Introducción
Durante el festival Celsius 2013, disfrutamos de una cena en
una compañía excelente: Elías (@odo), Miquel (@Qdony) y su familia, Sergio
(@chorrodetinta), Christopher Priest, Pablo Valcárcel, Félix y Yolanda (ElAlmohadón de Plumas) y una de las chicas de Fata Libelli, Susana. Durante la
cena se discutieron numerosos temas interesantes, pero uno que fue enfatizado
por Odo, era que llevaba un tiempo disfrutando más relatos y novelas cortas,
que novelas de 300 páginas o más.
Es algo que se me quedó grabado y a lo que aun ahora sigo
dando vueltas, pues últimamente busco leer obras cortas que no tenga que parar
mucho. Además, leer un relato bien escrito sabes que no te va a aburrir, comparado
con una buena novela (que siempre tiene sus pasajes y sus descripciones más
lentas y los cambios de ritmos). A veces leer un relato te sumerge en un vasto
mundo del que vas a tener que llenar todos esos espacios vacíos que te deja la
narración corta. Emociones y experiencias en pequeñas dosis. Obviamente esto es
una generalización y una opinión personal por lo que no le hagáis ni caso.
La cuestión es que yo quería hablaros de la editorial Fata
Libelli. Concretando, de sus dos primeras publicaciones. Sui Generis e Hic Sunt
Dracones. Además, si eres una persona lista e inteligente y maravillosa, como
yo, al hacer una reserva previa al lanzamiento, con Sui Generis te llega un
premio, un relato inédito en español de Miéville: Covehite.
Sui Generis
Cuando leo una antología, empiezo por los títulos o autores
que más me llaman la atención y voy leyendo salteando los relatos, en Sui
Generis he leído los tres relatos por orden y creo que ha sido acertado por mi
parte, pero antes comentemos algunas cosas sobre la obra. En la antología hay
un relato de Reggie Oliver: “La señora Medianoche”, un cuento de Mark Samuels:
“THYXXOLQU” y una novela corta o novella
de Quentin S. Crisp: “Ynys-y-Plag”.
Sugerente portada de Sui Generis. |
La señora Medianoche es un relato de fantasmas. El
protagonista es testigo de unos acontecimientos extraños que se entremezclan en
su vida cotidiana y a los que hace caso superficialmente. Como si no fueran con
él. Al mismo tiempo irá investigando y descubriendo cosas sobre estos hechos.
Un protagonista extraño y pasivo. Un relato con chispas de humor que nos
consigue sacar una sonrisa sardónica debido a las reacciones del personaje que
nos guía por la historia. Pero tiene su lado macabro y malsano. Su lado weird.
Este relato nos abre la veda a los otros dos, nos abre la puerta
de una forma amable hacia eso que se llama weird.
Un relato malsano, que según avanza nos introduce en las sombras de lo extraño,
guiándonos por un largo pasillo lleno de ominosas sombras. No llega a ser
incomodo, ni da terror, de hecho usa elementos clásicos del terror, el final
quizá es previsible, pero lo bueno del relato no está ahí, sino en cómo hemos
llegado allí. Las habitaciones, edificios y pasillos que hemos recorrido para
acabar en una habitación donde hay elementos que conocemos pero el lenguaje
para reconocerlos es diferente.
En esta habitación hay una puerta. Una puerta que nos lleva
a otro cuento: “THYXXOLQU” de Mark Samuels. ¿Qué hay de cierto en esta historia
y que es imaginación? ¿Quién está fuera de lugar, el protagonista, el
escenario, o nosotros? ¿Dónde estamos? La mejor palabra para definir este
cuento es perturbador. Constantemente nos sentimos fuera de lugar. Sabemos que
algo no va bien pero no sabemos que es. El concepto de xenoglosia, otro tema
sobrenatural, donde nuestro protagonista intentará discernir si lo que ve es
cierto o no. Un relato extraño, que se podría catalogar como una ciencia
ficción muy próxima, ya que el mundo descrito parece muy parecido al nuestro.
Interesante y corto cuento que nos hace reflexionar sobre
numerosas cosas. De hecho este cuento me impactó mucho y me dejó meditando
durante minutos (no pude evitar abalanzarme al ebook para leer el siguiente).
