viernes, 12 de febrero de 2016

Dos años, ocho meses y veintiocho noches, de Salman Rushdie



Mi primer impulso para leer esta novela fue mis ganas de conocer al polémico Rushdie. Es un autor del que no he escuchado mucho hablar dentro del fandom, pero sí en revistas o blogs más genéricos. Rushdie es de esos autores que, aunque escribe fantasía, encontraréis en la estantería de “LITERATURA”. Porque ya sabéis, aquí abajo todos flotamos y somos un gueto llamado “literatura fantástica”. Mi segundo impulso fue esta novela, algo nuevo, actual, no necesitaba irme a escoger una de las que ya tenía publicadas, podía empezar con la excusa de la novedad. El tercer impulso fue saber que lo publicaba Seix Barral y traducía Javier Calvo. Así que me decidí a leer Dos años, ocho meses y veinticinco noches. El resto es pura subjetividad.

Salman Rushdie es un autor ligado a la experiencia de haber sido condenado a muerte por Los versos satánicos. El autor, del que sabía bien poco, es más conocido por este hecho que por sus propias obras. Todos conocen su cicatriz, pocos su obra. El título del libro es un homenaje directo a Sherezade. Mil y una noches. He mencionado dos obras en este párrafo que no he leído. Pero sí he leído esta tercera, Dos años, ocho meses y veinticinco noches. Una novela de fantasía que, principalmente, busca un origen a la naturaleza humana a través de rodeos reflexivos que en un primer momento no parecen conducir a nada. Según nos acercamos al centro del núcleo, descubrimos que Rushdie ha construido una estructura impresionante y que nosotros hemos danzado en su juego.

Primero vino la Era de la Extrañeza, donde reinaban los yinn. Luego la Guerra de los Mundos. Y después los humanos y las hadas entraron en conflicto, sus mundos chocan. Es ahí cuando empiezan a ocurrir cosas extrañas, como que Gerónimo flote unos milímetros por encima del suelo. O un dibujante de cómics con poderes. O un bebé que identifica a los corruptos. Todos ellos vienen de una yinnia. La reina de los yinns, Dunia. Rushdie parece proponernos una novela fantástica repleta de elementos sobrenaturales, pero estos funcionan como metáforas (a veces muy evidentes) de temas que el autor pone sobre la mesa con forma antropomorfa. Y sí, es obvio que los elementos sean mensajes en la literatura, pero conviene dejarlo claro, pues Rushdie es tremendamente bueno en esto. Dos años, ocho meses y veinticinco noches tiene dilemas morales y éticos, habla de la filosofía y de la historia. Habla de los deseos humanos y de la voluntad de cambiar todo esto para el propio beneficio. Pero sobre todo habla de la condición humana. Rushdie deja pistas, muchísimas. Detalles interpretables según el tipo de lector que seas. Esto convierte la novela en algo único en las manos de cada lector.

Para Rushdie hay dos temas principales que hacen de pilares en la novela. La lucha entre la fe y la razón, entre dogma y ciencia. Y el poder que reside en la creatividad, es decir, en la capacidad de soñar, de crear ficción, en el arte o en la propia magia del acto en sí mismo. Entiendo por qué Rushdie es considerado uno de los autores más importantes de la literatura contemporánea. Sus palabras llegan profundo y tocan temas vitales de nuestra condición de humanos. Remueven cimientos que llevan allí demasiado tiempo y que cada vez que alguien toca, es como azuzar un avispero. Como conclusión de la reseña os dejo uno de los fragmentos de la novela que más me han gustado y que creo que resume y sintetiza, en definitiva, qué es Dos años, ocho meses y veinticinco noches.

“Somos la criatura que se cuenta historias a sí misma para entender qué clase de criatura es. Esos relatos se convierten en lo que conocemos, en lo que entendemos y en lo que somos, o tal vez deberíamos decir en lo que nos convertimos o en lo que tal vez podamos llegar a ser”

1 comentario:

  1. Hola :) Lo primero de todo tengo que admitir que vi el título de la novela en la librería, pero vi esa portada, y no me llamo para nada, aparte de como dices, estaba en la zona de "literatura normal", por lo cual no atrae a un publico objetivo como podría ser yo. Que si, que lo soy, por que tras la reseña ya esta en la wishlist de Goodreads. Lo segundo es que para nada conocía al autor, y ese párrafo donde nos hablas un poco de él me deja con bastante curiosidad, ahora mismo voy a investigarle un poquito. Por último, y no menos importante, me ha llamado de la novela un par de cosas; lo primer la trama con fantasía repleta de elementos sobrenaturales que abordan temas muy interesantes como la moralidad; la segunda, el segundo tema principal que nombras, el poder que reside en la creatividad me parece un tema que me apetece bastante explorar, y más en una novela de estas características. Como siempre, gracias por la reseña y por aumentar mi lista de pendientes. Un saludo :)

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