedo' es un relato que reflexiona sobre la influencia de la tecnología en nuestars vidas. Un Black Mirror descafeinado, y no porque sea malo, sino porque no es tan tecnofóbico ni de terror. Bueno, sí, es bastante terrorífico. 'Buena caza' cuenta la historia de Liang, el hijo de un cazador de demonios que pierde sus poderes mágicos ya que su padre asesina a una huljiging. Liang debe adaptarse a los tiempos modernos. Ken Liu usa este relato para reflexionar sobre el choque entre tradición y modernidad. 'El literomante' es uno de esos relatos espectacular que uno lee cada mucho. Aunque, sorpresa, diría que el 99% de los relatos que vais a encontrar aquí son tan increíblemente buenos que os va a costar volver a leer un texto breve que os emocione tanto. En cualquier caso, en este relato reflexiona a través de la lingüistica sobre la pérdida, la crueldad y la desolación. La guerra y la crueldad humana a veces no tienen límites.

'Simulacro' además de ser un ejercicio de estilo (son varias entrevistas a varios personajes, ejercicio que el autor llevará a cabo en algún que otro texto más), es una estupenda reflexión sobre el perdón y los recuerdos. 'Regulada' me dejó alucinado. En este caso es una novela corta que recuerda mucho a Blade Runner, ese ambiente noir y tecnológico con ciertos tintes distópicos. Un relato de suspense políciaco de lo más entretenido. Y aquí llega uno de mis dos preferidos, 'El zoo de papel', un relato sobre la maternidad, sobre las raíces culturales, sobre crecer, sobre las elecciones en la vida. Un texto durísimo y tierno al mismo tiempo. Y finalizo la reseña (comentar todos los relatos puede llegar a cansar y así os dejo la puerta abierta a que exploréis) con 'Mono no aware', mi relato preferido de Ken Liu y premio Hugo en 2013. Un texto del que no os voy a contar nada, pero que leí por primera vez en al avión cuando me mudé a Dinamarca por primera vez y me deshice en lágrimas. Uno de mis relatos preferidos de todos los tiempos.

En definitiva, habréis notado cierto entusiasmo hacia el autor. Ken Liu aúna muchísimas características que me fascinan: especulación científica, social y cultural. Ken Liu te puede hablar de una nave generacional como del cambio cultural que sufre una familia de immigrantes a medida que pasan las generaciones. Al mismo tiempo es capaz de reflexionar sobre periodos históricos concretos sin poner buenos y malos, sino a personas en situaciones extremas. Los textos de Ken Liu son eso, humanistas, y en definitiva apelan a aquello que nos hace ser personas. Nuestros errores, nuestras taras, manías, virtudes, sueños y motivaciones. Es por eso que leer a Ken Liu debería ser asignatura obligatoria para cualquier aficionado a la lectura. Además la edición de Runas es de 10, con una espectacular traducción de María Pilar san Román. No me queda nada más por decir. Leed a Ken Liu. Os cambiará la forma de ver la vida.

7/5/18

Alida y el reino de Uluf, de Eric G. Moral


La fantasía se puede enfocar de modos muy distintos. Para mí, es el género más versátil y amplio de todos. Por ello cuando escuché de Alida y el reino de Uluf, de Eric G. Moral (publicada en Edelvives) mi entusiasmo creció. Una novela que sucede en África (en un país imaginario pero que es muy semejante a Casmance, al sur de Senegal) llamado Uluf. Magia, brujería, presagios y aventuras. ¿Interesante, verdad? La novela la protagonizan Alida, una adolescente nativa de Uluf que fue adoptada por una pareja que reside en Barcelona, donde ella se ha criado y ha vivido toda su vida; y Sam, cuyos padres son amigos de los de Alida y ambos adolescentes se conocen desde bien jovencitos. La novela comienza con el padre de Alida, Pau, un africanólogo que se ha perdido en Uluf, país en plena rebelión. El intérprete de Pau aparece en la casa de Barcelona de Alida y le dice a ella y a su madre que Pau ha sido secuestrado por los rebeldes. A partir de aquí comienza una novela de aventuras protagonizada por la pareja de jóvenes en este país africano.

Lo que primero destaca y en lo que el autor hace bastante émfasis es en la relación entre los dos adolescentes. No se soportan. Se dedican a chincharse y a ser repelentes el uno con la otra siempre que pueden. De este modo Eric construye la personalidad de sus personajes de una forma bastante eficiente. Aunque quizá demasiado, pues la manía que cogí a Sam en las primeras páginas no me la quité de encima en todo el libro. Es cierto que Sam es el arquetipo de occidental del primer mundo, con mentalidad racional, capitalista y demás. Pero en ocasiones su actitud me recordaba a la del protagonista de El guardián entre el centene. La de un arrogante e imbécil jovencito al que no le han dado dos guantás bien dadas en el momento oportuno. Por supuesto África se ocupará de ponerlo en su sitio, pero como lector he disfrutado mucho más de Alida. Una chica muy humana, repleta de claroscuros, miedos, inseguridades, motivaciones y un amor tremendo por su tierra natal. Aquí vemos reflejado el profundo respeto que siente el autor por este vastísimo continente. A través de las palabras de Alida soñamos con África, sus gentes, sus culturas, sus paisajes.


