6/1/15

Elantris de Brandon Sanderson


El género de la fantasía nació condenado. Un género literario que no tiene límites, cuyos horizontes son inabarcables y quizá de los más desaprovechados, quizá por comodidad, quizá por miedo. Pero de vez en cuando aparece una obra que destaca entre el resto como una perla en el sucio lodo marino. Esta perla es Elantris y su autor Brandon Sanderson. Elantris es un antes y un después dentro de la fantasía épica.


En 2005 se publicó Elantris, una novela que tardaría tan solo un año en aparecer en España y que rompió con muchos cánones de la fantasía épica hecha hasta el momento que parecía estar atrapada entre elementos repetidos hasta la saciedad: las espadas, el contexto pseudo-medieval, tramas que parecían producidas en serie, que no son más que el resultado de imitar un patrón y copiar elementos ya existentes. Elantris era un soplo de aire fresco, que aunque utilizaba elementos manidos, se manejaba bien entre ellos sin caer en clichés.


Elantris entraba por la puerta de la fantasía  para unirse a la estela de los autores que empiezan a entender este género de un modo distinto (cada uno con un enfoque diferente) como George R. R. Martin, Joe Abercrombie o Andrzej Sapkowski. Sanderson aporta su punto de vista ante la fantasía épica rompiendo con muchos moldes, reinventando otros y haciendo uso de ciertos elementos comunes tan solo para darles la vuelta cuando ya nos habíamos confiados.

En Elantris se nos presenta una antigua ciudad de esplendor y bienestar cuyos ciudadanos son considerados dioses: inmunes a enfermedades, con poderes mágicos y casi inmortales. La novela empieza con la caída de este imperio, la gloria de Elantris se transforma en ruina de la noche a la mañana. Los elantrinos sufren heridas que no se curan, su piel se pudre cual leproso  y pierden sus poderes mágicos. Sufrir dolor perpetuo por cada golpe o herida les acaba sumiendo en la locura. Los habitantes de Kae, la ciudad vecina, aprovechan la ocasión y se rebelan contra Elantris, quemando a todo elantrino fuera de la ciudad y hacinando en su interior al resto. Kae se convierte en la nueva capital del reino de Arelon.

La Shaod, a pesar de que Elantris ha caído en ruina, sigue ocurriendo. Es el proceso de transformación que sufren las personas al convertirse en elantrinos, solo que en el contexto de la novela es algo negativo pues te condena al destierro o la muerte. Raoden, heredero de Arelon, uno de los protagonistas de la novela se levanta una mañana para descubrir que la Shaod ha sucedido en él. Sarene, la prometida de Raoden y segunda protagonista del libro, acudirá a la capital para investigar la extraña “muerte” de Raoden.

La novela sigue la historia de Raoden y Sarene, uno por resolver el misterio de Elantris y la segunda metida de lleno en tramas palaciegas; además del tercer personaje, Hrathen. Sacerdote de la religión Shu-Dereth y fanático de la misma, emprende una misión personal para convertir a toda la capital en su religión en la que los elantrinos son el mal. Al llegar a Kae amenaza con destruir la capital con los ejércitos imperiales si esta no se convierte en el plazo de 3 meses.

Elantris es quizá un punto de partida obligado para entrar en el mundo de Sanderson. La prosa de la novela es sólida y el ritmo es frenético haciendo que sus casi 700 páginas sean más un placer que un reto. Sanderson domina el arte de la exposición, revelando lentamente el truco final, como un buen mago, va mostrando información a través del aprendizaje de los personajes y de sus propias investigaciones. Además el autor juega con la imaginación del lector y conduce nuestras suposiciones hasta un callejón sin salida, tan solo para darnos una vía de escape en forma de giro de guion sorprendente.

En Elantris se trata el tema de la religión desde un punto de vista crítico. Hrathen simboliza a un sacerdote de una religión que podríamos conocer, por ejemplo la católica, y los intentos de esta por adoctrinar al resto de culturas y religiones a la fuerza. Sanderson es religioso, pero en Elantris elabora un discurso en contra del fanatismo de los fieles y en contra de las religiones que a base de violencia, manipulación y destrucción han acumulado poder. La Shaod es otro símbolo. La enfermedad afecta a todos por igual, plebeyos o nobles, incluido el príncipe, por lo que en la muerte no hay diferencia entre unos y otros.
Sanderson rompe con un cánon que venía rigiendo la fantasía épica: el viaje del héroe. 

Toda la novela transcurre entre dos ciudades y nuestro héroe principal apenas podrá salir de los muros de Elantris en practicammente toda la historia. Tampoco hay grandes batallas entre enormes ejércitos para decidir el destino del mundo, como he dicho antes, Elantris es una trama palaciega que acaba resolviéndose con el intelecto y la persistencia y no con grandes batallas. Esto no quiere decir que la novela carezca de acción pues hay escenas de acción muy interesantes. Los personajes principales cobran de esta forma un realismo muy atractivo, la lógica y la agudeza mental para resolver los problemas se establecerá como un elemento clave en las novelas de Sanderson. Es cierto que Sanderson distingue entre el bien y el mal, pero sus personajes tienen matices. Hrathen, el sacerdote fanático, tiene razón en muchos de sus razonamientos, y sus motivaciones son humanas y empáticas; mientras que algunas acciones de Raoden son puramente egoístas. Es una novela de matices pero sin llegar al estilo de George R. R. Martin o de Abercrombie.

La magia es un tema menor en Elantris, a diferencia del resto de novelas. Cobra importancia como desencadenante de la trama y en ciertos puntos estratégicos pero los elementos centrales que mueven la trama son la política y la religión (a veces demasiado repetitivos e incluso algo superficiales).

Los personajes de Elantris están bien perfilados pero pecan de algo planos. Sanderson trata de ahondar en temas que van más allá del personaje y aunque no los descuida sí que los deja algo desprovistos de trasfondo. Quizá de los tres personajes los más interesantes sean Sarene y Hrathen. Sarene es una mujer muy inteligente y una gran estratega y que se niega a aceptar un papel secundario en la trama. Hrathen es un antagonista excelente que nos lleva a su lado varias veces gracias a la empatía que generan algunas de sus motivaciones. Este último es el personaje mejor construido de toda la novela y donde se nota que Sanderson ha puesto más ímpetu.

En Elantris vemos los primeros signos de vida del Cosmere: los Aones serán una parte importante de la trama. No puedo hablar mucho de este aspecto pues supondría un spoiler bastante gordo. Además hay otros elementos que relacionan Elantris directamente con otras novelas de Cosmere. Actualmente hay una novela corta ambientada en el mundo de Elantris pero varios siglos atrás llamada El alma del emperador (Fantascy, 2014) (The Emperor’s Soul, T.O.) y The Hope of Elantris, secuela de la novela y cuyo relato es gratuito en la web del autor. The Hope of Elantris es un relato que necesita de la previa lectura de la novela y que no aporta mucha información nueva, es tan solo un extra para los que se han quedado con ganas de más. Aquí podéis leer la anotación de Sanderson y el porqué de escribir esta novela.