31/10/19

Porno religoso improvisado, de Laura Lee Bahr


Nota: Esta reseña forma parte de los Premios Guillermo de Baskerville 2019 que organiza Libros Prohibidos en los que participo como jurado.

¿Qué es el bizarro? No sabría responder a esta pregunta, pese a haberme leído más de la mitad del catálogo de Orciny Press, sigo sin tenerlo claro. Lo que sí tengo claro es que el gusto y olfacto de Hugo Camacho, editor de Orciny, es especial y único. El catálogo ecléctico pero con ciertos hilos conductores que ha creado dejan claro que, bizarro y Orciny bien podrían ser sinónimos. Cabe destacar la excelente traducción de Hugo Camacho quien logra que el estilo del libro sea fluído y que olvidemos que Laura, de hecho, no escribe en español. Laura Lee Bahr me sorprendió una barbaridad cuando hace unos años leí Fantasma, un libro original y curioso, y muy bien escrito. La trama principal de Porno religioso improvisado (titulazo) trata sobre Dominique y el crimen que comentió para asesinar a su prometido y a su amante. A lo largo del libro y a través de varios flashback la historia nos contará cómo era esta relación en un origen y cómo llegó hasta el punto del homicidio.


Madeline Hunter es una directora de cine independiente que quiere rodar una película sobre el caso de Dominique y que hará lo que sea para lograrlo. También tomará unas cuantas malas decisiones, como contratar a una actriz insoportable y con ínfulas de gran estrella. Pero su misión se ve truncada cuando debe salvar a su amigo de una secta vampírica, por lo que su finalidad artística quedará en segundo plano. ¿O no? Porno religioso improvisado es, ante todo, una novela humorística, que a través de un tono de comedia reflexiona sobre ciertos aspectos de la psique humana. La naturaleza de las relaciones humanas y nuestra base social, el suicidio desde distintos puntos e intenciones distintas, el fetichismo y el sexo como catársis para expulsar miedos, traumas y demonios personales, el significado del ego y el egoismo en una sociedad cada vez más individualizada, o la propia religión y su influencia en nuestro día a día político. Ah, y quizá el tema que más me ha llamado la atención y con el que más he empatizado: la soledad. Porque estos personajes, en el fondo, están solos, y es esta solead la que alimenta a los monstruos que habitan en ellos.

Ya os aviso de antemano que es una novela extraña, quizá no tanto como Fantasma pero sí mantiene ese mismo nivel de "libro experimental". No usa una narrativa al uso y es posible que el inicio sea un poco duro para entrar en la historia. Es cierto que una vez la historia está encarrilada el texto fluye a buen ritmo y que la brevedad del texto ayuda a que esta novela contenga todas estas reflexiones sobre la psique humana condensadas en situaciones muy concretas. Nada sobra, nada falta. El espejo que Lee Bahr nos pone delante nos devuelve una imagen fragmentada, ese abismo al que no hay que mirar, pero es un reflejo grotesco del que nos reímos "yo no soy así" entre risas. Pero sí, todos, quien más quien menos, tiene pedazos de cristal rotos en su interior. Cuidado porque Laura Lee Bahr ha venido a removerlos.

1 comentario:

  1. Lo tengo en la pila comprado desde hace un año y entre tu reseña y la de Isa estos días me esta picando el gusanillo para darle un lecturita rápida pronto. Cada vez me gusta más esos libros que nos ponen de frente, que nos hacen vernos a nosotros mismos y reflexionar sobre nuestro momento vital. Un abrazo

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