La novela está preñada de frases para enmarcar. Muchas citas lapidarias a veces pueden ser un problema, y aunque quizá en una novela juvenil de este estilo sea normal ser menos sutil, yo hubiera preferido que el autor se comediera un poco con algunas lecciones de moral (la cultura de Facebook ante los desastres, reflexiones sobre racismo, capitalismo o cultura). Tengo mi ejemplar lleno de marcadores pues tiene pasajes muy buenos e interesantes, pero en ocasiones me resultaba demasiado obvio. Demasiado "mírame, estoy siendo profundo". Hubiera disfrutado más si el autor me hubiera dado espacio a mí para reflexionar ante hechos o frases dichas por los personajes en vez de darme la conclusión del acertijo moral resuelta. Además tiene un par de deus ex machina que me sacaron bastante de la lectura en ese momento. En cualquier caso, es un error muy menor que no afecta en apenas nada a la lectura.

La novela es, en definitiva, un libro de aventuras y de aprendizaje. Sam se deconstruye, sirviendo de arquetipo de Europa y su mirada siempre por encima del hombro hacia África. Y Alida aprende a forjar su personalidad (ya bastante sólida) y a redescubrir su propia identidad, aspecto que creo es el mayor acierto de todo el libro. Eric consigue un personajazo tremendo con Alida, sus experiencias y su forma de ver el mundo. Alida y el reino de Uluf es una novela muy entretenida, con un tono muy ligerito y que se lee en dos tardes. Además os recomiendo seguir al autor, Eric G. Moral, por las redes sociales ya que sus aventuras por el continente africano y sus perlitas de conocimiento sobre la cultura de países como Senegal es de lo mejorcito de la red. Yo le sigo desde hace tiempo y os aseguro que vale la pena. 

4/5/18

Dogs of War, de Adrian Tchaikovsky


Hace unos días os comentaba mis sensaciones tras leer Ironclads, de Adrian Tchaikovsky. Una novela que, en resumen, me había resultado bastante floja. Tchaikovsky publicó esa novela junto a esta otra, Dogs of War en un periodo muy corto de tiempo. Ambas son novelas cortas, ambas son de ciencia ficción bélica y ambas tratan temáticas de lo más interesantes. Pero Dogs of War, resumiendo y spoileando el resto de la reseña, me ha parecido una obra mucho más redonda que a la anterior. Con esta reseñaespero corroborar mi afirmación cuando digo que Tchaikovsky es un tipo con una cantidad de ideas apabullante y que, además, no tiene nada que envidiar al ritmo de escritura de Brandon Sanderson.

Este libro explora unas cuantas ideas de lo más molonas, como el rol que puede llegar a tener una IA en la sociedad, los derechos que debería tener o qué nos hace humanos. Algo que a priori es bastante común. Pero y si lo hace a través de una serie de personajes muy pintorescos como bioformas animales que se usan para la guerra. Rex es una bioforma, es decir, un animal vivo artificial. La novela se cuenta desde la perspectiva de esta bioforma por lo que el estilo narrativo se vuelve interesantísimo (instintos + forma de pensar de lo más curiosa). Rex, además, es 100% leal a su amo y un arma letal contra los enemigos. Su unidad está formada por otras bioformas y conforman un grupo variopinto de lo más curioso y entretenido. Tenemos la mentalidad canina de Rex, la mente colmena de un enjambre de abejas o los instintos asesinos de un lagarto gigante. Los puntos de vista de estas formas de vida cibernéticas aportan reflexioniones de forma sutil que el autor se abstiene de explicar como narrador, ya que las pone en boca de los personajes.

Es muy interesante observar los conflictos a los que se ve sometido Rex, pues ni aunque quisiera, no puede negarse a cualquier orden de su maestro, lo que le obliga a cometer actos moralmente negativos. El ritmo del libro es muy ágil y está salpicado de escenas de acción muy interesantes e impactantes. Los que hayáis leído obras de Tchaikovsky sabréis lo bien que se le da describir situaciones de conflicto, combates y demás. En conclusión, es un libro de ciencia ficción bélica que presenta un drama muy humano a través de una bioforma canina. La historia de esta inteligencia artificial es conmovedora y aporta reflexiones morales y éticas de lo más interesantes. Además de ser una excelente novela de personajes, es una obra de lo más disfrutable y entretenida. Muy recomendable, en este caso sí, para comenzar a leer al autor con un texto breve pero intensísimo.