Tras este relato
incómodo y algo macabro creemos estar
preparados para cualquier cosa. Entonces llega la novela corta de Quentin S.Crisp. Al más puro estilo Lovecraftiano. Ese terror invisible pero
omnipresente, esa entidad que nos observa y juega con nosotros, se hace
presente en un escenario de lo más escalofriante, un bosque alrededor de un pequeño
pueblo de Gales. Nuestro protagonista, un fotógrafo, explica en pasado como
realizó su obra fotográfica en aquel lugar, a la vez que escribe una
introducción para el libro. Lentamente irá desplegando los acontecimientos,
donde tomó las fotos y porque. Cada foto es como un pequeño relato, un cuento
que lo acerca más a la profunda locura que habita en el lugar y que con espanto
iremos leyendo.
Pasaremos las páginas (digitales) tragando saliva, esperando
lo peor, conocedores del terror psicológico con que jugaba Lovecraft. Nuestra
mente llena los huecos de información que faltan con las más terribles
abominaciones. Nos esperamos lo peor. Aun así, en esta obra con quien menos
conectamos es con el fotógrafo. Empatizamos más con las fotografías, el pueblo
y el bosque que con el propio personaje que cuenta la historia.
Covehite
Estos tres relatos forman parte de Sui Generis, pero si
realizabas la reserva de la obra, o una suscripción, te regalaban un relato de
Miéville: Covehite. Este es un relato a parte que no va con la antología. A
pesar de que la forma de narrar de Miéville es excelente, creo que de los tres
es el relato más flojo, y es que a pesar de ser tremendamente original no me
interesó mucho. Resumiendo, plataformas petrolíferas cobran vida y se acercan a
la costa, y los gobiernos tratan de derribarlas. No supe bien como encajar este
relato y comparado con los otros tres que encajan perfectamente en la
antología, este cuarto (que no va incluido sino que va solo) no me acabó de
gustar, ya que no entré en el juego del relato.
Hic Sunt Dracones
La segunda antología que nos presenta la editorial digital
es una antología del autor Tim Pratt, cuyas novelas están inexplicablemente inéditas en español. En cambio aquí tenéis un link donde podéis encontrar más relatos suyos traducidos.. Los relatos incluidos son: «Sueños imposibles» (premio Hugo 2007 al
mejor relato corto), «Hart y Boot», «Vida petrificada», «La copa y la Mesa»,
«Vida con la arpía», «El pez limpiafondos» y «El sótano del mundo».
Tim Pratt, como ya he comentado en otras redes y con otros
bloggers, tiene un estilo muy parecido a José Antonio Cotrina. Sus vastos
mundos, su imaginación inagotable, la narración y prosa espectaculares y sus
carismáticos y originales personajes. Me atrevo a decir sin ningún miedo que Hic Sunt Dracones es de lo mejor que he leído en mucho tiempo. Como dice Félix en
su reseña de GoodReads: Tim Pratt tan solo necesita doce páginas para
ofrecernos el sentido de la maravilla.
Los relatos
El primer relato, Sueños imposibles es impresionante. Un
relato que gira en torno al tema del cine, y como las películas (igual que
antaño los cuadros o esculturas) representan una parte de nuestra realidad,
aunque sepamos que es ficción. Además de jugar con la idea de los mundos
paralelos. Los personajes son atípicos, personas normales y corrientes que
reaccionan a los hechos fantásticos con curiosidad. Algo que rompe su
monotonía.
Hart y Boot es un western muy especial, con elementos
fantásticos. Este relato ha sido quizá el que menos me ha gustado y es que no
soy muy fan de los westerns. Aun ser, como ya he dicho, el que menos me ha
gustado, sigue siendo un relato impresionante cargado de potencia.
Vida petrificada es un relato muy hermoso y a la vez macabro
y cruel. Nuestro protagonista parece el antagonista de la historia. Un
personaje de fantasía urbana, sin escrúpulos. Entre dos mundos, donde hay
sitios que conocemos, ciudades y parajes reales, se intercala magia, poder y
personajes fantásticos. Una reflexión sobre la inmortalidad y el poder. ¿Quizá
un relato de vampiros? No lo sé y creo que no lo quiero saber.
