jueves, 24 de abril de 2014

Encuentro con Mark Z. Danielewski


El pasado 22 de abril asistí a puerta cerrada a una charla que daría mucho que hablar y me daría mucho que reflexionar. Un grupo de bloggeros/prensa/frikazos estábamos sentados en la sala de conferencias de la librería Gigamesh, a eso de las 15h. Expectantes y con nuestros bolígrafos, libretas y cámaras a punto, alguien nos sorprendió por la espalda. Un hombre alto y con un sombrero de paja color crema nos observaba con una leve sonrisa. “Hello” dijo. Y fue hacia la mesa sin dejar de sonreír.

El autor de La Casa de Hojas publicada en octubre por Alpha Decay y Pálido Fuego estaba allí, entre nosotros. Mark Z. Danielewski.

Debo admitir que yo no he leído todavía La Casa de Hojas y lo lamento mucho, pues esta charla hubiera sido mucho más interesante de haber tenido ciertos datos. La verdad es que las preguntas que le hicieron al autor me parecieron bastante sesudas y muy afiladas. Bravo por esos bloggeros.

Os he traído vídeo de la ocasión. Toda la charla grabada. El único “problema” es que está íntegra en inglés pues no hizo falta interpretación. Aun así voy a hacer un breve resumen de algunas cositas que se comentaron y me parecieron interesantes.

Lo primero que hizo Mark fue dejar claro que esta novela la había empezado a escribir hacía 25 años y la publicó hace 15, por lo tanto sus sentimientos, pensamientos y demás sobre el libro habían cambiado mucho y su memoria ya no es lo que era.


Mark no es solo un gran escritor, es un tío con unas ideas muy interesantes y un tipo muy inteligente, además, con un sentido del humor estupendo. Respondía a todas las preguntas con una sonrisa y con una previa reflexión. Ahora, si tuviera que definir la actitud de Danielewski en la charla le tildaría de ninja pues en muchas respuestas esquivó el tema (que no le interesaba comentar o resolver) para reflexionar sobre otras cosas. Un grande.

Para Mark, La Casa de Hojas no es solo un libro. Es una experiencia lectora. Un objeto que tiene vida propia y que él se amputo para poder seguir adelante. El libro ha seguido creciendo sin él y viceversa. La Casa de Hojas es un experimento, una experiencia. Pero como Mark dice, el libro exige a un público con imaginación dispuesto a sumergirse en sus páginas y a colaborar con lo que él presenta. “El lector es quien va a dar luz a los oscuros pasillos de la Casa. Sin él, no hay espacio.”


Hay una anécdota muy curiosa y sobrecogedora sobre su libro y un lector. Mark explica que recibe todo tipo de feedback de lectores de edad avanzada, adultos o incluso adolescentes de 13 años. Un día se encontró con un hombre que le dijo que no se había leído su libro pero que su hermana, que se había intentado suicidar sí lo había hecho y gracias a La Casa de Hojas había ido saliendo de la depresión.

Mark dijo que el cambio tecnológico que ha vivido su libro no ha afectado mucho a la experiencia pero sí que nota que hay un público que busca mucho más sentidos ocultos en su novela.

Para él su libro es una experiencia colectiva que va más allá de buscar secretos y descubrirlo todo sobre un libro. Markconsidera que la lectura de La Casa de Hojas es un acto creativo por parte del lector mismo, quien dibuja esas paredes y esas esquinas en su mente. Él prepara el lienzo y pone los colores y el lector lo pinta. Un cuadro nuevo por cada lectura.

Mark deja claro que es un amante de los libros de papel. Aunque no cierra la puerta a la traducción digital, él no se muestra muy interesado. Para él, el objeto, el libro y el papel son esenciales en su obra.
Resultó curioso lo que define como signiconic (señal icónica), donde la frontera entre imagen y sonido se difuminen. Algo que a él le interesa mucho.

Fue curiosa también su respuesta a un lector sobre la pregunta de: “¿Un lector puede llegar al fondo de todo? ¿Saberlo todo sobre La Casa de Hojas?” Mark respondió: “¿Estás enamorado? ¿Desde hace cuánto? ¿Crees que algún día ya lo sabrás todo y lo habrás vivido todo? Pues para mí, esto es lo mismo”

Mark destacó el titánico esfuerzo y la pasión que nota en la traducción de Javier Calvo. Como él mismo respondió, no se trata de que él busque traductores especiales, o sea un gran reto, o algo muy complicado. Para traducir su obra solo puede querer hacerlo alguien apasionado y con ganas de un reto enorme, por eso confía plenamente en los traductores que le proponen. Mark estaba totalmente satisfecho e ilusionado con la traducción y edición que Alpha Decay y Pálido Fuego habían realizado con su libro.

O mejor dicho, con el libro habitado por la Casa.


Aquí va el vídeo de todo el encuentro con Mark Z. Danielewski.

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