1/5/18

The Collapsing Empire, de John Scalzi



John Scalzi es uno de los autores más populares de ciencia ficción space opera (u opera espacial). Sus novelas son entretenidas, divertidas y ligeras. En general. Su tono es mayormente comercial y aunque a veces se ha escapado de esta corriente más "mainstream" dentro del propio género con obras como Lock In (o la secuela Head On), suele esribir obras situadas en el espacio, con navecitas pew pew y personajes carismáticos. Explico esto porque cuando me dispongo a leer un libro de Scalzi espero ciertas cosas: cierto oficio, es decir, no una novela excelsa en cuanto estilo pero si funcional, con una estructura sólida, estilo eficiente y un ritmo aceptable. Buenas tramas, y no las mejores tramas, pero sí buenas, que tengan sentido y me enganchen, por muy simples que puedan ser. Personajes memorables, y sentido del humor. Si uno de estos elementos falla o flojea, el conjunto se resiente, y esto es lo que me ha ocurrido con The Collapsing Empire de John Scalzi. 

The Collapsing Empire incia una nueva saga para nada relacionada con su trabajo más popular, Old Man's War (La vieja guardia). En esta nueva serie tenemos el típico imperio humano galáctico que está interconectado por una red llamada Flow, una especie de túneles que contectan todos los planetas. No existe tecnología para desarrollar el viaje interestelar, por lo que estos túneles son vitales. Y ya. No hay más. Scalzi situa a una serie de personajes a través de este imperio terriblemente tópico y plano y les ocurren cosas. Quizá lo que más me dolió fue la pereza al construir el mundo. Aunque bueno, diríamos, si el resto es guay, da igual esto del guolbildin, ¿no? Veréis, el caso es que la trama no es especialmente entretenida, no es ingeniosa y no sorprende. Los personajes son más de lo mismo, tópicos y clichés que siguen una serie de pasos que todos conocemos y sueltan frases prefabricadas. Además, Scalzi se permite el lujo (lujazo, diría yo) de conseguir que toda esta novela sea introductoria para la nueva serie. Es decir, tenemos una novela que comienza una nueva saga de ciencia ficción que no explica apenas nada, con personajes sosos, una trama aburrida y que no consigue enganchar. ¿Por qué? ¿Por qué iba a seguir leyendo el resto?

A ver, la novela no deja de ser entretenida. Tiene sus disparos y sus pew pew, y el final me sorprendió (algo prodigioso si contamos el desarrollo del resto de la obra), pero me ha parecido una novela muy pobre, plana y sin interés. Creo que Scalzi tiene potencial como autor, y lo ha demostrado en la ya mencionada La vieja guardia o en Lock In pero cuando leo novelas de este tipo no puedo evitar pensar en que cierto autor necesitaba pagarse unas reformas en la casa (totalmente legítimo, no deja de ser un oficio). El caso es que no la recomiendo, y mucho menos si es vuestro primer Scalzi. Aunque es cierto que se lee en dos tardes y tiene momentos de humor muy conseguidos, el conjunto, para mí, no pasa el aprobado. Una lástima.

30/4/18

Ironclads, de Adrian Tchaikovsky


Seamos sinceros, tengo tantas reseñas acumuladas y escritas a medias que solo ponerme en la pestaña de borradores del blog me agobia una barbaridad. Pero es que tengo muchas, como esta de Ironclads, casi terminadas, y creo que el blog se merece un poquito de atención. No es necesario un texto larguísimo, ni hacer un análisis brillante como los de Esteban Betancour. Así que voy a hablaros de Ironclads, esta novela corta de Tchaikovsky que, por desgracia, no me ha gustado demasiado. Y me parece paradójico, pues es la primera vez que hablo de este autor que me alucina en el blog, y el estreno es con la que probablamente sea la única novela que no me ha funcionado del todo.

Adrian Tchaikovsky, autor que visitó el festival Celsius232 en 2014, es autor de una serie de 10 libros de fantasía titulada Shadows of the Apt. Pero quizá lo conoceréis por ser el autor de Children of Time, novela de ciencia ficción que Alamut (supuestamente) publicará traducida. Ironclads es una novela de ciencia ficción bélica que se situa en un futuro cercano (muy cercano) donde trata la invasión de Suecia por parte de los Estados Unidos de América. Esta invasión está motivada por motivos económicos y sociales precedidos por las grandes corporaciones y sus dueños ultraricos (algo que me recordó a las premisas de las novelas de Richard Morgan), por lo que los EE.UU. deciden enviar un grupo de militares a Escandinavia. Para el país norteamericano, los soldados son carne de cañón y un método barato para llevar a cabo su plan militar. Tchaikvosky pues presenta un escenario donde cuestiona valores morales y éticos sobre la guerra. Ironclads es una novela que viene de la mano de Dogs of War otra novela corta de ciencia ficción bélica de la que hablaré en una entrada futura. 

