martes, 28 de enero de 2014

Entrevista a Sergio Vega, autor de Las Piedras de Chihaya

Sergio Vega Esteban es el autor de la trilogía de Las Piedras de Chihaya, cuyo primer volumen, El Hilo del Karma ha sido reseñado en el blog. En febrero se publica la segunda parte La 
Nube Rasgada que seguirá las aventuras que quedaron pendientes en el primer libro.

Para la ocasión tenemos al autor del libro en el blog para hablarnos un poco de su experiencia y de la historia del libro.

Donde Acaba el Infinito: Antes de nada, bienvenido al blog y muchas gracias por concederme tu tiempo con esta entrevista. Sin más preámbulos pasamos a las preguntas.
Investigando descubrí que tu novela fue previamente auto-publicada en un solo volumen. ¿Qué nos puedes contar de aquella experiencia?

Portada de la novela autopublicada.
Sergio Vega: Cuando empecé a escribir no tenía intención de publicar la novela. Era un trabajo personal, un recuerdo y guía para mi Yo del futuro. Sin embargo, después de unos años de intenso trabajo y sacrificio mi mujer me convenció para tratar de compartirlo, y así me animé a editarlo. Esto fue aumentar aún más el trabajo, pues había plagiado muchos poemas japoneses y cuentos zen, que me tocó quitar uno a uno para sustituirlos.


Viendo lo complicado que estaba para un autor novel, preferí primero autoeditarlo, para así darme el gustazo de tenerlo entre mis manos físicamente y tener total control sobre la obra.
Luego vinieron las presentaciones y las pateadas por Madrid buscando una librería dispuesta a arriesgarse a ofrecer un ladrillo de 1262 páginas bien apretadas de alguien desconocido sobre una temática poco comercial. No esperaba vender tantos libros, lo cual fue una gratificante sorpresa.


DAEI: Y ahora con Quaterni, una editorial independiente volcada en la literatura japonesa. Si no me equivoco eres el primer español que publican ¿Qué tal la experiencia?

SV: Pensaba hacer lo normal en Europa: buscar un agente y que este intentara colocarlo, observando como el almanaque dejaba caer sus hojas. Pero una corazonada me decía que probara antes con Quaterni. Me puse en contacto con ellos vía email y les envié una copia. A los diez días querían la historia aún antes de acabar de leerla. En  cuatro meses de haber autopublicado Las Piedras de Chihaya ya había firmado con una editorial, además especializada en literatura japonesa. Y sí: iba a ser el primer autor no japonés de su serie de libros japoneses.
Para rematar resultó que respetaban cada coma y cada punto y que tenía un peso enorme a la hora de tomar cualquier decisión. El nuevo camino ha supuesto otro titánico esfuerzo, mucho más del que jamás hubiera imaginado, pero gracias a ello sigo ligado al libro.

DAEI: ¿El título de la novela tiene algún significado oculto? ¿Qué son las Piedras de Chihaya?

SV: Ja, ja. Eso se desvela en la tercera parte, o más bien se señala hacia la interpretación correcta.

Si te apetece lo discutimos en una futura entrevista.                     

DAEI: Cuesta creer que una novela de esta calidad sea tu primera vez. ¿Has participado previamente en concursos de relatos o has publicado en alguna antología?
SV: No. La verdad es que esta es mi primera novela.

DAEI: ¿Por qué el Japón feudal?

SV: Porque desde niño siento una atracción poderosa hacia el Japón tradicional, su cultura, sus creencias, su forma de sentir y pensar.
También deseaba profundizar en la figura del samurái, la máxima expresión del ideal del guerrero marcial, y la era Kamakura, por ser el inicio formal de su casta, era irresistible.

DAEI: En cuanto a tema histórico, tu novela está profundamente documentada. Numerosos datos y nomenclatura, fechas y hechos reales, formas de actuar que se ciñen a la sociedad de entonces… ¿Cuánto tiempo te llevo recopilar toda esta información?

SV: La verdad es que aún sigo encontrando nuevos datos y sorpresas, pero tardé siete años en atreverme a esperar que fuera suficiente para cerrar la novela.

DAEI: ¿Consideras que el Japón contemporáneo tiene la misma atracción e interés que el Japón feudal?