La copa y la mesa es uno de los mejores relatos de la
antología y quizá el que se parece más a una historia de Cotrina (de hecho me
recordó mucho a La canción secreta del mundo). Una congregación de personajes,
algunos de ellos demonios, otros bibliotecarios y otros investigadores de a
saber qué, se reúnen para hacer unos tipos de encargos muy especiales. El
estilo de Pratt cambia pero sigue siendo el mismo, un nuevo mundo, una nueva
historia contada con un lenguaje específico acorde al relato.
Vida con la arpía fue uno de los que más me sorprendió.
Cuando se habla de darle un giro a los mitos griegos, esto es lo que se debería
de leer. ¿Cómo sería la convivencia en un mismo piso con un ser mitológico? ¿Es
posible? Impresionante profundización en las relaciones personales reales que
quizá no se distancian tanto de lo que nos cuenta Pratt.
El sótano del mundo es el relato que más me ha gustado y que
me ha convertido en fiel seguidor de Pratt y admirador total. Un relato
apabullante, desbordante de imaginación y sentido de la maravilla. Bajo un
sótano, encontramos un espacio diáfano atemporal y aparentemente infinito,
donde un ser roba objetos de este nuestro mundo y quizá de otros. Otra vez los
mundos paralelos. Un aplauso por este relato y me levanto de la silla. De
hecho, lo hice al acabar de leerlo.
El pez limpia-fondos es una reflexión sobre los recuerdos y
el dolor, sobre superar nuestros miedos y nuestras penas. Seguir adelante. Pero
nuestro protagonista se empeña en vivir en el pasado, recogiendo cada pedazo de
su vida pasada y rememorándola, causándose daño. Como un pez comemierda.
Conclusión sobre Tim Pratt
Sus relatos dan para novelas. Sus relatos dan para sagas. De
hecho una sola página escrita por este hombre debe pesar kilos, de la cantidad
de imaginación desbordada encima. He disfrutado muchísimo con esta lectura,
tanto que no puedo dejar de recomendarlo a cualquiera que le guste leer, sea el
género que sea. Estos relatos son para soñar, imaginar y volar a otros mundos
con una buena prosa.
Conclusión de FataLibelli y la traducción.
Algo me ha quedado claro tras leer las dos primeras
antologías: esta editorial tiene un buen gusto que te cagas. Si todavía no
estáis suscritos no sé qué hacéis con vuestras vidas, malditos herejes. Debo
agradecer a Elías y Miquel que me convencieron para hacer la suscripción y a
las dos propietarias de la editorial por ofrecernos una calidad tan alta en
cuanto a relatos.
¡Que majas! |
A menudo se comenta los pocos buenos traductores que hay de
fantástica. Considerado (sí, todavía) un género “menor” las traducciones depende
de que editorial provienen, no suelen tener el riguroso control que deberían.
No voy a decir nombres ni ejemplos, pero todos tenéis alguna en mente. FataLibelli ha traducido relatos nada fáciles de traducir. Uno de Miéville,
considerado un demonio para la traducción o los relatos de Tim Pratt con
numerosas expresiones y coloquios. Desde el blog quiero felicitar y agradecer
el trabajo que esta editorial hace por acercarnos obras que aunque
sepamos/podamos leer en inglés, ni siquiera conocíamos y ahora podemos
disfrutar. Felicite al cocinero, la comida estaba deliciosa.
Coincido contigo sobre Pratt: 'El sótano del mundo' el mejor. Me gustó muchísimo también el de 'Vida con la arpía'. El resto ninguno malo, pero creo que no alcanzan el nivel de esas historias.
ResponderEliminarDe Sui Generis me quedo con 'Ynys-y-Plag'. Los tres consiguen una gran atmósfera, pero para mí ése es el que cierra de manera más redonda.
La verdad es que dos títulos imprescindibles. Ojalá que Fata Libelli mantenga este nivelazo.
A mi me tienen enamoraico con estas dos antologías y estoy seguro de que las siguiente serán igual o mejores. El nível es impresionante
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