Como el propio autor ha revelado en alguna entrevista, su intención era la de plantear preguntas y situaciones plausibles en un futuro lo suficientemente cercano como para que el lector pudiera verse reflejado en él y pensara "vaya, esto podría ocurrir, me lo creo". La novela la protagoniza esta escuadra de militares norteamericanos que cuestionarán continuamente su rol en todo este conflicto. ¿Son soldados o peones? ¿Soldado y peón es lo mismo? ¿Qué pintan ellos allí? 

En realidad tanto la idea como el desarrollo de la novelita son interesantes y la verdad es que se lee muy comodamente. Mi problema ha sido quizá con el propio contenido de la obra. En más de una ocasión sentí que el autor se guardaba mucho por explicar y ofrecía resúmenes algo vagos que no me acababan de explicar del todo qué estaba ocurriendo. La historia se centra mucho en los personajes y trata de adoptar un tono muy humanista, pero que en muchísimas ocasiones se torna cansino y pesado. Es cierto que entré a leer Ironclads imaginando una novela con acción y debate filosófico y político, pero no me esperaba que fuera a estar tan mal mezclados. Me explico, cuando se habla de política, se hace eterno y mi sensación es que el autor no ha conseguido la sutileza que quizá habría encajado mejor en la obra. No puedo evitar pensar en otras obras que tratan este tema como Genocidal Organ (novela y manga de Project Itoh) que presenta a un cuerpo de élite norteamericano destinado a misiones de alto riesgo en países en conflicto.

En cualquier caso, creo que no deja de ser una obra interesante, con un planteamiento que no está nada obsoleto, pese a partir de una premisa clásica. Tchaikovsky me parece uno de los escritores más interesantes que hay actualmente, y ha firmado varias novelas que a mí me han fascinado de una manera brutal, como la ya mencionada Children of Time, o Spiderlight (Tor.com), dos novelas por las que os recomiendo comenzar a leer al autor (en vez de por Ironclads).

23/4/18

5 libros para Sant Jordi

No tenía planeado este post, pero ¿qué es Sant Jordi sino la celebración de la lectura? Así que me he sacado una breve lista con 5 lecturas para que recomendéis, compréis, regaléis o leáis. Lo que queráis, pero que sea con libros. Con lecturas. Este día ha sido uno de mis preferidos desde muy pequeño, cuando me contaban en el colegio la leyenda del dragón y el caballero. Mi interés creció cuando comencé a visitar Montblanc (lugar del orígen de la leyenda) y terminó de florecer cuando me aficioné a la lectura. Desde que vivo en Copenhague no ha pasado un solo día que no eche de menos ver las calles de Catalunya repletas de libros y rosas. Hoy es uno de los días más bonitos del año. Se lee, se compra y se regala literatura. Por ello aquí mi granito de arena. Así que sin más, allá vamos.



1) Un autor nacional


El último sueño, de Guillem López. Ed. Minotauro.
Definida como fantasía industrial, este es quizá el libro más gamberro de Guillem López. Quizá también el menos experimental, lo que convierte esta novela en una perfecta puerta entrada a la obra del autor. Drogas, pansexualidad, bandas callejeras y una aventura que sigue las desventuras de Kemi, una esclava que huye tanto de síndicos como de sacerdotes.

2) Un clásico resucitado


Els desposseïts de Ursula K. LeGuin (Trad. Blanca Busquets). Ed. Raig Verd.
Curioso, hemos tenido que esperar hasta 2018 para ver retraducida y reeditada esta magnífica obra de Ursula K. LeGuin. Y es por eso que todo el apoyo que reciba el libro es poca. Raig Verd presenta una cuidadísima edición de la obra especulativa más conocida de LeGuin. Espero que no sea la última y progresivamente goteen el resto de novelas de la autora en catalán.

3) Una traducción


Cero, de Kathe Koja (Trad. de Pilar Ramirez Tello) La Biblioteca de Carfax.
Una opresiva novela de terror psicológico que gira entorno a dos personajes que descubren un agujero negro en el sótano de su edificio. Con un estilo peculiar y una voz definitivamente única, Kathe Koja (a través de Pilar Ramírez Tello) consigue con sus palabras transmitir agobio, opresión y pavor.

4) Un libro breve


Agentes de Dreamland, de Caitlín R. Kiernan (Trad. de María Pilar San Román). Runas.
¿Más terror? Sí, pero este es peculiar. Una novela descaradamente lovecraftiana que presenta viajes temporales, mucho sentido del humor y macarrismo. Kiernan es una de las autoras con una potencia narrativa más destacables del momento, así que esta novela de apenas 120 páginas es una excusa estupenda para adentrarse en su mundo.

5) Un libro de cuentos


Deja que te cuente, de Shirley Jackson. (Trad. de Paula Kuffer). Ed. Minúscula.
Creo que desde que leí "Siempre hemos vivido en el castillo" no voy a poder dejar de recomendar jamás a Shirley Jackson. Deja que te cuente tiene cuentos, relatos, ensayos, críticas y todo tipo de textos de la mejor y mayor escritora del siglo XX. Impresionante tomo.

Y eso es todo, una lista muy breve, con comentarios breves para que podáis consultar mientras deambuláis por las librerías y las paradas de Sant Jordi. ¡Feliz diada!

11/4/18

Las diez mil vidas de Milo, de Michael Poore


Hay libros que, de no recibir una recomendación directa u otra llamada de atención, pasan desapercibidos. Quizá porque se mueven en lugares ajenos a los míos, quizá porque llegan a lectores con los que no suelo relacionarme. Quizá por pura casualidad. Quién sabe. El caso es que La diez mil vidas de Milo (Reincarnation Blues), de Michael Poore había pasado ante mí en inglés en varias ocasiones y no le había prestado mucha atención. Gran error. Y es por este motivo por el que sigo leyendo blogs y recomendaciones. A veces basta una mera casualidad para perderse una gran historia.

Milo, tras ser devorado por un tiburón en el año 2017, se da cuenta de que ya solo le quedan cinco vidas para alcanzar la perfección. Ha vivido 1.995 en las que ha ido en busca de esta iluminación. Tras haber vivido estas casi 2.000 vidas y haber resultado de lo más infructuosos sus esfuerzos, se siente algo desanimado ante la perspectiva de no ser capaz de cumplir su objetivo. El propio Milo ha evitado de forma inconsciente o consciente en ocasiones alcanzar esta meta, debido a su amor por la Muerte, a quien llama Suzie. En resumen, se podría decir que a Milo nunca le ha interesado mucho cumplir esta hazaña, sino en disfrutar de estas 1.995 vidas. Pero ante la inminente llegada del fin, Milo decide dar un giro en su nueva vida.


La historia transcurre en varios puntos cronológicos, dando saltos al pasado de Milo en el que conocemos sus primeras reencarnaciones y al futuro, donde la humanidad está en plena colonización estelar. Milo ha habitado cuerpos de hombres, de mujeres y de animales. Y ha vivido todo tipo de vidas. Michael Poore construye historias, relatos y pequeños cuentos que hila en un todo narrativo para crear la extensa y larga experiencia de Milo (por no llamarlo "vida"). Las diez mil vidas de Milo (Alianza de Novelas) es una novela con reminiscencias claras (la comparación me parece inevitable) a Las primeras quince vidas de Harry August de Claire North, aunque la obra de North era mucho más contenida y concisa, pues era más bien una especie de Día de la Marmota. En este caso, Milo no vuelve al mismo cuerpo dos veces.

El tono de la novela es sencillo y ágil, y consigue un ritmo veloz y cómodo para una novela de tanta extensión. Enhorabuena pues al traductor, Miguel Marqués, por lograr adaptar tan bien el tono narrativo del autor. Michael Poore cambia de registro narrativo durante la historia, dependiendo de relato/vida que está narrando en ese instante. Esto le otorga color y un gran dinamismo al libro, y logra que no se haga aburrido en ningún momento. La variedad de temas (y de estilos) consigue de una novela sobre un solo personaje un tapiz coral de lo más sorprendente. Y para finalizar creo que hay que destacar el humor, y es que el sarcasmo de Moore está pensado y cuidado al extremo. No tendremos comparaciones cutres ni chistes fáciles, sino reflexiones que nos harán levantar la ceja para, al cabo de unos segundos, partirnos de risa. Siempre he creído que el humor es uno de los estilos/géneros narrativos más complicados, sobre todo cuando en la obra mezclas reflexiones existencialistas profundas y muy humanas. Pero a veces pienso, ¿qué mejor manera hay de explicar el sentido de la vida? En estos momentos me viene a la memoria una frase de Terry Pratchett que define a la perfección la escenia de este libro: "Se dice que tu vida entera pasa ante tus ojos antes de morir. Es cierto, es el periodo que al que llamamos vida".

