24/5/18

Medusa Uploaded, Evelyn Devenport



Pocas veces me encuentro con una novela que me obsesione tantísimo como Medusa Uploaded. La última vez fue cuando leí Las estrellas son legión (que además un tiempo después pude traducir, sueño cumplido). Este libro tiene todos los elementos que más me apasionan de la ciencia ficción. Tiene naves espaciales, naves generacionales, intrigas, traiciones, asesinatos, complots, clanes y castas sociales, crítica social, referencias culturales (y muchas a Japón, guiño, guiño), etc. Pero vamos por partes.

Medusa Uploaded es una novela de ciencia ficción que se sitúa en una nave espacial generacional, la Olympia. Oichi es una chica gusano, una habitante de los niveles más inferiores de la nave y cuya vida está dedicada en exclusiva a servir a los Ejecutivos, la casta social más alta. Su existencia es despreciada y constantemente menospreciada incluso por otros gusanos. La competición por comida y recursos es fiera, y la traición es una herramienta muy útil. Pronto descubrimos que Oichi proviene de otra nave, una nave generacional hermana a Olympia que fue destruida por motivos desconocidos y en la que murió familia y amigos de Oichi. Ella comienza un plan de venganza para descubrir y eliminar a cualquier Ejecutivo que tuviera algo que ver con la destrucción de esta nave y la muerte de sus padres. A Oichi, pero, la descubren pronto (a la veintena de páginas), tras unos pocos asesinatos y la eliminan. La tiran por una exclusa al espacio exterior. Pero entonces llega la otra protagonista de la novela, Medusa, una especie de I.A./traje espacial tentacular que se acopla a Oichi. Juntas siguen su plan de venganza y de revolución. 



Como decía antes, la novela tiene una gran cantidad de elementos que me alucinan. Evelyn Devenport era una completa desconocida para mí hasta esta novela. ¿Sabeis aquello de no juzguéis una novela por la cubierta? Pues yo lo hice, muchísimo. Me compré el libro por la magnífica ilustración de Sam Weber (ilustrador de La gracia de los reyes o El muro de las tormentas, de Ken Liu) donde aparece Medusa cubriendo a Oichi y que me recuerda poderosamente a la obra de H.R. Giger. Lo cierto es que la ilustración capta a la perfección la ambientación oscura y opresiva del libro que yo describiría como un cruce entre Alien, Las estrellas son Legión y Luna de Ian McDonald. 

Oichi es una asesina. Es calculadora, fría y despiadada. No disfruta matando, no encuentra satisfacción al eliminar a sus enemigos. Pero sabe que debe hacerlo. Es su tarea. Como un cirujano que extirpa un tumor. Con la ayuda de la unidad Medusa entramos en un ciclo de plan-procedimiento-culminación que suele funcionar con mayor o menor medida. Al principio me asustó que sus planes siempre fueran a funcionar a la perfección. Su estatus de gusano le permite moverse libremente por cualquier conducto de la nave y cierto implante neuronal le otorga acceso a todo componente electrónico en la nave: desde cámaras de seguridad hasta bases de datos. Oichi es ciega, pero "ve" a través de cámaras, archivos, vídeos, audios y demás. Al principio creía que ella era otra I.A.. Su capacidad de reproducir películas o música en su cabeza y la velocidad para buscar en bases de datos así lo mostraban, pero no deja de ser una humana con ciertas mejoras. Oichi siente curiosidad por el arte, la música o el cine, por lo que es un personaje de extremos interesantísimo y con el que yo he empatizado sin problemas. 



La nave es un escenario fascinante. Pasillos y túneles oscuros, con iluminación escasa, una nave gigantesca repleta de escotillas, habitaciones y salas tenebrosas. Yo me lo imaginé como una Nostromo de Alien pero mil veces mayor. Y Oichi es su particular Alien. La autora se centra en construir personajes para, de este modo, describir el entorno. En vez de decirnos cómo es la nave, pone en palabras de los personajes olores, sensaciones y lugares. Esto crea una atmósfera muy conseguida y, como ya he dicho, opresiva al mismo tiempo que fascinante. Además tenemos "hechos" que acontecieron tiempo atrás y misterios que construyen interés en el lector. ¿Existió la Tierra en este mundo? ¿Por qué dos naves generacionales? ¿Por qué eliminaron una? ¿Cómo se formaron estas castas sociales de Ejecutivos y Gusanos? ¿De dónde salen las unidades Medusa? ¿Por qué Oichi tiene estos implantes?

El estilo es quizá lo que me ha vuelto más loco. Devenport escribe capítulos circulares, comienza con lo que está a punto de suceder o justo el final, y después va atrás para explicarnos cómo hemos llegado hasta allí. Pongamos un ejemplo inventado: un capítulo comienza con un asesinato, Oichi lanza por una escotilla a un tipo. Justo después vamos al principio. Cómo Oichi supo que este tipo era un depredador sexual que eliminaba a todos sus enemigos y que tuvo un papel importante en la muerte de sus padres. Le conoce, le espía, le observa, aprende de él. Después forja un plan para llevarlo a cierta escotilla concreta en un intervalo específico para que no puedan inculpar a otros personajes que a ella no le interese y cuando todo está en el momento exacto, boom. Muerte. Las imágenes que describe la autora son magníficas, potentes. Imaginad a una joven con un traje tentacular, negro, pulido, flotando en el espacio ante una nave generacional de varios kilómetros, el espacio al fondo. Los tentáculos del traje abrazados a un tipo que ha muerto asfixiado y cuyo cadáver está congelado.

Y todo esto es solo el comienzo de la novela.

Pero a las pocas decenas de páginas se añaden una cantidad de misterios y subtramas interesantísimas que ofrecen al libro una profundidad bárbara. Ah, y las referencias a algunas de mis canciones y películas preferidas han favorecido que me gustara todavía más. El libro termina con un final impresionante y que no esperaba para nada. En palabras llanas, me ha volado la cabeza. Es autoconclusivo, sí. De hecho el final es muy bueno. Pero deja la puerta abierta a más novelas (de hecho este libro es descrito como "número 1 en la serie de Medusa". Me come el ansia por saber cómo sigue esta historia. Si podéis, leedlo. Solo espero que os guste tanto como a mí. Ha sido una de las lecturas que más me han fascinado en mucho tiempo. Aquí podéis leer las primeras páginas.