3/12/19

El secreto de la ventriloquia, de Jon Padgett



No deja de ser curioso que las tres novelas nominadas a los Premios Guillremo de Baskerville en categoría de traducción sean tres títulos de terror, El pescador, Porno religioso improvisado (terrorbizarro, para ser más exactos) y El secreto de la ventriloquía, de John Padgett. Es curioso porque, en general, el terror suele ser el gran olvidado en los premios de género fantástico. Por ello que en los PGB de 2019 las tres novelas traducidas nominadas sean obras de terror me produce cierto grado de felicidad. Pero no me enrollo más y vamos al turrón, que hay tela que cortar. El secreto de la ventriloquia , de Jon Padgett es una antología o volumen de relatos publicado por Dilatando Mentes. Padgett, además de escritor de terror, es aficionado a la ventriloquia, detalle que aporta profundidad y extrañez a este libro. Podríamos resumir la temática del libro en una reflexión a través de distintas historias de lo que comporta aportar voz y movimientos a un objeto inanimado que adopta personalidad y cobra vida como una extensión de un humo. Además se trata este universo con conceptos mucho más oscuros y surrealistas que generan una atmósfera inquietante y fascinante.


El primer relato, "La autoconsciencia de la práctica del horror" es un breve texto arrollador y destructor. Padgett arremete contra la propia práctica de la meditación como curación espiritual con una reflexión que nos aboca a mirar al abismo, saborearlo y arrojarnos a él. Como recomendación, si este texto no os interesa o no os engancha, no leáis el resto del libro, porque aquí tenemos la punta del iceberg. Para no entrar en destripes de los demás relatos comentaré "Susurros de una voz conocida", el primer relato per se del libro, para que con este os hagáis una idea de qué os espera en el resto. En "Susurros de una voz conocida" se explora la idea del origen del nacimiento de un asesino, es decir, nos mete de lleno en la mente de un niño que recibe abusos durísimos por parte de su hermano mayor. Me ha sorprendido la brevedad del texto y la contundencia absoluta de la historia. Dura, sin piedad, sin contemplaciones. Se me ha hecho durísimo de leer y la resolución deja al lector completamente desamparado. Y es precisamente esto lo que vamos a encontrar en el resto del libro, absoluta desesperación, una suerte de misantropía diseminada en personajes cuyo sufrimiento es constante y supera las expectativas del lector. 

Una característica común en los relatos de Padgett, además de esa simbiosis entre realidad y mundo onírico y surrealista, es como los escenarios que presenta para sus historias parecen estar aislados de la propia realidad, como si fueran burbujas de lo extraño, espacios estancos donde cualquier cosa puede suceder. Es un elemento atmosférico muy logrado que transporta al lector a través de un espacio poliédrico, como si de un relato de Nick Antosca se tratara. En resumen, os diría que se tratan de relatos oníricos, de pesadillas  donde los personajes y el tejido de la realidad se desgranan y desconfiguran para reconstruirse en imágenes pesadillescas. Cabe destacar el estilo cargado, denso y al mismo tiempo fluido del autor. Su mitología interna se beneficia de este estilo sólido y personal que adquiere notoriedad en relatos como "Ventrilocuo supremo". De hecho, Padgett llega incluso al absurdo del horror con relatos como "Infusorio. En definitiva, un libro breve, completo y recomendable para aquellos fans de Ligotti (me atrevería a decir que se trata de un homenaje a Thomas Ligotti) o del terror más desesperante, con toques de horror cósmico, de crítica social y política y del absurdo llevado a sus límites. Debo advertir que el libro contiene grandes dosis de surrealismo, como ya he mencionado, y de figuras retóricas y narrativas poco definidas que se inclinan hacia el bizarro. A nivel personal lo he disfrutado muchísimo y me ha resultado muy evocador y sugestivo, aunque eso sí, con un descanso entre relato y relato.

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