27/5/16

Perfect State, de Brandon Sanderson



Con Brandon Sanderson hay que escoger en qué jardín nos metemos. Es imposible seguirle el ritmo de publicación y a la vez querer leer otros autores. Yo hace tiempo decidí que me iba a leer únicamente sus novelas de Cosmere y alguna cosa puntual fuera de este, pero ya sabéis, uno cae. Perfect State es una novella (novela corta) fuera de Cosmere y que ha resultado nominada a los premios Hugo, razón por la que me hice con un ejemplar.

Perfect State es una novela poco convencional en la bibliografía de Sanderson. Durante 300 años, el Dios Emperador Kairominas ha conquistado y unificado todo el mundo, y no solo eso, sino que es experto en todos los tipos de magia menos en el de controlar el clima. Kai lo tiene todo bajo su poder, pero tiene que conseguir descendencia, y esa es una prueba verdaderamente difícil. A Kai le da miedo encontrar pareja.

Lo sé, la sinopsis no es muy allá, pero al contrario de lo que parece, no es fantasía. O sí, pero no. Pero eso lo tendréis que descubrir vosotros, pues entra dentro del spoiler. Lo que sí es cierto es que el worldbuilding de la novela es muy interesante, y el desarrollo de la trama toma caminos poco esperados. Por ejemplo, Sanderson explora los límites del poder. ¿Cuál es el peor enemigo de alguien que lo tiene todo, sino el hastío de no tener nada más que conseguir? Me parece un libro arriesgado para Sanderson, un autor que tiene un público acostumbrado a novelas de fantasía “blancas”, pues hay incluso una escena de sexo en la historia. Algo que, si habéis leído al autor, es extremadamente raro. Además el autor introduce temas que no suele tratar en otras novelas, por lo que me ha parecido atrevido por su parte, pero viene a demostrar una vez más que no quiere estancarse como autor en un género (como ya hizo con la fantástica Legión).

Por otro lado, le encuentro pegas a la historia (que posiblemente no habría hecho tanto énfasis en estas pegas si no hubiera estado nominada a los premios Hugo), como un estilo más plano de lo normal, una estructura convencional y poco arriesgada y un desarrollo de personajes casi plano. Además el argumento carecía de interés para mí y me ha parecido incluso algo superficial y muy manido (sumándole reflexiones bastante pobres). Así como en Legión había un aliciente que era lo original e interesante del protagonista, en Perfect State no ocurre. Por último, creo que el autor desaprovecha elementos que podrían haberle ayudado a mejorar la profundidad del libro de forma notable. En definitiva, un trabajo menor de Brandon Sanderson, que al no estar relacionado con Cosmere para mí pierde todavía más interés, ya que no es una lectura recomendable y no aporta nada nuevo. Una obra que se queda muy lejos de otras obras cortas de Brandon Sanderson a pesar de tener algunos puntos interesantes. En caso de que haya una segunda parte, espero que desarrolle estos elementos que ha desaprovechado en el primer volúmen.