6/4/20

El arcano y el jilguero, de Ferran Varela


Nota: escucha esta reseña en el episodio 30 de Neo Nostromo.

La fantasía épica está más viva que nunca. Y hablo de la fantasía épica escrita en castellano, que de anglosajones tenemos, tuvimos y tendremos. Podría disertar durante un rato sobre la tradición del género fantástico en España, la falta de referentes sólidos, la mirada puesta en la influencia norteamericana e inglesa y bla bla bla. Pero si os quedáis hasta el final de esta reseña veréis que en el panorama hispanohablante no solo se escribe weird ni cruces entre géneros para colar terror, fantasía o ciencia ficción en sellos generalistas. No, aquí también se escribe fantasía épica. Con todas las letras.


Para muestra un botón, El arcano y el jilguero, de Ferran Varela, publicada por Ed. Transbordador es una de esas pequeñas maravillas que nos da la literatura fantástica de vez en cuando. El arcano y el jilguero se sitúa en Hann, un mundo inventado situado en una edad pseudomedieval en la cual hay una situación política bastante tensa entre distintos territorios. El autor hace uso de varias referencias históricas claras (imperio romano invadiendo otras culturas y asimilándolas en su amalgama política) para construir una historia vibrante y realista. Y digo realista porque el libro tiraría más hacia el grimdark que hacia la alta fantasía. De no ser por algunos elementos concretos el libro podría ser considerado una novela histórica de aventuras sin más. En cualquier caso, nuestro protagonista es un inquisidor cuyo trabajo es el de lograr la anexión de distintas ciudades al entramado imperial mediante la persuasión. Una persuasión llamada miedo que canaliza a través de la tortura. Mezen el Ariete es el Alto Oficial del Sacro Imperio leenero, un nombre que generar terror solo de pronunciarlo y que es capaz de abrir las puertas de una ciudad que lleva meses asediada en solo unas horas. Él es un Arcano del Tormento, una especie de demonio inmortal que desuella a sus víctimas y causa un dolor atroz. ¿O quizá es todo una pantomima?