19/3/18

Me tragó el igualma, de Víctor Guisado


La filosofía y la poesía son dos armas muy potentes de la literatura que no vemos a menudo en la ciencia ficción. Ni siquiera en la ciencia ficción humanista. Es cierto que recargar un texto con teoremas existenciales y un estilo sorbecargado, si además es una trama relativamente complicada, puede echar al lector para atrás. Pero las reminiscencias a El Principito son claras. Esa mirada infantil hacia nosotros mismos, hacia la vida, hacia el universo. Pues tenemos una obra con una carga filosófica similar en España. Estoy hablando de Me tragó el igualma, de Víctor Guisado Muñoz, y publicada en Ediciones el Transbordador. Quizá consideréis que exagero, y que la comparación es atrevida como poco, pero dejad que os hable un poco más de esta magnífica obra y del sorpresón que me he llevado con su lectura. 

Me tragó el igualma es una obra misteriosa, con muchísimo asombro y sentido de la maravilla por el universo y el cosmos. ¿Sabéis esa extraña melancolía, como añoranza de algo que jamás hemo conocido, cuando miramos a las estrellas? Esa ha sido la sensación que me ha impregnado durante toda la lectura de esta novela. El Hijo del Poeta es el protagonista de esta obra narrada en primera persona. Este chico acompaña de pequeño a su padre a recolectar los frutos de los árboles-monte, un tipo de fruto que se vende como poesía a los clientes. Padre e hijo viven de aquí para allá, su labor es dura, pero el joven observa las estrellas con anhelo. A través de su curioso periplo iremos observando el mundo a través de los ojos del chico y de su inusual y curiosa forma de interpretar el entorno. Amistad, soledad, sueños y poesía son los elementos que van en la maleta de viaje de esta entrañable pareja.

Últimamente me apetecen historias distintas, sobre todo desde que traduzco género fantástico y paso tantas horas sumergido en estos textos, para desconectar me apetecen cosas fuera de lo común. Es probable que este haya sido un gran punto a favor no solo de que adelantara esta lectura en la pila, sino de que me gustara tanto. Me tragó el igualma es desde luego un rara avis, ya que no solo propone una historia y una trama distinta, fuera de lo común, sino que el modo de llevarla a cabo es sorprendente y nuevo. Mirad, no digo que en general las novelas no estén, digamos, bien escritas, pero en general tengo la sensación de que el estilo es lo que menos se cuida en el género (cada vez hay más excepciones y autores destacables), pero la literatura de ideas suele predominar en este género. Por ello cuando me encuentro con un libro de personajes, de ideas y que además presenta una propuesta estilísta cuidadísima, siento cierto entusiasmo como lector. Como ya he comentado antes, Víctor Guisado escribe con un estilo milimétrico, como el de esos poetas que calculan cada verso. Esto va a sonar raro, pero me sorprendió ver páginas y páginas sin un salto de página, sin distintos párrafos. Un único párrafo que se extendía durante decenas de folios. Y pensé "uf, esto pinta bastante durito", pero nada más allá de la realidad, el texto fluye de un modo impresionante y recuerdo pensar "vaya, qué envidia y qué ganas de escribir". Y ahí me di cuenta de que se trataba de un libro magnífico.

"Mi debilidad es también mi fortaleza. ¿Qué sentido tienen el dolor y el sufrimiento humano a escala cósmica? Ninguno. Mi padre lo entendió antes que yo y así lo transmitió en las semillas que escribía. Por eso lo encerraron: porque el gobierno necesita que sigamos siendo pequeños primates temerosos del trueno y de la lluvia. Pero es imposible mirar cara a cara al Universo y seguir siendo meramente un Homo Sapiens. Miro fijamente al Cosmos hasta que me quedo ciego y la mente estalla. La contemplación del Cosmos es el virus mutágeno más poderorso que existe. A pesar de mi estómago, que sigue teniendo hambre y frío, ya no soy un hombre. Ya no tengo miedo y veo más allá de lo que me dictan las meras normas de la supervivencia darwiniana. El Universo ocurre, y no ocurre a mi alrededor: yo formo parte de él. Una parte insignificante."

Os he contado poquísimo de la trama, pero de verdad creo que vale la pena entrar conociendo poco o nada, con una leve sugerencia de "lee, esto es bueno", de "entra aquí, que hay maravilla". Los personajes están repletos de matices. Dicen muchísimo con muy poco. ¿Sabéis esas novelas de cientoypoco páginas que dicen más que esas sagas de miles y miles de páginas? Voilá. En definitiva, ha sido una lectura que he disfrutrado muchísimo, con la que me lo he pasado genial y que no creo que tarde en releer (costumbre que estoy tratando de reinstaurar en mi vida). La edición de Transbordador me ha sorprendido por la calidad del papel, la tipografía cómoda para leer y una maquetación sin errores (algo que no ves ni en las editoriales más grandes, por cierto). Es un libro cortito, pero esconde una historia enorme. Dadle una oportunidad y luego me contáis, yo por mi parte voy a agradecer a la persona que me recomendó lanzarme a esta lectura (guiño, guiño, Dani, guiño, guiño, Elías). Me tragó el igualma es una historia que voy a tardar en olvidar, para mí ha supuesto una lectura que me ha dejado huella. Y de esas hay pocas.