SV: El Japón moderno no me atrae en la misma medida. Los nuevos rasgos han llegado como consecuencia de una apertura al exterior adaptativa a la globalización que la humanidad ha exigido. En la mayoría de las culturas ha provocado la pérdida de su identidad y la búsqueda de un nuevo orden plural, pero lo maravilloso es que allí la tradición se ha adaptado a las nuevas  demandas sociales de tal forma que han logrado sobrevivir. Gracias a ello puedes aún disfrutar de ese Japón tradicional en pleno siglo XXI.



DAEI: En tu novela los personajes luchan por sobrevivir en un mundo totalmente hostil. El protagonista es un recurso para introducirnos a los lectores lentamente en ese mundo desconocido, pero además guarda algunos secretos. ¿El misterioso protagonista, por qué no tiene nombre? Y ¿Cómo definirías ese “poder” o “habilidad” que tiene?

SV: El protagonista no tiene nombre, en efecto. Pero para saber más me temo que tendrás que seguir leyendo…

En cuanto a esa habilidad que posee digamos que se inicia por una conciencia profunda de unidad con todo lo que le rodea. Sin embargo, creo que es más interesante observar la evolución del personaje provocada por la continua lucha interna sobre la idoneidad del empleo de sus facultades.

Por ejemplo, en “El hilo del Karma”, aparece la postura del monje Shiro, que fiel a la concepción zen, considera esos “poderes” como una distracción peligrosa para lo que somos, algo que puede hacer que perdamos el camino.

En el tercer libro, “El Dragón y el Crisantemo”, otro personaje nos introducirá en la interpretación contraria, la que aboga por potenciar esas facultades en la búsqueda espiritual.

DAEI: Hablas mucho del karma en tu novela, explícanos que es el karma desde una perspectiva japonesa.

SV: Resulta complicado de explicar con pocas palabras, pues habría que asentar antes muchas premisas, pero el final diríamos que todo lo que ocurre es una oportunidad para abordar lecciones pendientes de otras vidas y que al mismo tiempo todo lo que queda por aprender en esta condicionará las venideras.

Por lo tanto no existe la casualidad, ni tampoco la mala suerte o el castigo caprichoso. En lugar de lamentarse hay que procurar extraer el aprendizaje de la situación para que no sea necesaria su repetición. Al mismo tiempo sería bueno tomar conciencia de la importancia de nuestra vida, con total independencia de la repercusión social que nuestros actos parezcan tener o la soledad que pueda rodearnos.

Todos y cada uno de nosotros está en el momento adecuado en el lugar preciso, con importantes tareas que desarrollar. Nuestra vida no es casual, posee una importancia vital, más allá de lo que sospechamos.

DAEI: ¿Nos recomendarías algún escritor japonés que te haya inspirado a nivel literario?

SV: La verdad es que antes de escribir Las Piedras de Chihaya no había leído mucha literatura similar con la que “inspirarme”. De hecho tengo muy presentes los títulos: “Shōgun” de James Clavell, “El honor del samurái” y “El puente de otoño” de Takashi Matsuoka y sobre todo “Shiké” de Robert Sea.

También había disfrutado de clásicos como el “Tao Te King” de Lao Tse, “El libro de los cinco anillos” de Miyamoto Musashi, “La historia de Genji” de Murasaki Shikibu o “El arte de la guerra” de Sun Tzu.

Curiosamente, es ahora cuando estoy empezando a leer a autores japoneses.

Personalmente recomendaría simplemente leer, a cualquier autor o sobre cualquier temática, acercarse a una librería de las de siempre y compartir con el librero nuestras ilusiones para marcharnos con un pedazo del corazón del alguien que nos inspire bajo el brazo.


DAEI: ¿A qué tipo de lector recomendarías tu obra?

SV: Me escriben lectores de todas las edades y aspiraciones, por lo que creo que es un libro de difícil clasificación.

Me gustaría no defraudar a los enamorados del viejo Japón, a los artistas marciales, a los amantes de la aventura, a los que disfrutan de la novela histórica, a los que buscan la espiritualidad en lo cotidiano y a los que sienten la necesidad de reconocerse.

DAEI: ¿Actualmente estás escribiendo alguna otra obra? ¿Algún proyecto literario en mente?

SV: Ahora mismo estoy desbordado con el trabajo para materializar la trilogía, así que hasta que los tres volúmenes no estén en el mercado no tendré tiempo para nada más.

Gracias a Sergio Vega por su tiempo y por participar en la entrevista y en el blog. Le deseo mucha suerte con la publicación del segundo tomo de la trilogía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario