8/11/18

Skullsworn, de Brian Staveley



Tengo un problema con las portadas sugerentes, tiendo a pensar que la historia en su interior va a se rigual de sugerente, imaginativa, brutal, enorme y sumersiva. Pero no siempre es así, por supuesto. Pero para eso existen las cubiertas, ¿no? Para llamarnos y atraernos a un libro. Es un poco mi caso con las novelas de Brian Staveley. Aunque le tenía el ojo echado desde hace mucho tiempo (de hecho tengo un par de sus libros en papel por casa), no fue hasta Skullsworn, una novela autoconclusiva ambientada en su mundo de Chronicle of the Unhewn Throne cuando me animé, impulsado por la portada, a leerme la primera obra de este aclamado autor de fantasía. No sé si solo me pasa a mí, pero tengo la sensación que hay una gran cantidad de autores noveles de fantasía épica que están estancados y escriben historias clónicas unas de otras, sin innovar, sin atreverse a contar algo distinto. Tan solo las mismas aventuras unas y otra vez disfrazadas de algo más.

Mirad, Tchaikovsky es un autor que escribe fantasía con claras influencias clásicas, incluso fantasía pulp (y ciencia ficción), pero siempre tiene un toque personal, le da una vuelta más a la tuerca, se ríe de los tropos, o usa los clichés para su propia conveniencia. Pero para hacer esto hay que tener una habilidad tremenda y ser un gran autor. Supongo que ya sabéis por dónde voy, pero antes os cuento de qué va Skullsworn. Pyrre, una joven que quiere convertirse en sacerdotisa del dios de la muerte Ananshael, debe pasar unas pruebas que, entre otras cosas, requiere que mate a varias personas del modo concreto en que se describe en una canción (que al parece es muy importante). Por algún motivo que no queda muy claro, a Pyrre le toca enamorarse de alguien y luego asesinarlo. Así de fácil. Así de difícil. A Pyrre la acompañará el típico grupo de aventureros de novela de fantasía para ayudarla a enamorarse más fuertecito de alguien.

Vale. No me lo trago. Reconozco que la novela no está mal del todo, y tiene algunas escenas de acción bastante chulas, pero es una novela clónica por debajo de la media en comparación a otras obras contemporáneas con un planteamiento muy parecido, el de una chica asesina que quiere entrar en el gremio de asesinos/culto que venera a la muerte y asesina (Nuncanoche, de Jay Kristoff, Red Sister, de Mark Lawrence, etc). El caso es que Skullsworn no está mal del todo, pero es más de lo mismo. Y más de lo mismo no es lo que ahora me apetece. Entiendo que es un producto destinado a un público concreto que sí quiere más novelas de fantasía genéricas, fáciles de leer y para evadirse un rato. De hecho yo me he leído tropecientas de estas. El caso es que la cubierta quizá me sugería algo más, o quizá yo esperaba algo más. Veréis, estamos en un punto donde hay autoras y autores increíbles y magníficos (Becky Chambers, Jemisin, Daryl Gregory, David Mitchell, Kameron Hurley, Okorafor...) que están escribiendo la mejor fantasía y ciencia ficción, y quizá me he acostumbrado a leer trabajos excelentes dentro del género. El caso es que, en parte, me ha dado un poco de pena no poder disfrutar del rollo aventurita sin más de este libro. Estoy seguro de que más de uno de vosotros se va a sentir atraído por el libro, y en realidad lo recomiendo, sobre todo si buscas eso, evadirte con una historia de aventuras con una protagonista molona en un escenario de fantasía genérico.