12/3/18

La armadura de la luz, de Javier Miró


Mi relación con la fantasía épica española es agridulce. Y sí, es una generalización brutal, pero los que seguís este blog sabéis que intento dar (dentro de lo posible) espacio a la literatura hispana y a autores autopublicados. Esto implica que me he encontrado DE TODO. En este mismo blog recibo casi un mail diario ofreciéndome words, epubs o libros en papel de novelas autopublicadas y he adoptado la costumbre de rechazarlo todo en vez de tratar de ser selectivo. Pero, Alex, ¿todo esto es para ponernos en sobreaviso de que La armadura de la luz de Javier Miró no es un buen libro? Pues todo lo contrario. Precisamente lo comencé a leer un tanto dubitativo. Las portadas con espadas o caballeros ya no me llaman la atención. El tono Warhammer no es lo mío. PERO. Javier Miró se ha marcado una obra bastante interesante y que me parece relevante destacar en el blog, ya que a muchos seguro que os despierta la curiosidad. Eso y que hace meses que la tengo leída con la reseña en un borrador bastante extenso, así que vamos allá.

Para los más perdidos, Javier Miró no es un desconocido en esto del mundillo literario. Le podéis encontrar en Libros prohibidos, en su canal de Youtube, en Autorquía y escribe además para varios medios. Casi nada. La armadura de la luz es su segunda novela, y cabe decir que publicarla en Minotauro es todo un logro (sin entrar a discutir la importancia actual del sello, es innegable su catálogo y el prestigio del que ha gozado). En cualquier caso, esto nos debería dar cierta garantía de que Javier Miró sabe lo que hace.

Comencemos con una confesión: Me producen rechazo las novelas de fantasía que comienzan con unos primeros capítulos con una prosa recargadísima donde nos cuentan el origen de las cosas, de los dioses, de la tierra, de los reinos y bla bla bla. No puedo. La armadura de la luz comienza así, y quizá por eso tardé tanto en anirmarme a terminarlo. Lo cierto es que pasado este inicio un tanto... manido, comienza la novela per se. Javier Miró plantea una serie de misterios y dudas en este inicio como el origen de la armadura que da nombre al título y la armadura de la oscuridad. Como ya sabéis, en la fantasía más clásica suele haber ese balance entre opuestos: luz y oscuridad, bien y mal, etc. La novela además cuenta con un gran elenco de personajes y puntos de vista distintos que van desde Jax e Iviqi, una pareja formada por un mercenario veterano y una joven que está desarrollando su formación marcial. Podríamos decir que esta pareja son los protagonistas de la novela, pero repito, hay una cantidad tremenda de personajes y puntos de vista, algo que, personalmente, me ha agradado (con algunos peros). 

La novela es una mezcla entre un tono épico muy propio de leyendas y fábulas, y un estilo bastante ligero, ameno y claro. El prólogo puede inducir a error, toda la historia no pretende ese tono rimbonbante de las historias épicas, sino que Javier Miró escribe con mucha soltura y añade muchísimo humor a su historia. Esto me sorprendió, pues me esperaba algo muy diferente, algo más barroco. El ritmo de la historia es trepidante, acelerado, repleto de acción y escenas que se entrelazan una tras otra, pero esto lacra la profundización de personajes. Durante la lectura uno tiene la sensación de que el autor teme que el lector pueda aburrirse, y creo que esto lacra que los personajes sean más poliédricos e interesantes. 


Antes la he llamado fantasía épica, y esto podría ser perfectamente discutible pues, en muchas ocasiones parece más una novela de espada y brujería. Tanto por ese "tono" de aventura folletinesca como por el alcance más centrado del worldbuilding en la inmediatez. En la fantasía épica (y puede que aquí me equivoque, no soy experto en género) solemos visitar escenarios enormes, grandes imperios, naciones, y las tramas son de gran impacto. En La armadura de la luz la trama y la construcción del mundo está muy centrada en los personajes y en sus situaciones inmediatas. En defintiva, Javier Miró dedica el tiempo justo a construir un escenario que nos permita situar a lospersonajes, pero no se entretiene en describir minuciosamente todo el entorno. Aunque es cierto que en muchas ocasiones echaba en falta una ambientación más amplia, de amplio espectro, para poder luego centrar la atención en la escena en concreto.

