9/7/18

El último sueño, de Guillem López

Lo he dicho en varias ocasiones, pero vais a dejar que me repita: Guillem López es el autor del panorama fantástico español actual más interesante, con más potencia narrativa y más trangresor. Lo sé, soy consciente de que es una afirmación manida y exagerada. Como si pretendiera vender el libro a ciegas. Pero lo creo con total honestidad. Guillem López tiene un buen puñado de novelas a sus espaldas, desde aquellas dos obras de fantasía publicadas en el extinto sello Grupo AJEC, pasando por Challenger y La polilla enn la casa de humo (Aristas Martínez) hasta Arañas de Marte (Valdemar). Todas ellas han cosechado una crítica muy positiva y un gran número de premios nacionales. Pero publicar mucho y ganar muchos premios no es sinónimo de nada, así que os reocmiendo lanzaros a por cualquiera de las obras antes mencionadas. Y ahora, vamos al turrón.
El último sueño narra la historia de Kemi y su huida del barrio rico en el que estaba prisionera. Se interna en las calles de la deplorable Ciudad Paraíso y allí descubre una misión a cumplir para la que necesitará ayuda. Por ello comienza a reunir ciertos contactos de este submundo cubierto de barro y polvo. Así será que comenzará a colaborar con Los Marginados, una banda de la ciudad. Burr, Zaid, Yiel y Adaxas se convierten en colegas de trapicheos y aventuras. ¿Por qué Kemi huyó del barrio pudiente? ¿Qué motivos tiene para reunir a esta banda? En esta novela de estructura y tema más mainstream (se aleja diametralmente de Arañas de Marte o Challenger) Guillem nos presenta una historia con un tono algo más juvenil y una historia de aventuras que, aunque sí tiene su fuerte dosis de reflexión social y filosófica, se centra en la acción y el camino que recorren los personajes.
Fotografía de Vicent Bosch para JotDown
Como la define su propio autor, El último sueño es fantasía industrial (no, no la voy a llamar industrialpunk, no estoy tan loco). Creo que a partir de este punto es esencial que os leáis la extensa pero interesantísima y lúcida entrevista que Ángel Luis Sucasas le hizo a Guillem López en Jot Down. Guillem López escribe fantasía urbana, pero no la fantasía urbana de Buffy o de Harry Dresden, sino una fantasía de la calle, sucia, con hormigón, gris, de cielos plomizos. Una fantasía repleta de crítica social protagonizada por jóvenes marginados sociales que se abren hueco en un mundo que les da la espalda. Una novela con toques de Dickens, donde la sociedad parece un monstruo devorador de ilusiones y almas, y nuestros protagonistas unos míseros chavales ante la enorme ola que está a punto de romper sobre ellos y arrastrarlos a lo más profundo. En la obra de Guillem López hay lugar para la esperanza, sí, pero es una esperanza que hay que pelear, una esperanza por la que hay que luchar y esforzarse. De nada sirve ser conformista, porque el conformismo te convierte en un adherido de la bestia.
Guillem López es un autor camaleónico, y no puedo evitar (más allá del parecido físico) hacer una comparación con China Miéville quien, al igual que el autor valenciano, prueba estilos narrativos distintos en cada una de sus novelas. Es así como Guillem López en cada uno de sus trabajos muestra una habilidad para el cambio y la adaptación tremenda.  El último sueño es una novela dura, violenta y cruda. Guillem López hace uso del viaje del héroe para contar la historia de Kemi, y en vez de querer pecar de ambicioso, el autor modifica detalles que para mí la convierten en una novela más transgresora que la media de novelas de aventuras. Kemi es trangénero, y esto sumado a la sexualidad libre de los personajes  no se cuestiona, sino que se celebra, y la ya mencionada crítica social hacen que esta novela sea un gran acierto y que encaje a la perfección en los tiempos de cambio que estamos viviendo. Pero nada de oportunismo, Guillem es punta de lanza y su reflexión y crítica en la obra sinceras. Quizá la novela peca un poco (por sacar algo malo) de un exceso de acción en algunos puntos concretos, pero a nivel personal he disfrutado una barbaridad de esta lectura. Como conclusión no tengo más palabras, pero os recomiendo echarle un ojo vosotros mismos y sacad vuestras conclusiones. Si algo tienen las novelas de Guillem es que te hacen pensar y te dejan con un poso de reflexión. Le vais a dar vueltas durante días tras haberla leído.