4/4/16

Central Station, de Lavie Tidhar


A Lavie Tidhar lo conocemos en España por Osama (RBA, 2013), novela que publicó RBA en aquella extinta colección de género fantástico, que algunos conocíamos como “la colección plateada” por su bestiales portadas de Colucci. La novela por desgracia está descatalogada y saldada. Pero lo que me trae aquí es la más reciente publicación de Tidhar, titulada Central Station. Una novela de ciencia ficción que se centra en una estación llamada “central”, debido a que es el punto neurálgico para lograr el despegue orbital y por consecuente el viaje espacial.

La Central Station está situada en la antigua Tel Aviv, ciudad que ahora es un núcleo comercial repleto de todo tipo de personajes, situaciones y conductas sociales. Por ello, Tidhar construye la trama a través de una gran cantidad de subtramas conformando un todo que cristaliza a modo de argumento-colmena. Este universo creado por Tidhar triunfa al dejarnos una ciudad que más que algo alejado, futurista y de ciencia ficción, es viva, humana y reconocible. La novela está plagada de personajes principales como por ejemplo un oráculo que porta una IA, un niño que habla con un amigo (quizá) imaginario, un curioso robot, un soldado mecánico que está secretamente enamorado y muchas otras genialidades que son parte de este magnífico mosaico. Pero todos estos personajes destacan por sus peculiaridades. Tidhar consigue un contrapunto entre estas peculiaridades y actitudes reconocibles, como por ejemplo un marciano que vuelve del planeta rojo totalmente cubierto de bio-implantes para cuidar de su padre enfermo. Algo tierno, muy humano, ligado a algo ajeno y extraño. Y así es como Tidhar construye su historia y sus personajes, ahondando en lo más humano pero sin dejar de lado la especulación.


Con Central Station Lavie Tidhar deja de lado todo lo que hasta ahora había cultivado: novelas noir que recordaban a Dashiel Hammet y que se podrían encontrar en la ucronía. En este caso tenemos un relato más parecido a los textos de Ken Liu, más centrados en los aspectos que nos hacen humanos, pero que a su vez con ecos de clásicos como Isaac Asimov en cuanto a evolución tecnológica y robótica se refiere.

Es la primera novela que leo de Lavie Tidhar, y sobre todo lo anteriormente mencionado, me ha fascinado la forma de narrar del autor. Con breves pincelazas y pequeños detalles, construye un mundo vivo y palpable. Además es evocador y otorga un gran ritmo a la trama. Central Station está plagado de grandes ideas que relucen en cada página. No es un libro de acción, pero eso no quita que haya tensión y conflicto en suficientes cantidades como para no poder dejar de lado la novela. Lavie Tidhar es de los autores más interesantes que he leído en mucho tiempo.

Nota: me comenta Cristina Jurado que Kailas editorial publicará "A man lies dreaming", de Tidhar, a principios de 2017, y que además podremos leer un relato de autor en la antología "WhiteStar", que sino me equivoco, está dedicada a David Bowie.