A nivel personal no quiero entrar en algunos temas que sí han mencionado otros lectores como Dalayn sobre la representación de ciertos personajes y colectivos. Creo que hay temas que ya deberíamos tener superados, ya que en este caso no sirve lo de "es que es una novela que hay que juzgar con la mirada de su época". En cuanto a personajes, destaco a Sergivs, ya que Miró hace un trabajo muy interesante deconstruyendo el arquetipo de bardo para construir a un personaje. Sobre el resto, lo que ya he comentado antes, me ha faltado tiempo en la cabeza de los personajes, profundizar en su psicología y en sus personalidades. En conclusión, se me hace complicado recomendar esta novela. Si tras todo lo dicho crees que es una novela de tu estilo, dale un tiento, si crees que no, pues lo dicho. Siempre me ha costado "recomendar" libros, pero si me dijeran cómo recomendar la novela de Javier Miró diría que te tiene que gustar la fantasía estilo warhammer, con mucha acción, muchas aventuras, pasapáginas y poco más. Es una novela efectiva que da lo que promete, y aunque yo no estaba demasiado interesado en lo que ofrecía, me parece una característica positiva para un libro. 

9/3/18

Dusk or Dark or Dawn or Day, de Seanan McGuire


Seanan McGuire es una autora increíblemente prolífica. Con varias series de novelas en marcha, cada año podemos ver varias novedades suyas que van desde relatos en antologías varias, pasando por novelas cortas hasta novelas propiamente dichas. Muchos la conoceréis ya que la editorial Runas va a traducir las novelas Every Heart a Doorway y Down Among the Sticks and Bones. Dusk or Dark or Dawn or Day publicada en Tor.com (2017) es una novela corta (o novella) que reconozco que he tardado bastante en leerme, aunque no por la propia historia en sí, sino por saturación directa de lecturas. Es una obra muy cortita, de unas 100 páginas. Y lo cierto es que una vez me puse me la terminé en una tarde (siempre que dejo una novela a medias durante más de un mes la retomo desde el inicio, por eso a veces no puedo terminar muchos libros que comienzo).

A ver, vamos con una reseña algo breve. Comencemos por un breve resumen de la trama, que me parece muy intrigante. Dusk or Dark or Dawn or Day es una historia de fantasmas, desde el punto de vista del espectro. Jenna espera el día de su muerte mientras ayuda a gente en Nueva York. Debido a que es un fantasma, es una tarea bastante complicada, pues no tiene edad y el tiempo no pasa para ella. Se ha quedado atrapada en la adolescencia. No tardará en descubrir cieta amenaza que asola la ciudad y debería superar sus traumas y miedos para socorrer a las gentes de Nueva York, y a sus fantasmas. La trama de esta novela da la sensación de ser bastante ordinaria, pese a los elemenos sobrenaturales. Y ahí está la gracia de la obra de McGuire. Con pocos elementos crea una historia en la cual muchos nos podemos ver fácilmente reflejados. Empatizar con los protagonistas es una tarea sencillisima (y, dejadme que os diga, conseguir algo así me parece magia).

Hay varios temas que sobrevuelan toda la historia de forma constante, como la pérdida, el suicidio o la aceptación de la propia pérdida. Es una historia dura, o por lo menos a mí me ha resultado dura de leer. No complicada, sino con una carga emocional tremenda. Es cierto que tiene varias capas de lectura y un lector que busque entretenerse con una simple historia de una chica fantasma en Nueva York va a encontrar eso (al fin y al cabo, leemos lo que queremos, no lo que el autor quiere que leamos). Si hay algo que me gusta de McGuire (aparte de lo ya mencionado) es su atención al detalle en todo. Formas de actuar, qué dicen los personajes, cómo lo dicen, los lugares, los temas, los olores. Todo. Puede que la historia te guste más o menos, te atrape más o menos, pero es innegable la capacidad para transmitir temas que tiene la autora.

Y quiero finalizar la reseña (que quería ser breve y al final...) destacando los personajes. McGuire tiene una habilidad especial para forjar personalidades. Para crear personajes reales, actuales y vivos. Son personajes que no busca un objetivo concreto en el lector (el que motiva, el que te hace llorar, el que pone en marcha la trama) sino que son personas con miedos, motivaciones y momentos de alegría o tristeza. Esto me parece especialmente complicado, porque todos sabemos que la realidad a veces puede ser no demasiado real, y la ficción necesita ser coherente para no caer en el caos. Por eso digo que McGuire es especialmente buena en este sentido. En definitiva, una obra interesante, que se lee rápido, divertida, entretenida y dura. Os recomendaría comenzar a leer a la autora por las novelas que va a publicar Runas o por relatos suyos. Aunque esta obra es totalmente recomendable.