15/1/18

The Only Harmless Great Thing, de Brooke Bolander


You can read this review in English at Sense of Wonder thanks to my friend @Odo
Podéis leer esta reseña en inglés en Sense of Wonder gracias a mi querido amigo @Odo

Voy a intentar que esta reseña sea breve, igual que la historia que nos concierne. Un veloz puñetazo en las entrañas. Un exabrupto espontáneo de sorpresa. Darse cuenta de pronto de que acabas de leer una historia profunda y de gran alcance. Una historia de rabia. Una historia de "estoy cansada de toda esta basura". Si has leído Nuestras garras destrozan galaxias sabrás a qué me refiero. Lo llamaré Narrativa iracunda. Historias que surgen como una explosión feroz del hartazgo de esta sociedad que permite y celebra la desigualdad, la injusticia y el sufrimiento.

The Only Harmless Great Thing es un relato del que me resulta complicado hablar. Lo leí en dos días y sentí que tenía que terminarlo deprisa. Tenía que acabarlo lo antes posible. Librarme de toda esa rabia. Librarme de aquel dolor. Esta novella es una mezcla de dos historias reales: Topsy la elefanta y las chicas del radio. La primera trata sobre una elefanta que fue ejecutada públicamente en Coney Island, y la segunda sobre un grupo de mujeres que debido a su trabajo terminaron envenenadas por radiación. Aunque estos hechos ocurrieron en años distintos (1903 y 1917 respectivamente), son el escenario sobre el que Bolander construye su historia y donde ambos eventos ocurren al mismo tiempo. En The Only Harmless Great Thing la electrocución de la elefanta causa una explosión nuclear en la costa de Nueva York. La historia va saltando entre un gran abanico de personajes y protagonistas, antes y después de la ejecución de Topsy y tras las consecuencias de la explosión. Bolander narra a través de canciones, nanas, fábulas sobre antiguas madres elefantas y recortes de prensa (además, por supuesto, de las propias crónicas de los personajes. Todo ello construye un collage de relatos cortos (entre una y dos páginas), diminutos puntos de vista que el lector debe recolocar como un puzzle para comprender la totalidad de la historia. Imaginad que alguien tira encima de vuestra mesa un montón de documentos, grabaciones y fotografías, y os toca reconstruir el relato a partir de ello. Es divertido. Es agotador. Es desafiante. Es Bolander.

Las transiciones en la historia son perfectas, no da la sensación de que te llevan a empujones y no te enteras de nada, sino que da la sensación de estar en solitario en un enorme museo donde más o menos escoges que obras contemplar. El libro es muy breve, sí, unas 70 páginas, pero tiene tantísimo que decir. De hecho dice muchísimo. Es curioso todo lo que podemos decir sobre una obra tan breve, cuando hay muchísimas de miles de páginas que parecen vacías. The Only Harmless Great Thing es una fábula sobre los desperdicios nucleares, la esclavitud, la lucha de las mujeres, el abuso animal, el patriarcado y muchísimas más metáforas que seguro que encontraréis. Para finalizar quiero hablaros de inicio, chocante cuanto menos, donde se abre una escena en la que hay una enorme montaña de desperdicios nucleares y la extinción total de la humanidad. Y allí viven las elefantas irradiadas. Eternas. La narrativa de Brooke Bolander es como un rugido, un inmenso grito de batalla. Y no podemos ignorarlo.