3/12/14

El leviatán de Babel de Hagar Yanai [Reseña]


La literatura juvenil está de enhorabuena. Entre cientos de publicaciones baratas y que no sirven ni para calzar una mesa, de vez en cuando brilla una joya. Un libro para salvar de la pira de San Juan. Personalmente aprecio mucho la literatura juvenil y cuando hablo de literatura juvenil no me refiero a Young Adult (Aunque me han corregido vía Twitter para decirme que esto sería mejor llamarlo Romántica Juvenil)  (cuyo significado entiendo que suele tener una trama romántica y protagonistas adolescentes); autores como Cotrina (La canción secreta del mundo), Gabriella Campbell (El fin de los sueños), Abercrombie (Half a King), Sanderson (Steelheart o Alcatraz), Tim Pratt (The Nex), Neil Gaiman (Coraline), Adam-Troy Castro (Gustave Gloom), Bacigalupi, Miéville, Orokafor, Ricard Ruiz y Álex Hinojo… Y podríamos continuar.

El caso es que suelo acercarme al juvenil a través de autores que han escrito previamente novela no juvenil. Coincidencia o no, lo desconozco. (Quizá un poco a propósito). Hagar Yanai se une a esta lista de perlas que destacan en el lodo oceánico.  La editorial Pàmies acaba de iniciar una colección de fantasía con la autora israelí Hagar Yanai y su primera entrega de una trilogía de fantasía ambientada con mitología hebrea y babilónica.

La literatura fantástica vive un buen momento en España. A pesar de la crisis se está apostando mucho por este género, quizá no venda tanto como la novela negra o la romántica, pero lo que las editoriales saben es que existe un público fiel que siempre compra este género (o eso quiero creer). El principal punto positivo de la novela es la clara diferencia con la fantasía anglosajona a la que estamos acostumbrados.  El mundo de El leviatán de Babel está creado a partir de mitos hebreos y babilónicos que le dan una atmósfera inusual y exótica. Personalmente he estudiado historia mesopotámica pero el tema mitológico lo pasé de puntillas, por ello me he maravillado con los elementos mágicos como demonios antiguos. Pero Hagar Yanai no se queda ahí, además incluye claros elementos de ciencia ficción y de hecho para mí un recurso quizá demasiado fácil: el viaje a un universo paralelo. La autora utiliza este recurso como vía de escape para plantear toda su novela. ¿Es necesario tener que viajar a un universo paralelo para lograr que la novela sea creíble? Por supuesto que no, pero es cierto que no es sencillo. No todo el mundo puede escribir un American Gods. Desde luego es muy complicado escribir una novela incoherente cuando el mundo donde está ambientada es un universo paralelo. Normas y leyes diferentes = libertad creativa.

Portada de la edición original.
El Leviatán de Babel es una propuesta muy interesante. Aunque carezca de originalidad en su argumento, trama y desarrollo, el decorado de la historia es espectacular.  Los protagonistas son dos adolescentes que se ven en medio de una conspiración de una empresa farmacéutica para la que trabaja el padre de uno de estos. La trama da un giro de guion temprano cuando estos cruzan hacia ese mundo paralelo tan trillado en la fantasía (la “puerta mágica” a otro mundo usada en Alicia en el País de las Maravillas, Narnia o La historia interminable). Estos dos chicos protagonistas conocerán a otros dos nuevos adolescentes que tendrán su peso en la historia.

En mi opinión es un recurso fácil y poco original, pero esto no juega en contra de la novela en ningún momento. La trama es sencilla, entretenida sin más, y es que la novela no busca mucho más. Es cierto que hay una clara crítica a los psicofármacos, pero creo que sería caer en error buscar una lectura demasiado profunda en esta novela. El caso es que Sergio comentaba algo interesante en su reseña, la portada española parece presentar una novela mucho más oscura y adulta de lo que realmente es (se podría catalogar como juvenil-infantil), y aunque parezca una tontería, una portada errónea puede acercar al público equivocado a un libro. Personalmente la portada me encanta, está repleta de simbología y el diseño es espectacular, pero después de leer la historia, coincido con Sergio en su apreciación.

La novela tiene algunos aspectos negativos que no tienen contrapunto, por ejemplo que no es una obra autoconclusiva, ya que forma parte de una trilogía y este detalle no está informado en ninguna parte de la novela (algo que estoy viendo últimamente en diferentes novelas que forman partes de sagas). Otro punto negativo, y quizá esto es algo más personal, son las transliteraciones de nombres propios. Leer Yonatán no ayuda a empatizar mucho con el personaje. Además de algunas erratas (como el cambio de nombre de algún personaje), aunque este punto es muy pasable.

En conclusión, El leviatán de Babel es una novela muy entretenida, escrito de forma original y fresca y con un mundo original y poco visto dentro del predominante mundo anglosajón. Como aviso queda, la novela es primera parte no autoconclusiva de una trilogía juvenil (tirando a infantil). El tono de la novela es muy ligero y adictivo, por lo que la novela os durará poco más de un par de días. Creo que es un inicio que manifiesta las intenciones de Pàmies de apostar por literatura fantástica a través de nuevas y originales voces. Estoy muy intrigado por saber qué otras sorpresas nos deparará esta nueva colección fantástica.