12/1/17

Las cosas que perdimos en el fuego, de Mariana Enríquez


Que la literatura fantástica se publique en sellos de literatura generalista es una buenísima noticia, y desde mi punto de vista, la mejor opción para quitar los estigmas del género. Si encima estas publicaciones son autoras como Mariana Enríquez, la punta de lanza del fantástico es tremendamente sólida. Mariana Enríquez es una autora de terror, como ella misma nos contó en la entrevista que le realizamos en el Neo Nostromo. Marian Enríquez es una autora que no se corta en mostrar tramas repletas de escenas morbosas, cotidianas, donde la oscuridad acecha en las esquinas, casas caníbales, o extraños ritos incomprensibles. Pero Mariana Enríquez se adentra en estas sendas para ahondar en temas como la culpa, la maternidad, las relaciones entre las diferentes clases sociales, el machismo y el patriarcado, o la propia historia de su país, Argentina, la cual es tratada con tremenda crítica.

Me costó trabajo entrar en la lectura, y mi percepción fluctuaba sobremanera. Ahora sí, este relato no, esto me ha dado mucho mal rollo. Hasta que por fin: boom, estoy dentro de un universo terrorífico, con un lenguaje propio y personal (cada vez me gusta más leer a autoras y autores argentinos), que presenta temas que no encuentro en otras lecturas. Rituales urbanos que ves pero no ves, que están pero no están, un juego tras bambalinas que esconde dobles sentidos, interpretaciones personales y muchos finales abiertos. Mariana Enríquez espolvorea en sus relatos gran crítica social, como comentaba antes. Argentina no es un paraíso, ni para los vivos, ni para... bueno, para el resto de cosas. Los barrios pobres, los ciudadanos "de segunda", y una atmósfera oscura y opresiva van entintando el ánimo del lector. Lo dicho, hasta varios relatos no conseguí sentirme conmovido (quizá también la presión de varios amigos que lo habían gozado mucho y entre sus ¿cómo que no te gusta? me puso algo cazurro), pero al llegar a cierto texto, y sentirme entre conmovido, asqueado, y, en definitiva, sacudido...

Y es que Mariana escribe terror, pero no ese terror barato y facilón donde aparecen bichos deshumanizados, agentes exteriores, o espectros (que también). Es un terror más cotidiano, más personal, más urbano. La ciudad como un ente devorador. Personajes problemáticos, mujeres aisladas, huérfanos, vagabundos. Creo que Marian Enríquez desprende insolencia en sus textos. Una especie de: esto es lo que hay, y lo hago genial, y lo hago como quiero, que vi reflejado en su forma de expresarse durante nuestra entrevista del Neo Nostromo. Me quedo con una frase lapidaria suya: "Ahora mismo, en Argentina, las que hacen mejor género fantástico son las mujeres". Entendamos esto a nuestra manera, pero desde luego se avecina una nueva época para el género, y hay decenas de autoras punta de lanza que vienen pisando fuerte.

En definitiva, que quería que esto fuera una entrada corta sobre un libro corto. Los textos de Mariana Enríquez desprenden empatía por los personajes, una especie de: esto me podría pasar a mí. Y eso es lo que hace que sea más terrorífico todavía. Que quizá algún día nos encontremos en una situación fatídica, y encima ocurra algo que no podamos explicar. Argentina, pero una Argentina diferente, oscura, brumosa, de barrio bajo, de aislamiento. La Argentina de Mariana Enríquez.