12/6/17

The Ghoul King, de Guy Haley


Hace unos días os hablaba de la primera parte de la saga "A Tale of the Dreaming Cities", The Emperor's Railroad, de Guy Haley, y ahora toca hablar de su secuela y segunda novela corta en la trilogía, The Ghoul King. La primera obra era irregular por varias razones, y creo que The Ghoul King repite algunas de estas problemáticas y sufre de algunas otras. Ya comenté que sentía la suficiente curiosidad como para leerme esta segunda obra, y seguramente termine la trilogía, pero lo cierto es que el interés está bajo mínimos. Os cuento un poco: la novela no está mal, hay ideas interesantes, tiene una premisa sólida, un antihéroe como protagonista un tanto de molde pero aceptable, y un mundo interesante. El entorno postapocalíptico repleto de criaturas extrañas sigue generando interés, pero se nota que Guy Haley ha introducido un personaje femenino de forma muy forzada, y que esta apenas tiene una construcción sólida. Da la sensación de ser artificial, de pega, y da un poco incluso de repelús. De hecho toda la novela parece ser demasiado superficial, como si el autor tuviera algunos esbozos pero no se hubiera preocupado en darles profundidad. O quizá está enfocada para un tipo de lector que busca algo ligerito y mascado (y no lo digo como algo negativo). El caso es que tengo la sensación de que aspira a algo más, pero no llega ni de lejos.

La novela nos cuenta una nueva aventura de Quinn, el caballero mercenario súper malote de turno, porque es un antihéroe y claro, es lo que está de moda. Una especie de cowboy, de lobo solitario que bebe de los clichés del machito estoico y duro. De hecho es el típico paladín de la fantasía épica, tan solo que le han puesto una apariencia de chulito de instituto, o de malote con Cadillac algo molesta. En cualquier caso, si conseguimos obviar a Quinn tenemos a Rachel. El único personaje femenino de la novela (en la anterior no había ninguno) que juega un papel importante. Rachel acaba siendo la villana y su arco argumental es un tanto cliché, el típico personaje que busca una solución por su cuenta y acaba resultando algo bastante negativo para el conjunto. La novela tiene, repito, cosas interesantes, como la mezcla brutal de mitologías (ángeles, zombies, y demás monstruos todo en uno), pero lo cierto es que la novela tiene innumerables fallos y se hace lenta y farragosa de leer y seguir. No puedo leer una obra solo porque el mundo es interesante. Si los personajes fallan, la estructura se cae. De hecho, al terminar esta reseña, he decidido que no voy a leer el tercer libro, que el tiempo no me sobra.