24/10/14

Galveston de Nic Pizzolato [Reseña]



Nic Pizzolatto es un nombre que debería sonaros si seguís de forma casual el mundo seriéfilo. ¿Habéis visto True Detective? Bien, pues el guionista es Pizzolatto. Ésta no es la primera reseña que empieza así y es que creo que es justo dejar claro este punto antes de seguir. Galveston es una novela que Pizzolatto tenía guardada en un cajón y que gracias al tirón de True Detective decidió lanzar al mar.

"El médico me fotografió los pulmones. Estaban repletos de copos de nieve.” 

Galveston empieza con Roy, nuestro protagonista, que sale de la consulta del médico quien le ha comunicado que tiene cáncer de pulmón. Fatal y poético inicio.

La novela nos situa en 1987 en Nueva Orleans. Roy es un recaudador a sueldo de Stan. La misma noche que vuelve del médico recibe un encargo, debe visitar a Frank Sienkiewicz. Lo acompañará Angelo, otro de los matones a sueldo de Stan. Stan les prohíbe llevar pistolas a su visita poniendo excusas, pero quien paga manda.

Roy está harto de todo ello, además, su ex pareja, Carmen, está liada con el jefe y alardea constantemente de ello. Todo esto hace dudar a Roy del encargo y esconde algunas armas entre su ropa antes de acudir. El plan sale mal y como Roy creía, todo era una trampa para acabar con él.

Y a partir de aquí empieza lo que será toda la novela. Una huida. La carretera, el tipo duro y cansado. Y Rocky, una prostituta muy joven y (obviamente) tremendamente atractiva. La joven que ve en él alguien que la puede proteger y se unirá a la huida.

Galveston no es una mala novela, es una novela simple. Es una novela sencilla que peca de efectismo. Pizzolatto quiere impregnar a sus personajes de un trasfondo oscuro y profundo y sólo consigue hacerlos planos. Un cúmulo de clichés sobre más clichés. El romance que todos esperamos entre los dos protagonistas pero nunca ocurre porque Roy a pesar de ser un matón a sueldo tiene una moral impoluta y por supuesto, la chica parece demasiado una niña. Esto puede parecer atractivo para algunos lectores, pero a mí me pareció incoherente. Pizzolatto aprovecha este no-romance para provocar giros de guion poco interesantes y nada sorprendentes.

El autor sabe describir situaciones, su prosa es contundente y directa, muy fluida y agradable de leer. La historia no se hace pesada en ningún momento, al contrario, en un día puedes haberte terminado el libro entero. ¿El problema? Que la trama carece del más mínimo interés. Es más, desde que Roy escapa de sus asesinos, apenas hay trama. Sólo él, Rocky y la niña en la carretera.

Pizzolatto intenta dotar de interés la trama colocando frases lapidarias aquí y allá de forma estratégica con lo que cuando empezamos a perder el interés en la historia nos suelta frases lapidarias que a base de repetirlas una y otra vez pierden sentido. Eso además de estar tremendamente trilladas por el género.

“Llevaba un buen rato sin pensar en mi cáncer. Más aún, me sentía genial. Como si fuese una especie de héroe.

Como si la hubiese salvado

Y también estaba pensando en la suerte y en lo certeros que habían sido mis disparos. En la suerte de que no me pillaran el estilete y el mecanismo no se disparase cuando me noquearon y me arrastraron al recibidor”

Este fragmento me dejó descolocado. Parece que Pizzolatto no se acaba de decidir por la personalidad de Roy. ¿Es un matón o es un cobarde con suerte? Me parece una incoherencia muy grande la escena que recuerda Roy en el fragmento, de hecho, éste parece estar escrito como escusa ante la escena. “Incluso Roy duda de sus propias habilidades de lo poco convincente de la escena” Y es que la escapada de Roy no es lo extraño de la escena, lo extraño es todo lo que viene después, ya que no tiene absolutamente nada que ver.

Comentar que me leí la edición en inglés que tenía comprada desde hacía tiempo aunque igualmente tuve la oportunidad de ojear la edición en español (Salamandra Black, sello muy a tener en cuenta si sois lectores de novela negra y policíaca). Comparando ambas ediciones puedo asegurar que la traducción es notable y además la edición en español destaca por su tipografía y es más cómoda de leer que la inglesa.

Aquí llega la voz de la discordia. Probablemente una de las únicas (si no la única) reseña que leas que no te cante las alabanzas de la novela (de hecho os recomiendo leer las reseñas de Leersinprisa y Viajealrededordeunamesa ya que son mucho más positivas que esta). Me hice con esta novela con una ilusión tremenda (me considero fan acérrimo de True Detective) y me dejo muy frío.

Galveston es una novela previa a la serie, pero aún así me esperaba algo más de madurez en cuanto a la creación de personajes. Creía que Pizzolatto tenía una visión de conjunto menos trillada. Esperaba leer una historia minimalista, diciendo mucho con poco, creando situaciones evocadoras con un par de frases.

Me ha quedado la sensación de que esta novela no la hubiera leído apenas nadie si no fuera por el tirón de la serie que Nic ha aprovechado de forma muy inteligente. Es una novela muy floja que, aún teniendo escenas que pueden recordar a True Detective, no se asemeja ni mucho menos al gran guión de Pizzolatto. Galveston no ha conseguido despertar mi interés por la historia, pero aún así me tuvo enganchado un par de noches y eso puedo reconocérselo, hoy en día no me ocurre a menudo.